marzo 5, 2024 03:32

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Renán Castro Madera, Director General

Renán Castro Madera, Director General

Redacción/CAMBIO 22

Mientras se desarrollan las hostilidades, las empresas alemanas viven un aumento de la demanda y ofrecen más empleos.

Berlín quiere desempeñar un “un papel especial” en los suministros de armas de la Unión Europea a Kiev, lo que allanaría el camino a las empresas alemanas de la industria militar para acceder a los millones de dólares que la Comunidad Europea destina a compras conjuntas.

En una reunión de los 27 ministros de Asuntos Exteriores de los países europeos celebrada el lunes en Bruselas, se aprobó la decisión de entregar a Ucrania un millón de proyectiles de artillería en el plazo de un año. Para ello, se destinarán 2.000 millones de euros (unos 2.171 millones de dólares) del Fondo Europeo de Apoyo a la Paz.

De acuerdo con la ministra de Asuntos Exteriores de Alemania, Annalena Baerbock, es necesario un apoyo continuado, incluso mediante suministros militares, “para que Ucrania pueda conseguir la paz”. Subrayó que tanto ella como el ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, ya habían dejado claro “que nosotros, como alemanes en particular, desempeñamos un papel especial” en estas entregas de armas.

Por su parte, Pistorius explicó que Berlín quiere invitar a sus aliados a participar en los acuerdos existentes del Ejército alemán con fabricantes de armas para la adquisición de munición, señalando que Dinamarca y los Países Bajos ya habían expresado su interés en esta cooperación. Según el alto funcionario, en este caso “se aumentarían rápidamente las capacidades de producción”. “Prioridad absoluta es que se entregue a Ucrania una cantidad significativa de munición adecuada antes de finales de este año”, declaró,  destacando que Alemania es “el mayor partidario de Ucrania en la UE”.

“Está claro que ahora habrá más inversión en la industria de defensa en Alemania”

El pasado mes de junio el Gobierno del país anunció su intención de asignar 100.000 millones de euros (unos 107.375 millones de dólares) al Ejército como fondos especiales para inversiones y proyectos de armamento.

En aquel entonces, el experto militar del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores, Gustav Gressel, aseguró a Suddeutsche Zeitung que las empresas alemanas del sector militar no habían tenido tan buenas perspectivas de venta desde hacía mucho tiempo, ya que se habían centrado más en la producción a pequeña escala. “Una inversión de 100.000 millones de euros de una sola vez, nunca he visto nada igual”, aseguró al medio un analista de acciones del sector de defensa bajo condición de anonimato, añadiendo que él espera un impacto positivo en los beneficios de las empresas en los próximos años.

Por su parte, el jefe del banco Commerzbank, Manfred Knof, predijo poco después que “está claro que ahora habrá más inversión en la industria de defensa en Alemania”. De hecho, este crecimiento seguramente se verá intensificado, ya que todos los países de la OTAN ahora tienen que reponer sus propios arsenales tras haber enviado grandes cantidades de sus armas a Kiev.

Así, desde el inicio del operativo ruso en Ucrania, ha subido considerablemente el valor de las acciones de compañías como el gigante de la industria Rheinmetall o Hensoldt, corporación especializada en tecnologías de sensores para misiones de protección y vigilancia en los sectores de defensa, seguridad y aeroespacial.

Al mismo tiempo, también el Gobierno alemán se beneficia a veces de empresas de la industria militar, ya que, por ejemplo, tiene acciones del fabricante aeroespacial y de defensa Airbus, y desde 2020 posee una minoría de bloqueo del 25,1% en Hensoldt.

A principios de febrero esta última empresa, que cuenta con unos 6.500 empleados a nivel mundial, anunció que ofrecerá cientos de puestos de trabajo adicionales en la ciudad de Ulm, donde se encuentra su mayor instalación, con 2.300 trabajadores.

Por su parte, Diehl Defence también ha registrado un aumento significativo de la demanda de sus productos: para finales de febrero la empresa, que produce sistemas de defensa antiaérea y proyectiles, tenía 120 nuevas ofertas de empleo en su sede en Uberlingen y afirmó a medios locales que el conflicto ucraniano representa un momento clave para su sector de la industria militar.

