Redacción/CAMBIO 22

Mientras la búsqueda del Titán en el Atlántico Norte avanza y el oxígeno en su interior se acaba, salió a la luz una historia que podría marcar una trágica coincidencia con el Titanic. Wendy Rush, esposa del director ejecutivo y fundador de OceanGate que está a bordo del sumergible, es tataranieta de una pareja que murió en el hundimiento del trasatlántico.

De acuerdo con los registros de The New York Times, Isidor Straus, uno de los copropietarios de las tiendas Macy’s, y su esposa Ida viajaban en primera clase en el viaje inaugural del Titanic en 1912.

Según sobrevivientes de la tragedia, Straus, nacido en 1845, rechazó un lugar en uno de los botes salvavidas ya que aún había mujeres y niños a la espera de abandonar el barco. Ida afirmó que no dejaría a su marido, con quien había estado casada cuatro décadas. Ambos fueron vistos de pie, tomados del brazo, en la cubierta del Titanic mientras se hundía.

Dos semanas después, el cuerpo de Isidor Straus fue hallado en el mar, aunque el cadáver de su esposa nunca pudo ser recuperado.

Wendy y Stockton Rush se casaron en 1986 y según las redes sociales de la mujer, participó en tres expediciones del OceanGate hacia el Titanic en los últimos dos años.

Stockton Rush está en el Titán, junto con el multimillonario británico Hamish Harding, el empresario pakistaní Shahzada Dawood, vicepresidente de Engro Fertilizers, el segundo fabricante de fertilizantes de Pakistán, y su hijo Suleman; y el piloto francés de sumergibles Paul-Henry Nargeolet.

De acuerdo con las estimaciones, las reservas de oxígeno en el sumergible se han agotado este jueves. En ese sentido, la Guardia Costera de EE.UU. (USCG) sugirió que el oxígeno debería haberse acabado a las 7:08 (hora ET), aunque algunos especialistas explicaron que hay muchos factores que pueden influir en el consumo de oxígeno, como el estado físico de las personas que están a bordo.

“Utilizamos todos los datos e información disponibles para llevar a cabo esas búsquedas, pero seguimos comprobando, sobre todo en casos complejos, que también hay que tener en cuenta la voluntad de vivir de las personas”, afirmó el contralmirante de la USCG, John W. Mauger.

Por otra parte, las autoridades estadounidenses determinaron que los sonidos que fueron detectados durante la búsqueda no pueden ser caracterizados como “golpes”, sino que es más preciso describirlos como “sonidos” o “ruidos”. Esa distinción es clave, ya que los golpes podrían indicar que fueron hechos por humanos.

 

 

 

 

Fuente: RT

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