Etiquetado “Product of USA”, Veamos qué Hay Bajo la Lupa
21 Mar. 2024
Redacción/ CAMBIO 22
Creo que la semana pasada todos vimos, reaccionamos y opinamos referente a la propuesta aprobada por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) sobre el etiquetado que, a partir del 1º de enero de 2026, tendrán los productos cárnicos de origen estadounidense, es decir, se identificarán como “Product of USA”.

Hay que recordar que se trata de una regla voluntaria y vale la pena detenernos un segundo, verlo desde otros ángulos antes de desenvainar la espada. En primer lugar, yo haría una serie de preguntas como: ¿Por qué o qué beneficio genera esto?, ¿Qué bandera es la que se pretende ondear al implementar esto?, ¿Es acaso un acto de patriotismo o es la búsqueda de un beneficio económico al consumidor?, ¿Quién se beneficia con esto?, ¿A quién afecta esto?
Creo que hay muchas más preguntas que respuestas, sin embargo, no podemos olvidarnos de varios puntos importantes, como que 2024 es un año electoral, tanto para Estados Unidos, como para México. Hay partidos políticos en el poder que están buscando a toda costa el mayor número de simpatizantes, en EE.UU buscan una reelección y en nuestro país buscan la continuidad de un proyecto de nación.
Pero independientemente de esto, vayamos a la parte real y de operación. Hagamos un viaje express al futuro y pensemos que hoy estamos en enero de 2026. Los becerros (hablando del ganado vacuno) que nazcan en EE. UU., tendrían que estar separados en corrales independientes del resto del hato en las engordas; una vez que esos becerros estén listos para irse a la empacadora, la opción sería mandar solamente a esos becerros, y se tendrían que habilitar corrales para la recepción de estos animales. ¿Y qué pasará adentro de la empacadora? ¿Cómo se va a segregar y a garantizar que no habrá errores de nacionalidad? A final de cuentas hay muchas preguntas operativas. las cuales se traducen en incrementos en los costos del producto terminado. Recordemos que en el 2026 apenas empezaremos a salir de una reducción de inventario de ganado vivida en 2024 y en 2025, por lo que llegaremos con costos altos en general.

Si el objetivo es amplificar el patriotismo, la pregunta es, en el caso del consumidor final en EE.UU, ¿qué tanto sobreprecio en la carne de res estará dispuesto a pagar por este nacionalismo, un 20 o 30%?
“NO ES UNA ESTRATEGIA DE BENEFICIOS MASIVOS AL CONSUMIDOR…”
Personalmente, creo que no es una estrategia de beneficios masivos al consumidor, sino una bandera de apoyo a unos cuantos.
La realidad, hoy, es que falta mucho para llegar ahí. Hablamos de más de 20 meses. Hay muchas cosas que se interpondrán y vendrán fuerzas de apoyo para que el flujo de proteína cárnica siga llegando a las mesas de todo el mundo. Esto no le conviene a nadie, ni a Estados Unidos ni a sus socios comerciales estratégicos, como lo son México y Canadá, quienes abastecen de ganado en pie a EE.UU. Esta situación no será una causante para que el flujo de exportaciones bajen, o para que los precios se aminoren, más bien, es sólo una estrategia para un segmento de consumidores con un romanticismo patriótico que están dispuestos a pagar un sobreprecio por un producto con calidad similar.

Así que, mejor debemos seguir trabajando juntos para beneficiar el consumo de la categoría en la región de Norteamérica.
Fuente: Ganaderia
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