• Culminó las labores de salvamento arqueológico en las obras del derecho de vía del Tren Maya, el Trolebús Chalco-Santa Martha y la Línea 3 del Cablebús

  • Inició la etapa final de atención a bienes dañados por los sismos de 2017, y se organizaron exposiciones, la 34 FILAH y cuatro INAHfest

 

Redacción/CAMBIO 22

Para el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), institución de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, 2023 fue uno de los años más fructíferos en el desarrollo de sus tareas sustantivas en la protección, investigación, conservación y difusión del patrimonio cultural.

En el marco del proyecto prioritario del Gobierno de México Tren Maya, este año, el instituto concluyó las labores de salvamento arqueológico tanto en el derecho de vía como en las zonas de amortiguamiento de este medio de transporte, el cual conectará a los estados de Chiapas, Tabasco, Campeche, Yucatán y Quintana Roo.

Paralelamente, se reforzó el Programa de Mejoramiento de Zonas Arqueológicas (Promeza), mediante la inclusión de la ciudad antigua de Cobá y de sitios para su puesta en valor, como el corredor ecoarqueológico Paamul II, donde se ubican las cuevas Ocho Balas, Manitas y Garra de Jaguar.

En 10 de las 29 zonas arqueológicas incluidas en el Promeza se construyen Centros de Atención a Visitantes (Catvi) para mejorar la experiencia turística y dar opciones de desarrollo a las comunidades cercanas a estos sitios.

Otras acciones del Promeza, en 2023, fueron la apertura de nuevas áreas para la visita pública, como Chichén Viejo y El Palomar, en Chichén Itzá y Uxmal, respectivamente; la atención del Palacio, el Grupo IV, la tumba de Pakal y el Templo de la Cruz Foliada, en Palenque; y la construcción de ocho nuevos recintos museográficos, entre ellos el Gran Museo de Chichén Itzá, el Museo Arqueológico del Puuc, en la Zona Arqueológica de Kabah, y el Museo de la Costa Oriental, en Tulum.

En cuanto a hallazgos registrados gracias al Promeza, resalta el de una cámara funeraria en Palenque; las representaciones en piedra de un atlante y del rostro de un guerrero, en Chichén Itzá; un chultún –depósito de agua– reusado como cripta, y la imagen pétrea de un cautivo, en Ek’ Balam.

El INAH también tuvo hallazgos en otros salvamentos arqueológicos, como en el del Trolebús Chalco-Santa Martha, en Estado de México (Edomex), donde se recuperó una máscara de cerámica, fechada hacia el Posclásico Tardío (1400-1521 d.C.); y en la Línea 3 del Cablebús, en la Ciudad de México, donde se descubrieron 10 tumbas de 3,500 años de antigüedad.

Otros hallazgos registrados fueron: una segunda imagen de la Joven gobernante de Amajac, en Álamo Temapache, Veracruz; el huevo fosilizado de un flamenco, en el yacimiento paleontológico de Santa Lucía, Edomex; una ofrenda de 15 figurillas de piedra verde, recuperada en el Templo Mayor, en la Ciudad de México, y la escultura de un Chac Mool en Pátzcuaro, Michoacán.

En materia de repatriación de bienes culturales mexicanos en el extranjero, en conjunto con las secretarías de Cultura federal y de Relaciones Exteriores, el INAH concretó el retorno de numerosas piezas arqueológicas, históricas y etnográficas que forman parte del patrimonio nacional.

Gracias a la colaboración de los gobiernos de Alemania, Italia, Países Bajos, Estados Unidos, España, Dinamarca, Canadá y Francia, y al apoyo de ciudadanos extranjeros que voluntariamente se han sumado a la campaña #MiPatrimonioNoSeVende, al día de hoy, son más de 13,400 bienes patrimoniales devueltos a México durante esta administración.

Algunas repatriaciones emblemáticas fueron la de la colección Maaso Koba, de 24 objetos rituales de la nación yaqui, devuelta a sus líderes tradicionales, en julio; y la del Monumento 9 de Chalcatzingo, también conocido como Portal al inframundo, el cual retornó el 19 de mayo y ahora se exhibe en el Museo Regional de los Pueblos de Morelos, recinto que fue reabierto en marzo, tras completar su restauración arquitectónica.

