Redacción/CAMBIO 22

Una jueza de control impuso la medida cautelar de prisión preventiva justificada a las seis personas detenidas por la muerte del empresario Iñigo Arenas Saiz, que la Fiscalía mexiquense considera un homicidio doloso.

Tras una audiencia de más de 10 horas en los juzgados de control del Centro Centro Penitenciario de Reinserción Social de Tlalnepantla de Baz, la juzgadora tomó su determinación al considerar que existe riesgo de fuga y de obstrucción del proceso.

No obstante, concedió a los detenidos la duplicidad del término constitucional para decidir si los vincula o no a proceso, lo que ocurrirá el próximo martes a las 9:00 de la mañana.

Carlos Daniel ‘N’, Eduardo ‘N’, Ana Karen ‘N’, Aritzi Abril ‘N’, Cecilia Mariana ‘N’ y Ana Karen ‘N’, todos trabajadores del bar ‘Black Royce’ de Naucalpan, fueron las últimas personas que vieron con vida al empresario, luego de que éste llegara al local a bordo de un taxi después de las 3:00 de la mañana del domingo 6 de agosto.

Las defensas de las cuatro mujeres y los dos hombres alegaron que los detenidos fueron torturados física y psicológicamente. Dijeron que sus clientes acudieron voluntariamente a prestar su declaración y que luego se les dijo que estaba detenidos, que fueron incomunicados, torturados y amenazados.

Ante este señalamiento, la juez ordenó que se abra una investigación por el delito de tortura y que la Fiscalía de parte a la Comisión de Derechos Humanos mexiquense.

De acuerdo con reportes periodísticos, la Fiscalía mexiquense presentó el testimonio de Ricardo ‘N’, gerente del bar ‘Black Royce’, quien declaró que una de las empleadas detenidas aplicó un polvo verde al vaso de Iñigo, para que éste incrementara su consumo de bebidas alcohólicas y, por ende, aumentara el monto del cobro. Una práctica que según dijo, al parecer esa común.

El empleado accedió a un criterio de oportunidad, luego de que fuese acusado de cohecho, al haber presuntamente ofrecido 20 mil pesos a la policía para que no investigara lo sucedido.

Las investigaciones Fiscalía General de Justicia del Estado de México apuntan a que la muerte de Arenas Saiz fue producto del uso de sustancias químicas, presumiblemente suministradas por las cuatro mujeres, el capitán de meseros y otro sujeto.

El peritaje de la fiscalía concluyó que la causa de muerte es “asfixia mecánica por sofocación inducida en su modalidad de oclusión de vías respiratorias por contenido gástrico con presencia de alcohol y de sustancias químicas de naturaleza controlada, que limitaron su conciencia, funciones motoras y que en grado de probabilidad habría propiciado su deceso”.

La Fiscalía señaló que existe un acuerdo entre algunos taxistas de la Ciudad de México y el bar ‘Black Royce’, para que lleven a clientes ebrios al local, a cambio de 300 pesos o el 30% de la cuenta.

La fiscalía mexiquense detalló en días pasados la cronología de los hechos, de acuerdo con sus pesquisas:

– La víctima llegó al “Black Royce” minutos después de las 3:00 de la mañana del domingo 6 de agosto, procedente de la zona de Polanco de la Ciudad de México

– Fue situado en una zona del bar junto a cuatro mujeres (Aritzi Abril “N”, Ana Karen “N, Cecilia “N” y Ana Karen “N N”), quienes le suministraron “sustancias”.

– A las 04:59 horas las mujeres, el capitán de meseros y otro hombre convencieron a la víctima de subir a un privado (“VIP”).

– Le vendieron cuatro botellas de bebidas, cada una en 10 mil pesos.

– Después de 40 minutos, una de las mujeres dijo al encargado de seguridad, que la víctima se “sentía mal” y se había puesto “morado”, por lo que personal del establecimiento “le practicó RCP”.

– La víctima siguió con malestares, por lo que fue llevada a la salida de emergencias, donde se registró el fallecimiento.

– La Fiscalía cateó el establecimiento, encontró cocaína y recipientes para aplicación de gotas.

– El teléfono celular de la víctima fue robado y ya se investiga quién lo tiene.

 

 

 

 

Fuente: aristegui noticias

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