► Exigen que las autoridades ambientales detengan esta obra de inmediato y deploran que no hayan intervenido antes pese a las denuncias pública y las evidencias de alteración al ambiente

►  Consideran que no se puede permitir que proyectos sin autorización ni transparencia pongan en riesgo el frágil ecosistema de la Laguna de los Siete Colores, hogar de importantes especies acuáticas y biodiversidad única

► Pero los militares ya terminaron excavaciones y rellenos en el terreno, sacaron su maquinaria más aparatosa y ahora construyen un nuevo muro perimetral más alto y sin aperturas

 

Francisco Hernández/CAMBIO 22

BACALAR, 21 de marzo.- La organización no gubernamental ambientalista Greenpeace México anunció públicamente que se adhirió a la Denuncia Popular presentada ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) por las organizaciones ambientalistas Grupo Ecoogista del Mayab (Gema), Moce Yax Cuxtal, Sélvame del Tren, Conservación, Investigación y Manejo Ambiental de Cozumel A. C., y Defendiendo el Derecho a un Ambienta Sano A. C. (Dmas), así como de personas de la región para exigir que se detengan los trabajos de relleno, dragado y construcción que la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) realiza en la zona federal de la laguna de Bacalar.

“La preservación de la Laguna de Bacalar es un deber de todos. No podemos permitir que proyectos sin autorización o transparencia pongan en riesgo este frágil ecosistema. La Profepa tiene la responsabilidad de actuar de manera inmediata para detener estas actividades y garantizar el cumplimiento de la legislación ambiental. Proteger la laguna de Bacalar es proteger la Selva Maya.”, señaló Carlos Samayoa, coordinador de la campaña México al grito de ¡Selva! de Greenpeace México.

Indicó que por eso Greenpeace México respalda la protesta pacífica de la ciudadanía de Bacalar y se suma a la exigencia para que la Semarnat y la Profepa detengan esta obra de inmediato.

Sin embargo, cabe mencionar que la realidad es que la denuncia llegar tarde, lo mismo que será tardía cualquier intervención de las autoridades, pues la excavación y remoción del anterior suelo fangoso y su relleno para sustituirlo por un nuevo suelo compactado y firme prácticamente ya concluyó, por lo que ya sacaron la maquinaria pesada que sirvió para esos trabajos, y ahora los militares construyen el nuevo muro perimetral colindante con el boulevard Costero de Bacalar, el cual, además de ser un más alto, muestra que no tendrá aperturas con enrejados como el anterior, sino que será ciego, por lo que no permitirá la vista hacia el interior del terreno y hacia la laguna desde la avenida.

“Es inaceptable que, pese a las denuncias y evidencias de alteración del ambiente, las autoridades no hayan intervenido. Esta obra contradice los compromisos nacionales e internacionales de México para proteger sus ecosistemas y biodiversidad. La Selva Maya está en riesgo frente a muchas amenazas. No podemos ir de una por una, por eso hemos estado pidiendo a la SEMARNAT que abra un espacio de trabajo multisectorial orientado a garantizar la protección íntegra de este pulmón verde de México. Es una tarea urgente”, agregó Samayoa.

El pasado 19 de marzo, habitantes de Bacalar clausuraron simbólicamente esa construcción que inició frente a la laguna. La protesta, que reunió a más de un centenar de personas, denunció daños ambientales severos debido al relleno y compactación de la orilla del cuerpo lagunar.

De acuerdo a la ciudadanía, hasta ahora, ni la Secretaría de Medio Ambiente (Semarnat) ni la Profepa han intervenido para detener esta obra que genera un impacto irreversible en el ecosistema de Bacalar.

Desde el 15 de enero de 2025, la comunidad de Bacalar detectó la presencia de maquinaria pesada y camiones que comenzaron trabajos de relleno y dragado sin consulta ni información pública.

La obra se localiza en un predio ubicado sobre la Avenida 1, el boulevard Costero, junto al muelle y la zona federal de la laguna de Bacalar, frente al sitio conocido como el Fuerte de San Felipe.

Greenpeace México advirtió que no existe certeza de que la obra cuente con las autorizaciones ambientales necesarias conforme a la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente (LGEEPA) y su reglamento en materia de Evaluación de Impacto Ambiental.

Por eso, en la denuncia ante la Profepa se advierte de que las principales alertas que eleva un proyecto de esta magnitud son la alteración de la morfología de la laguna debido al relleno y dragado, la dispersión de material de relleno que afecta el cuerpo de agua y su  biodiversidad, así como  vibraciones que podrían afectar al Fuerte de San Felipe, patrimonio histórico de la región.

Las organizaciones y ciudadanos que respaldan esta denuncia hacen un llamado urgente a las autoridades ambientales para que actúen de inmediato y aseguren la protección de este patrimonio natural de México.

En este sentido, indican que la Profepa debe realizar una Inspección inmediata de la obra para verificar el cumplimiento de la legislación ambiental vigente, así como suspender inmediatamente las actividades de relleno, dragado y construcción hasta que se garantice que no haya daños irreversibles al ecosistema de Bacalar.

Las organizaciones denunciantes señalaron que es indispensable aplicar el principio de precaución para evitar daños graves o irreversibles al medio ambiente, como lo establece la jurisprudencia en materia de derecho ambiental.

 

(Con información de Greenpeace México)

franciscohcambio22@gmail.com

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