• La misma funcionaria, niega compensaciones a trabajadores de eslabones inferiores

 

  • Los funcionarios privilegiados continúan en el organismo

 

Redacción/ CAMBIO 22

CHETUMAL, 15 de octubre. – Funcionarios severamente cuestionados y heredados de la administración de Carlos Joaquín González a la de Mara Lezama Espinosa, se burlan de la política de austeridad implementada en esta nueva administración.

Alardean su impunidad aseverando ser intocables por acuerdos contraídos del gobierno joaquinista con la administración de la Cuarta Transformación que ahora pretende limpiar de la excesiva corrupción heredada de sus antecesores.

Se adjudican pagos globales superiores a 218 mil pesos y compensaciones cercanas a los 20 mil pesos, los neo millonarios de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado de Quintana Roo (CAPA).

En una serie de entregas, expondremos el manejo de los recursos financieros en la paraestatal CAPA durante el sexenio de Carlos Joaquín.

Seis de los coordinadores de la paraestatal premiaron su incompetencia y pésima administración durante el llamado “Año de Hidalgo”.

Esta afirmación se sustenta en documentación oficial en poder de esta casa editora, donde se observan las infames acciones que lacera gravemente el presupuesto estatal, que actualmente, la administración de Mara Lezama intenta sacar a flote.

Quien encabeza la lista del escandaloso desfalco a las arcas públicas son Erika Gallegos, quien fungió en fechas recientes como encargada de la Coordinación Administrativa y Financiera, así como, simultáneamente se encargaba de la Dirección de Recursos Humanos, puesto que ostenta actualmente y con el cual, continúa viviendo de los impuestos de todos los quintanarroenses como desde hace aproximadamente 20 años.

Tan solo en el mes de agosto recibió un pago global de 218 mil 359 pesos con 65 centavos, correspondiente a su sueldo (quincenal) de 15 mil 947 pesos con 65 centavos; más su compensación (quincenal) de 19 mil pesos, misma que es más elevada, incluso que la de un coordinador titular el cual, jerárquicamente es un nivel organizacional superior.

Sin embargo, los pagos más elevados que se autotorgó fueron: un “bono de productividad” por la cantidad de 154 mil 412 pesos (en su puesto de encargada de la coordinación administrativa), así como, otro bono de 29 mil pesos, pero en su puesto de director de Recursos Humanos.

Esta funcionaria es señalada por sus compañeros de conseguir favores a través del Comité de Equidad y Género, del cual, es una de las integrantes y donde actúa como ícono “conciliador”, provocando que los casos de acoso sexual de la dependencia se desestimen.

Además, es quien se encarga de negar las compensaciones a los trabajadores, engañándolos con falsos topes de compensación de mil pesos o por una supuesta falta de presupuesto, lo que evidentemente es mentira, por lo anteriormente expuesto.

Finalmente, comentaron que la mujer ostenta vestido, bolsos y viajes que el sueldo de un burócrata común sería imposible de cubrir con el salario que otorgan por el mismo puesto, ya que, su hija estudia en una universidad de elite privada.

En tanto, su esposo funge en el organismo como trabajador de base de confianza, cuyos ingresos son menores.

 

[email protected]