• El mandatario de Venezuela, Nicolás Maduro, se reunió en el Palacio de Miraflores con el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, tras la firma del acuerdo con la oposición, efectuada el pasado martes en Barbados, sobre las nuevas condiciones electorales. el convenio especifica que los comicios presidenciales se llevarán a cabo en el segundo semestre de 2024

Redacción/CAMBIO 22

Washington. Estados Unidos anunció ayer el levantamiento temporal de las sanciones al petróleo, gas y oro de Venezuela como recompensa por el acuerdo alcanzado con la oposición, pero pide el fin de las inhabilitaciones de políticos y la liberación de los presos políticos.

Washington había prometido que levantaría las sanciones si Caracas daba pasos concretos a favor de elecciones transparentes en 2024 y cumplió, pero con condiciones.

La Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro emitió ayer una licencia de seis meses que autoriza de manera temporal transacciones relacionadas con el sector de petróleo y gas en Venezuela y que sólo se renovará si Caracas cumple sus compromisos.

El bloqueo petrolero estaba vigente desde abril de 2019 y limitaba la comercialización, vital para la economía del país.

Una segunda licencia autoriza transacciones con Minerven, la minera de oro estatal venezolana, según el Tesoro, parareducir el comercio del metal en el mercado negro.

Además, se modificaron dos licencias para eliminar la prohibición de negociación secundaria de ciertos bonos de la petrolera estatal venezolana PDVSA, pero sigue estando prohibido negociar en el mercado primario.

En el Palacio de Miraflores, Maduro expresó su satisfacción por las medidas que llegaron tras meses de negociaciones entre bastidores.

Con estos acuerdos Venezuela vuelve con fuerza al mercado petrolero y gasífero, de manera progresiva, afirmó.

A Estados Unidos le digo: hemos querido siempre relaciones de respeto en la diversidad… Cesen la visión intervencionista que se ha manejado en distintas etapas sobre Venezuela y América Latina, pasemos la página, reconstruyamos una relación de cooperación y por la convivencia de todo el hemisferio occidental, expresó Maduro.

El mandatario venezolano, cuya relección en 2018 no reconoce Washington por considerarla fraudulenta, estima que se está dando el primer paso en la dirección correcta para el levantamiento progresivo y sostenido de todas las sanciones contra Venezuela.

El levantamiento parcial llega gracias al acuerdo alcanzado antier en Barbados entre el gobierno y la oposición venezolana, que el jefe de la diplomacia de Estados Unidos, Antony Blinken, considera un paso concreto hacia la resolución de la crisis política, económica y humanitaria de Venezuela.

Pero no es definitivo, Washington tomará medidas si no se cumplen los compromisos, advirtió el jefe de la diplomacia estadunidense.

Por lo pronto, el resto de las sanciones impuestas al país como parte de una cruzada internacional para fomentar la dimisión de Maduro siguen vigentes.

La hoja de ruta estipula que las próximas elecciones presidenciales se celebren en el segundo semestre de 2024 con la presencia de observadores internacionales, pero deja sin resolver el tema de las inhabilitaciones políticas.

De modo que María Corina Machado, favorita para ganar las primarias de la oposición el domingo, no podría formalizar su candidatura contra Maduro, pues sobre ella pesa una prohibición para ejercer cargos públicos por 15 años.

Pero Estados Unidos entiende que Venezuela tomará una serie de medidas antes de finales de septiembre, que incluye definir un calendario y un proceso para la habilitación acelerada de todos los candidatos, señala Blinken.

Todos los que quieran postularse para presidente deben tener la oportunidad y tener derecho a igualdad de condiciones electorales, a libertad de movimiento y a garantías para su seguridad física, añadió.

Washington confía en que el gobierno venezolano comience a liberar a todos los ciudadanos estadunidenses y presos políticos venezolanos detenidos injustamente en el país.

En otro orden, un avión estadunidense aterrizó ayer en Venezuela con 131 migrantes deportados tras un acuerdo al que llegó el gobierno del presidente estadunidense, Joe Biden, con el mandatario Nicolás Maduro, pese a no reconocerlo formalmente como gobernante.

La aeronave llegó al aeropuerto internacional Simón Bolívar de Maiquetía procedente de Harlingen, Texas, con una escala en Miami para abastecer combustible.

Maduro indicó que “todos estaban detenidos en centros de reclusión para migrantes.

Me alegra que el día de hoy, en cumplimiento de los acuerdos entre las autoridades de Venezuela y el gobierno de Estados Unidos, haya regresado el primer grupo de venezolanos en el plan Vuelta a la Patria, declaró el mandatario desde el palacio presidencial.

Esposados de pies y manos, los migrantes fueron subidos a un avión de madrugada en el pequeño aeropuerto de Harlingen, cerca de la frontera con México, constató un equipo de la agencia Afp.

A su llegada pasaron por un proceso de verificación en los sistemas de identificación venezolanos como parte del protocolo.

 

Fuente: La Jornada

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