Buenas noticias para Rheinmetall

Cabe destacar que la misma jornada en que el Consejo Europeo acordó asignar dinero a proyectiles para Ucrania, Hensoldt entró en el índice MDAX, mientras que el mayor fabricante alemán de equipos militares, Rheinmetall, fue incluido en el Dax, lo que hizo subir la cotización de sus acciones. Al cierre de la sesión del lunes, sus acciones aumentaron un 5,4%, hasta casi 250 euros (unos 271 dólares), lo que colocó a la compañía, cuyo valor de mercado supera actualmente los 10.000 millones de euros, en los primeros puestos del principal índice alemán.

“Gracias a un aumento significativo de la valoración en bolsa, la empresa de defensa y proveedor automovilístico Rheinmetall ha llegado a la primera liga bursátil. Desde el inicio de la guerra […], el precio de las acciones de la empresa se ha multiplicado aproximadamente por 1,5”, anunció por su parte la Bolsa de Fráncfort.

En 2021, Rheinmetall facturó 5.700 millones de euros (unos 6.122 millones de dólares), pero el estallido del conflicto ucraniano hizo que los países europeos aumentaran la demanda de equipos de Rheinmetall hasta los 6.400 millones de euros (unos 6.873 millones de dólares) el año pasado. De esta manera, la cartera de pedidos de la compañía alcanzó la cifra récord de 26.600 millones de euros (unos 28.569 millones de dólares), mientras que en 2023 se espera incluso que el valor de los pedidos supere la marca de los 30.000 millones de euros (unos 32.227 millones de dólares).

Además, según los datos, Rheinmetall ha contratado a 1.200 nuevos empleados desde el comienzo del conflicto. La influencia del fabricante también está creciendo en el extranjero: ya se está construyendo una nueva planta de municiones en Hungría, y está en marcha la adquisición de un fabricante de municiones en España. Ante este panorama, se espera que en los próximos años las ventas del consorcio alemán crezcan entre un 15% y un 20% anual.

Rheinmetall también podría convertirse pronto en una de las empresas más importantes para el Gobierno alemán gracias a las entregas de tanques Leopard a Ucrania.

Sin embargo, aunque según los datos Rheinmetall se ha beneficiado considerablemente de las hostilidades, la empresa no quiere verse como una “especuladora de la guerra”, sino más bien como una “ayudante de crisis”, como suele subrayar su director ejecutivo, Armin Papperger. Y de hecho, para el Gobierno el consorcio es una especie de ayudante, ya que actualmente el Ejército alemán no se encuentra en muy buen estado.

Rheinmetall lleva tiempo intentando desempeñar un papel cada vez más importante en el armamento de Kiev. En este sentido, el fabricante ya está llevando a cabo negociaciones con las autoridades ucranianas para construir en el país una planta de tanques por unos 213 millones de dólares para producir hasta 400 tanques Panther al año.

Además, la semana pasada, Papperger aseguró que la industria de defensa de Europa no puede satisfacer las demandas de municiones de artillería de Ucrania a menos que los gobiernos aumenten el gasto lo suficiente como para duplicar la capacidad de producción. “Necesito órdenes. Sin órdenes, no produciré nada. Ninguna escasez de municiones será culpa de la industria de defensa. La industria puede ofrecer lo que se necesita”, dijo.

Ucrania pide más

Paralelamente, desde Ucrania a menudo le llueven críticas al Gobierno de Olaf Scholz, ya que en Kiev creen que Alemania no les suministra suficientes armas.

A finales de febrero, el polémico viceministro de Asuntos Exteriores ucraniano, Andréi Mélnik, instó al canciller alemán a suministrar a las Fuerzas Armadas de Ucrania “todos los sistemas de armas disponibles”. Entonces Kiev no tan solo exigió a Berlín que le enviara aviones de combate, sino también fragatas y submarinos alemanes.

Asimismo, instó a Scholz, en nombre del pueblo ucraniano, a cruzar “todas las líneas rojas trazadas por él mismo” y proporcionar a Kiev el armamento necesario. De acuerdo con las palabras de Mélnik, quien había ocupado el cargo de embajador ucraniano en Berlín, las anteriores entregas de armas eran comparables con un “salto cuántico”, pero fueron insuficientes. “Esperamos más decisiones valientes”, aseveró entonces.

Polonia, uno de los principales aliados de Ucrania, tampoco se contiene a la hora de criticar a su vecino occidental. Ejemplo de ello son las palabras del primer ministro, Mateusz Morawiecki, que esta semana expresó que Berlín “no fue tan generoso como debería haber sido” a la hora de ayudar a Ucrania. Según Morawiecki, Alemania, al ser el país más rico de la UE, debería “enviar más armas, enviar más municiones y dar más dinero a Ucrania”.

Fuente RT

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