• Así operaron los cárteles mexicanos en la Venezuela de Nicolás Maduro y en dónde la zona Sur de la entidad, era parte fundamental para su desarrollo

 

  • Decenas de documentos de inteligencia, acusaciones y filtraciones revisados revelan los vínculos de los cárteles mexicanos con la Venezuela de Nicolás Maduro, acusado por Estados Unidos de conspiración para traficar cocaína

 

Remigio Morales Castañeda/CAMBIO 22

Desde el año 2020 justo en los albores de la administración federal que encabezó Andrés Manuel López Obrador el diario CAMBIO 22, inició una serie de reportajes donde se plasmaba la actividad de los grupos criminales en la península de Yucatán y en específico en el estado de Quintana Roo, sobre aeronaves cargadas de cocaína que provenía de diversos aeropuertos venezolanos.

Los reportes de la SEDENA que fueron publicados en este diario plasmaban con lujo de detalles la complicidad del Cártel de Caborca (otros los llaman Cártel de Sinaloa, Fracción La Mayiza) con el régimen que encabezaba Nicolás Maduro Moros.

Los reportes de inteligencia Militar publicados en su momento provenían de la 34 Zona Militar con base en Chetumal Quintana Roo.

El gobierno federal anterior lo intentó minimizar e inclusive en ese entonces nos tacharon de alarmistas y de afectar la “imagen turística” del estado.

Fue tanta su desesperación que diseñaron una serie de ataques de “hackers” a nuestro diario digital mismos que terminaron dañando parte del archivo periodístico de esta casa editorial, sin que autoridad alguna hiciera algo para aclarar este atentado a la libertad de expresión.

El objetivo era silenciar las críticas en contra del régimen joaquinista y el venezolano, por las implicaciones directas de Nicolás Maduro con los grupos criminales mexicanos.

El pasado 15 del mes en curso el sitio web de noticias digitales El CEO, publicó un amplio reportaje sobre los mismos informes que había manejado con antelación el diario CAMBIO 22, sobre algunas de las actividades de diferentes grupos criminales entre ellos El Cártel de Sinaloa (Caborca), Los Zetas en territorio quintanarroense.

En su momento detallamos que el Cártel de Caborca (Cartel de Sinaloa) en la entidad era dirigido por José Gil Caro Quintero “El Pelo Chino” y Jesús Guzmán Castro “El Chuy”, quienes encabezaban la logística para la recepción de Toneladas de Cocaína.

Ahí detallamos las operaciones realizadas por estos grupos criminales durante el sexenio del entonces gobernador Carlos Joaquín González.

En esos reportajes plasmamos con pruebas contundentes la relación de varios de sus Funcionarios con el Cártel de Caborca (Cartel de Sinaloa) y como se habían apoderado de la parte centro y sur del estado para construir pistas clandestinas, además de mantener el control de los aeropuertos de Chetumal, Cozumel, Mérida y Ciudad del Carmen, para recepcionar cargamentos de cocaína colombiana que salían de aeropuertos venezolanos protegidos por el régimen de Nicolás Maduro.

Por su importancia publicamos íntegro el reportaje de EL CEO, que plasma a detalle gran parte de estas actividades criminales:

El Reportaje de El CEO

En diciembre de 2020, decenas de aeronaves, principalmente jets Hawker 800 y Cirrus G3, surcaron el cielo para traficar toneladas de cocaína en una ruta que iniciaba en Venezuela, tenía paradas en Belice o Guatemala y entraba a México por la península de Yucatán (en específico en Quintana Roo). Ya en territorio mexicano, la carga era distribuida para cruzarla a Estados Unidos.

En aquel invierno, los agentes del Centro Nacional de Inteligencia mexicano pusieron la mira en “El Chuy” (Jesús Guzmán Castro), un reclutador de pilotos para el Cártel de Sinaloa.
En varios reportes y los audios obtenidos —que forman parte de la filtración conocida como Guacamaya Leaks—, se detalla que la droga era transportada por tierra desde la región cocalera del Catatumbo, en Colombia, a distintos puntos de Venezuela, como pistas clandestinas en el estado occidental de Zulia, principalmente.

La Ruta de la Coca desde Venezuela

Los reportes de inteligencia refieren que la operación era habitual. En ese momento “El Chuy” supuestamente hacía cargamentos valorados en un millón de dólares y pagaba 450,000 pesos a sus pilotos por cada viaje.

Sin embargo, para 2021, el monitoreo a estas operaciones —la mayoría alertadas por autoridades estadounidenses— prácticamente desapareció.

Una investigación de EL CEO —que incluye la revisión de documentos de las acusaciones por autoridades de Estados Unidos, reportes de inteligencia y documentos de los juicios de Joaquín “Chapo” Guzmán e Ismael Zambada— revela que el contrabando de drogas desde Venezuela en efecto existió, pero en realidad esa ruta de trasiego de cocaína era menor en comparación con otras de Centroamérica.