Precisamente, la atención de los bienes muebles e inmuebles históricos dañados por los sismos de 2017 fue un frente de trabajo importante para el instituto, en 2023. De los 3,269 monumentos históricos y zonas arqueológicas dañados en 11 entidades federativas, los trabajos de rehabilitación de 2,340 son competencia del INAH.

A lo anterior se suman los inmuebles atendidos por la Secretaría de Cultura federal, a través de la Dirección General de Sitios y Monumentos del Patrimonio Cultural y del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura.

Destacan las entregas de los templos tlaxcaltecas de San Lucas Tlacochcalco y San Ildefonso Hueyotlipan, y la devolución a la comunidad de Izúcar de Matamoros, en Puebla, de la montura histórica de la imagen de Santiago Apóstol, hito de restauración a nivel nacional e internacional.

En el rubro de declaratorias federales de Zonas de Monumentos Históricos (ZMH), este año se publicaron los decretos del Trazo del Ferrocarril Mexicano, en su tramo Sumidero-Fortín de las Flores, ubicado en los municipios veracruzanos de Ixtaczoquitlán y Fortín; y de los centros históricos de El Oro de Hidalgo, en el Edomex; y de Huichapan, en Hidalgo. Con ello, suman siete declaratorias de ZMH en esta administración.

En la esfera internacional, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) distinguió dos acervos del INAH como “Memoria del Mundo de México”: la Colección Antigua y el Archivo de la Palabra, bajo custodia de la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia y la Dirección de Estudios Históricos, respectivamente.

El mismo órgano, a través de su Convención 2001 sobre la Protección del Patrimonio Cultural Subacuático, otorgó, en junio, el distintivo de “Mejores Prácticas” al Proyecto Arqueológico Hoyo Negro, emprendido por la Subdirección de Arqueología Subacuática del INAH, en Tulum, Quintana Roo.

Por lo que respecta a la difusión, este año se realizó la 34 Feria Internacional del Libro de Antropología e Historia, con la asistencia de casi 160,000 personas al Museo Nacional de Antropología, recinto que se convirtió este año en la sede definitiva del Archivo Nacional de Arqueología.

Además, se efectuó el 24 Encuentro Nacional de Fototecas, en Pachuca, Hidalgo, y mediante el festival cultural INAHfest se llevó una oferta amplia de conferencias, actividades artísticas, cine y venta de publicaciones a Cuernavaca, Morelos; Campeche, Campeche; Ecatepec, Edomex y la CDMX.

Los museos bajo custodia del INAH celebraron distintos aniversarios en 2023, como el 65 del Regional de Guanajuato y el 35 del Regional de Colima.

En el renglón de exposiciones sobresalen: Coyolxauhqui: El astro, la diosa, el hallazgo, en el Museo del Templo Mayor; Imaginar el fin de los tiempos, en el Museo Nacional de Antropología; y Oceanía. Culturas de mar e islas, en el Museo Nacional de las Culturas del Mundo.

En el extranjero destacan: Las vidas de los dioses: La divinidad en el arte maya, en Estados Unidos; México antiguo: maya, azteca y Teotihuacan, en Japón; y El jaguar, un tótem de Mesoamérica, en China.

Por lo que toca a la formación de profesionales, el INAH festejó el 85 aniversario de la Escuela Nacional de Antropología e Historia; en la Escuela de Antropología e Historia del Norte de México destacó la titulación de Concepción García Espino, quien a sus 73 años se licenció como antropóloga; por su parte, la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía “Manuel del Castillo Negrete” renovó su participación en del programa de Cátedras Unesco, una de las iniciativas de desarrollo académico-científico más reconocidas en el orbe.

Estas acciones son solo una muestra de la vasta labor institucional y el quehacer multidisciplinario que, con la suma de vocaciones y experiencia de sus trabajadores, hacen posible que el INAH fortalezca su impacto social, como lo marcan los ejes de trabajo de la Secretaría de Cultura federal.

 

Fuente: INAH

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