Yolanda Gutiérrez/CAMBIO 22

ISLA MUJERES, 8 de junio-. Un repentino golpe de viento del oeste provocó ayer la caída de un poste de luz junto a la escuela primaria Julio Sauri, La Gloria, accidente que redundó para los vecinos de esta colonia en un apagón de alrededor de 14 horas.

Pasadas las 16:00 horas del miércoles el poste colapsó, la zona fue acordonada por Protección Civil y los alumnos del turno vespertino del centro educativo fueron retirados por el acceso del turno matutino, con objeto de evitar accidentes.

Varios postes de luz resultaron afectados, un árbol cayó a la altura de la cuchilla de La Gloria, cerca del DIF municipal, sobre la avenida Isla Contoy, mismo que fue retirado por personal de Servicios Públicos.

Además, un árbol cayó a la altura de la cuchilla de La Gloria, cerca del DIF municipal, sobre la avenida Isla Contoy, mismo que fue retirado por personal de Servicios Públicos.

El viento hizo volar objetos diversos e inclusive derribó varios carritos de comida rápida ubicados junto al super Aki de la colonia La Gloria, zona de la isla que resultó más afectada por las adversas condiciones climáticas.

La intensa lluvia y el fuerte viento provocaron interrupciones de luz prácticamente en toda la isla; en algunas colonias el servicio se restableció dos o tres horas después, mientras que en La Gloria los vecinos volvieron a tener energía eléctrica hasta pasadas las 06:00 horas de hoy, aunque la CFE restituyó el poste caído durante la noche y regresó la luz… pero no para todos los afectados.

Al parecer, el personal de la CFE Isla Mujeres informó a la división peninsular que se había restablecido el servicio cuando terminaron de colocar el poste, pero la luz no llegó a La Gloria y como no había reportes al 071, la paraestatal no actuó en consecuencia hasta temprana hora de hoy, supuestamente después que los vecinos se cansaron de reportar.

Los isleños están cansados de quedarse sin luz prácticamente cada vez que llueve y aseguran que lo que se necesita es un programa integral de mantenimiento, que justifique los altos cobros de la paraestatal, no esperar a que un poste se caiga para sustituirlo por otro nuevo.

Los de madera están en precarias condiciones, pese a lo cual algunos soportan pesados transformadores, en tanto muchos de concreto, incluso los que se sustituyeron hace menos de un año, se encuentran cuarteados, con las varillas expuestas y algunos representan un auténtico peligro para transeúntes y conductores.

 

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Diario Cambio 22 - Península Libre