Laura Beytia/CAMBIO 22

CHETUMAL, 3 de octubre.- En la pasada administración que encabezó Carlos Joaquín González, prevaleció el incumplimiento para poder cubrir a tiempo los adeudos que se adquirieron no solo en cuestiones de proveeduría, sino también con la industria de la construcción y donde pese a las promesas de que se les finiquitaría antes de realizar el cambio de gobierno, esto finalmente no ocurrió.

Así lo declaró el presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) en Quintana Roo Diego Cortés Arzola, quien lamentó la falta de seriedad de las autoridades salientes para liquidarles alrededor de 100 millones de pesos que se quedaron pendientes y que han sido heredados al nuevo gobierno y con quienes gestionarán la liberación de dichos recursos.

“Pues igual que paso con los proveedores, se fueron y no nos liquidaron los adeudos a las constructoras, estamos hablando que son alrededor de 100 millones de pesos que se quedaron pendientes y que le dejaron al nuevo gobierno para que sean ellos quienes lo resuelvan; vamos a iniciar con acercamientos con el titular de la Sefiplan para ver la manera de que se nos pague, hay contratos establecidos y con documentación que justifica dicha deuda y que se deberá pagar, independientemente de que sean obras contratadas por el gobierno saliente.”

Explicó que dicha cantidad, es por concepto de obras ya ejecutadas y que fueron parte del crédito por 820 millones de pesos que adquirió el gobierno Joaquinista y que fue exclusivamente para obra pública, además de otros proyectos adicionales que se hicieron con la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado (CAPA), el Instituto de Infraestructura Física Educativa (IFEQROO) y la Secretaría de Obras Públicas (SEOP) que de igual manera nunca tramitaron los pagos para los proveedores en tiempo y forma.

El dirigente de los constructores en la entidad, indicó que esto está afectando en la capacidad de liquidez de las empresas que se quedaron esperando el recurso, dado que hay algunas que registran pasivos por hasta dos años a causa del incumplimiento directo de la Secretaría de Finanzas y Planeación y que pone en riesgo su operatividad.

“Requerimos de este recurso para que las empresas puedan salir adelante, dejar atrás la crisis que originó la pandemia a nuestro sector, porque este dinero permitiría saldar deudas contraídas precisamente por la falta de pago y amortiguar la operatividad, ahorita lo más urgente es que nos atiendan las nuevas autoridades y tengamos certeza de cuándo se nos pagaría, aunque pues también existe el temor de que no se haya dejado el recurso y pues no haya el dinero para liquidarnos, ha sido decepcionante que nos dejaran colgados.”

En tanto, añadió que la CMIC sigue luchando para poder recuperar a las 60 micro empresas que se vieron obligadas a bajar cortinas y que no han podido reactivarse.

 

lau.beytia@diariocambio22.mx

RHM

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