Redacción/CAMBIO 22

La Administración Biden sugirió una mención de apoyo del presidente estadounidense, Joe Biden, al ingreso de Brasil a la OCDE en una declaración conjunta. Sin embargo, la propuesta fue rechazada por el Gobierno brasileño y reforzó la idea ya observada de que dicha organización no es una prioridad para la Administración actual.

El 10 de febrero, en la Casa Blanca tuvo lugar un encuentro entre el presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, y su homólogo estadounidense, Joe Biden.

En la declaración conjunta emitida por ambas partes se precisa que los mandatarios “reafirmaron el carácter vital y duradero de la relación bilateral y destacaron que el fortalecimiento de la democracia, la promoción del respeto a los derechos humanos y el enfrentamiento de la crisis del cambio climático están en el centro de su agenda común”, según un comunicado publicado del Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil.

No obstante, una parte del texto fue vetada de entrar en la declaración de Brasil. Las líneas incluían una sugerencia de los estadounidenses de que el texto contenga el apoyo de Joe Biden a los esfuerzos realizados por el Gobierno brasileño para ingresar a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Según la columna de Jamil Chade en UOL, el gesto estadounidense fue considerado un regalo que el mandatario estadounidense quería hacerle al nuevo presidente brasileño, pero el Palacio de Planalto pidió que se vetara la referencia.

La ambición de unirse a la OCDE, conocida como el “club de los ricos”, era una fuerte aspiración del Gobierno de Bolsonaro, y en la Administración actual no se ve como una prioridad. El gesto del Gobierno de Lula con la sugerencia estadounidense fue recibido entre los estadounidenses como una señal de que en realidad no es una prioridad, informa el medio.

El propio asesor especial para asuntos internacionales de Lula, Celso Amorim, ya había señalado antes de la toma de posesión del PT que el ingreso del país a la organización debería ser bien estudiado, ya que no traería “grandes beneficios para Brasil”.

En su mes y medio de gestión, Lula declaró que quiere trabajar para fortalecer otros organismos, principalmente en América Latina y con otros países emergentes.

El pasado mes de enero, el presidente brasileño abrió su agenda internacional en Argentina, cuando reintegró a su país a la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), organismo del que salió Brasil bajo el Gobierno de Bolsonaro en 2019.

 

 

 

Fuente Sputnik

[email protected]

IAA