“El Bótox” Confiesa Asesinato del Líder Limonero Bernardo Bravo Durante Amenazas, Según Testimonio
29 Ene. 2026
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Redacción/CAMBIO 22
César Alejandro “N”, alias “El Bótox”, reconoció ante un comerciante haber asesinado a Bernardo Bravo, líder de los productores de limón, confesión que utilizó como amenaza para advertir al vendedor que correría la misma suerte si se negaba a colaborar con su célula delictiva.
Este jueves, en la Sala 6 de los juzgados en Morelia del Poder Judicial del Estado se llevó a cabo la audiencia inicial de “El Bótox” por su probable responsabilidad en el homicidio calificado del empresario limonero.
Durante la exposición de los datos de prueba con los que cuenta la Fiscalía General del Estado para solicitar al juez la vinculación a proceso, se reveló el testimonio de Miguel, un comerciante de la localidad de Cenobio Moreno, quien afirmó que fue amenazado por “El Bótox” y sus sicarios.
El hombre, que presenta discapacidad y requiere de una silla de ruedas, declaró dedicarse a la venta de tuppers y cobijas, actividad por la que reconoció, pagaba cuota al crimen organizado.
En su testimonio, detalló a las autoridades ministeriales que el 21 de octubre de 2025 se encontraba afuera de su vivienda cuando arribaron hombres con armas cortas y largas a bordo de un vehículo compacto y dos camionetas.
Dos personas, apodadas “El Perfumado” y “El Batman” descendieron y le entregaron una tablet y un radio de comunicación y le anunciaron que a partir de entonces trabajaría para Los Blancos de Troya.
Los criminales le hicieron saber que su trabajo consistiría en informar los movimientos que el gobierno y sus corporaciones de seguridad llevaban a cabo en la zona, y que quedaría bajo el mando de César Alejandro y Andrés Alejandro Sepúlveda Álvarez.
El denunciante se negó a colaborar con Los Blancos de Troya, por lo que los sicarios comenzaron a golpearlo en la cara y le propinaron tres tablazos. Posteriormente, observó que de uno de los vehículos bajó César Alejandro, a quien rápidamente identificó como “El Bótox”.
“Si me chingué el ojete del limonero, que no te mate a ti, apá”, habría pronunciado “El Bótox” al tiempo que reconocía su crimen. Esta testificación fue considerada dentro de los argumentos para lograr que “El Bótox” sea procesado por el homicidio de Bernardo Bravo.
A esto se suman otras pruebas periciales que apuntan, Bernardo y “El Bótox” estuvieron horas antes de su asesinato en la misma ubicación, aunado a que dentro de un rancho propiedad de César Alejandro se encontraron huellas de los neumáticos del líder citrícola, además de rastros de sangre humana.
También fue expuesto que semanas antes del crimen, Bernardo Bravo fue levantado por “El Bótox” y liberado horas después, aunque la víctima nunca dijo a su familia los detalles de su desaparición momentánea.
Sobre los elementos expuestos, ni César Alejandro, ni su abogado particular, emitieron alguna postura o argumentación contraria, e incluso, el imputado se reservó su derecho a declarar.
Fuente: heraldo de México
AFC/GCH


