Por ejemplo, en 2018, unas 216 toneladas métricas de cocaína pasaron por Venezuela, mientras que en Guatemala circularon 1,400 y en Colombia la cifra fue de 2,372 toneladas, de acuerdo con la Base de Datos Antidrogas Consolidada Interagencial de Estados Unidos (CCDB, por sus siglas en inglés).

Los informes de CCDB refieren que 2017 fue el año en el que el tráfico de cocaína despuntó en Venezuela, pero con el paso de los años fue disminuyendo.

Las Acusaciones de EU Contra Venezuela


Según diversas acusaciones en EU, para que los cárteles mexicanos pudieran operar en Venezuela, sobornaron y recibieron el apoyo de altos funcionarios que forman parte del sistema del narcotráfico incrustado en el gobierno venezolano, al cual se le conoce como el Cártel de los Soles.

La más reciente acusación en una corte de Nueva York contra el presidente depuesto, Nicolás Maduro Moros, detalla que cuando él era el canciller, entre 2006 y 2008, vendió pasaportes diplomáticos a narcotraficantes permitiendo vuelos con inmunidad entre México y Venezuela, donde transportaban dinero obtenido de la venta de drogas.

“Maduro llamaba a la embajada de Venezuela en México para avisar que una misión diplomática arribaría en un avión privado” describe la acusación. “Después, mientras los traficantes se reunían con el embajador de Venezuela en México bajo los auspicios de una misión diplomática de Maduro Moros, su avión era cargado con las ganancias del narcotráfico. El avión regresaba entonces a Venezuela bajo cobertura diplomática”, se lee en el documento.

La Flota del Cártel de Sinaloa

El expediente de Estados Unidos contra Nicolás Maduro muestra el uso de aeronaves para dos propósitos: enviar droga a través de Centroamérica hacia México —y luego trasladarse por esa y otras vías a EU— y, también, los vuelos de retorno con dinero en efectivo producto de la venta de estos estupefacientes.


Un ejemplo documentado en la propia acusación fue el avión DC-9, detenido en 2006 al llegar a Campeche con 5.5 toneladas de cocaína, proveniente del aeropuerto de Maiquetía, Venezuela.

La imputación detalla que para permitir el despegue de esa aeronave, Diosdado Cabello, actual ministro del Interior y Justicia de Venezuela, recibió un soborno de 2.5 millones de dólares.
Con el paso de los años, las operaciones —y las aeronaves involucradas— se volvieron más discretas. Informes de inteligencia en poder de EL CEO e incautaciones muestran que el Cártel de Sinaloa (Cartel de Caborca) ahora emplea pequeños aviones ejecutivos, como los viejos Hawker de modelo 700 y 800 o hasta “avionetas”, como Cessna 210.

En 2015, el periódico Reforma reportó que se han asegurado aviones como un Air King 200 y Falcon-20, de menor tamaño y ligados al Cártel de Sinaloa.

En 2021, el medio Univision publicó que algunas de las aeronaves utilizadas para el tráfico de droga operaban sin radar, e incluso con exceso de peso, lo que provocó accidentes entre Guatemala y Belice. En otros casos, la tripulación recibió la orden de hacer naufragar los jets en el océano.

¿Cómo Operaba el Cártel en la Venezuela de Maduro?

El 4 de noviembre de 2020, agentes de inteligencia intervinieron la línea telefónica de “El Chuy”, miembro del Cártel de Sinaloa, quien se encontraba en la Ciudad de México buscando a seis pilotos para la “ruta de siempre”: Venezuela, Guatemala y México.

Dos días más tarde, el 6 de noviembre, un colaborador de “El Chuy” le llamó para decirle que uno de sus pilotos fue detenido en Venezuela, y pensaba acudir a gente “grande” del Cártel de Sinaloa para que lo ayudaran en ese país sudamericano, de acuerdo con reportes de inteligencia en poder de EL CEO.

Además, “El Chuy” dijo que ya tenía un nuevo piloto originario de Guadalajara, pero no tenía experiencia en volar con carga y operar en pistas cortas.

De acuerdo con la organización Insight Crime, en 2020 fue tanta la presencia del Cártel de Sinaloa, principalmente en el estado de Zulia, que el poblado de San Felipe, ubicado en el municipio de Machiques de Perijá, se le llegó a identificar con el nombre de “Sinaloa”.

Esta zona fue un corredor de narcotráfico para las mayores organizaciones narcotraficantes de Colombia, como el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y la ex-FARC mafia, formada por disidentes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Insight Crime documentó que esas mafias colombianas llegaron a instalar laboratorios clandestinos en Zulia, Venezuela. Ahí fue donde el Cártel de Sinaloa se convirtió en uno de los principales compradores de cocaína.

Pero un reporte de 2025 refiere que el cártel abandonó la zona, principalmente por una razón política. Según Insight Crime, el entonces gobierno de Nicolás Maduro habría negociado y beneficiado a redes criminales locales, en lugar de las mexicanas.

Los Vuelos Sospechosos

Muchas de las aeronaves del cártel fueron detectadas por el Sistema Integral de Vigilancia Aérea de la Secretaría de la Defensa Nacional, aunque los alertamientos sobre la actividad sospechosa los hicieron autoridades estadounidenses.

Por ejemplo, el 18 de noviembre de 2020 autoridades estadounidenses detectaron una aeronave sospechosa en el espacio aéreo venezolano, la cual aterrizó en Zulia, y seis horas después el radar la ubicó en Chetumal, Quintana Roo.

Un día más tarde, la misma aeronave salió de Zulia, Venezuela, y aterrizó en Guatemala. Durante diciembre, ese jet —de matrícula N326TD— realizó 18 trazas aéreas sospechosas, y estuvo monitoreado por diversas autoridades de los países de la región.

Finalmente, el jet Hawker 800 se estrelló el 19 de diciembre al norte de Guatemala. La aeronave transportaba 342 paquetes de droga, tres armas, y tuvo tres tripulantes quienes fueron arrestados.

Ruta del Narcotráfico

La Comisión Interamericana para el Control del Abuso de las Drogas (CICAD) ha organizado grupos de trabajo para frenar el traslado ilegal de drogas entre los países americanos.
En diversos documentos relacionados, se muestra que hay rutas habituales desde estados fronterizos de Colombia y Venezuela hacia Centroamérica y México.

A pesar de las rutas persistentes, México enfrentó dificultades en la detección de estas aeronaves. Un informe de inteligencia muestra que, al menos hasta 2021, los radares de detección tenían “zonas grises” en el sureste del país, que coincide con el paso de los aviones con cargamentos ilegales.

Un informe de 2019 muestra que el ejército detectó 84 aeronaves ilegales en la frontera sur, pero solo 17 de ellas entraron al espacio aéreo nacional. Del total, se registraron apenas 10 aseguramientos: es decir, otras 74 aeronaves no fueron aseguradas debido a razones como la falta de jurisdicción, o que no pudieron ser interceptadas.

La Cocaína Como “Arma” de Maduro

El narcotráfico en Venezuela —incluidas las operaciones de los cárteles mexicanos como Los Zetas y el Cártel de Sinaloa— produjo una serie de sanciones por parte de Estados Unidos a funcionarios gubernamentales, y en contra de Nicolás Maduro, actualmente detenido y quien enfrenta un juicio por conspirar para el tráfico de cocaína.

La crisis política en Venezuela, sumada a las operaciones de los cárteles mexicanos, generaron una narrativa de “narcogobierno”, impulsada por Estados Unidos, de acuerdo con un estudio de la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA, por su siglas en inglés).

Por ejemplo, en 2020 durante la primera administración de Donald Trump en Estados Unidos, Nicolás Maduro, junto con otros altos funcionarios venezolanos —que supuestamente eran integrantes del Cártel de los Soles— fueron acusados de asociarse con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) para traficar cocaína, y “usarla como arma”.
“El Cartel de Los Soles, bajo el liderazgo de Maduro Moros y otros, priorizó el uso de la cocaína como un arma contra Estados Unidos”, dice la acusación.

Sin embargo, recientemente The New York Times reveló que el Departamento de Justicia de Estados Unidos admitió que el Cártel de los Soles no existe como un grupo del narcotráfico, sino como una expresión utilizada para nombrar las redes de corrupción en la cúpula política venezolana.

La Red de Maduro

Diosdado Cabello Rondón, ministro de Interior y de Justicia de Venezuela; Cliver Antonio Alcalá Cordones, exgeneral; Vladimir Padrino López, ministro de defensa; y otros funcionarios del círculo de Maduro, también enfrentan acusaciones por facilitar el tráfico de cocaína a Venezuela.

Hugo Armando Carvajal Barrios, alias “El Pollo”, ex ministro de inteligencia, cargó las mismas acusaciones, aunque es un caso particular. Carvajal rompió con los chavistas en 2019 y fue detenido y extraditado a EU para enfrentar un juicio que ocurrió el año pasado y en el que se declaró culpable.

Luis Motta Domínguez, a la cabeza de CORPOELEC, la empresa gubernamental venezolana de energía eléctrica, y a Maikel Moreno, expresidente del Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela, los acusan de sobornos, corrupción y lavado de dinero a través de instituciones públicas.

En la más reciente acusación contra Maduro, lo vinculan al Cártel de Sinaloa y a Los Zetas por facilitar el tráfico de cocaína a México, por las rutas de los que ellos tenían control, y por fortalecer su crecimiento con las ganancias obtenidas del narcotráfico.

Reportes de inteligencia consultados por EL CEO refieren que la actividad criminal de Los Zetas en Venezuela se concentró en el comercio ilegal de huachicol por vía marítima.

 

 

 

 

Fuente Sistema de Notícias CAMBIO 22/El CEO/Reforma/Milenio/InSight Crime

redaccionqroo@diariocambio22.mx

KXL/RCM

WhatsApp Telegram
Telegram