De Dinamarca, a la Violencia Sistemática en Contra de las Mujeres en México
6 Mar. 2026
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Necesariamente Incómoda
Graciela Machuca Martínez / CAMBIO 22
Mientras en otras partes del mundo se llevan a la práctica los postulados de los movimientos feministas, en México vemos que tanto el gobierno federal, los estatales y municipales se empeñan en blindar sus sedes y establecimientos de cadenas comerciales para no tener contacto con las mujeres que marcharán el próximo 8 marzo, con motivo del Día Internacional de las Mujeres en protesta por las condiciones de abandono institucional para todas las mujeres que exigen justicia ante la violencia sistemática que existe en el país.
El ascenso en el número de víctimas mujeres por feminicidio, homicidio doloso, desaparición de personas, violencia vicaria, violencia doméstica, violencia sexual, entre muchos otros tipos de violencia, es una muestra de que a la presidencia de la república no llegaron todas las mujeres de México como los propagandistas del régimen de la 4T lo quieren hacer ver.
Hay miles de madres, hermanas e hijas que buscan a sus seres queridos ante la incapacidad de las instituciones para realizar esta labor, mientras que la delincuencia organizada las asesina para evitar que lleguen a la verdad del paradero de sus seres queridos y descubran la complicidad con personas servidoras públicas.

El palacio nacional, así como las sedes de gobiernos estatales y municipales, además, de cientos de establecimientos comerciales están siendo amurallados por gruesas laminas y tubos de metal, que a su vez serán reforzados con la presencia de miles de agentes de policías y militares para que nadie pueda tener contacto con las autoridades, que fueron electas para dialogar con el pueblo, autoridades que en México llegaron al poder por el activismo de organizaciones promotoras de los derechos humanos y muchos movimientos feministas.
Las mujeres que hoy forman parte de la clase gobernante han sido beneficiadas por la lucha feminista, pero ahora que llegaron al poder le han dado la espalda a las mujeres.
Así como en México y en el continente americano tenemos sólidos antecedentes de las luchas de las mujeres, recordemos que la Conferencia de Copenhague de 1910 fue un hito fundamental en la historia del feminismo internacional, marcada por la Segunda Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas, celebrada en agosto de ese año en Copenhague, Dinamarca. Este evento es célebre por la propuesta de establecer un Día Internacional de la Mujer para promover el sufragio femenino y los derechos laborales.
La líder socialista alemana Clara Zetkin, junto con Luise Zietz y otras representantes, propuso la creación de un Día Internacional de la Mujer. La moción fue respaldada unanimemente por más de 100 delegadas de 17 países.
La conmemoración tenía como fin principal promover el sufragio universal femenino, igualdad laboral, mejores salarios y el fin de la discriminación contra las mujeres.
La idea fue inspirada por los primeros Días Nacionales de la Mujer celebrados en Estados Unidos (iniciados por el Partido Socialista de América en 1909), impulsados a su vez por las huelgas de trabajadoras textiles en Nueva York.

El movimiento tenía una fuerte influencia socialista, donde se consideraba que la lucha de las mujeres por sus derechos era parte integrante de la lucha de la clase trabajadora contra la explotación.
La primera conmemoración se realizó al año siguiente, el 19 de marzo de 1911, en Alemania, Austria, Dinamarca y Suiza, con manifestaciones multitudinarias.
Aunque en 1910 no se fijó una fecha específica, la tradición se consolidó posteriormente en el 8 de marzo, en conmemoración de las primeras movilizaciones y huelgas de mujeres trabajadoras.
De acuerdo a documentos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el Día Internacional de la Mujer, lo empezó a conmemorarse en 1975 y dos años más tarde fue proclamado por su Asamblea y reconoce que encuentra sus orígenes en las manifestaciones de las mujeres que, especialmente en Europa, reclamaban a comienzos del siglo XX el derecho al voto, mejores condiciones de trabajo y la igualdad entre los sexos.

Regresando a la realidad de Quintana Roo, el pasado 4 de marzo, el Diario Cambio 22 publicó cifras contenidas en el Quinto Informe Sombra de Feminicidios en Quintana Roo, elaborado por la organización Siempre Unidas Muchuuk Balo’on A.C., correspondiente al periodo del 1 de enero al 31 de diciembre de 2025.
Esta organización ha documentados que durante los últimos cinco años 265 mujeres han sido asesinadas en el estado, “manteniendo una tendencia violenta que no da tregua según el registro histórico de la agrupación”.
Este informe indica que en 2021 se contabilizaron 53 casos; 52 en 2022; 63 en 2023; 47 en 2024 y 50 casos durante el 2025. “Esta última cifra contrasta drásticamente con los datos de la Fiscalía General del Estado (FGE), que únicamente reconoció 16 feminicidios en el último año, lo que implica que gran parte de las muertes violentas de mujeres no son tipificadas correctamente por la autoridad”.
La radiografía de la violencia en 2025 precisa que, de las 50 víctimas registradas, 48 fueron clasificadas como feminicidios y 2 como feminicidios infantiles. Entre los datos más dolorosos se encuentran los casos de una niña de 10 años asesinada por su padrastro y otra de 11 años utilizada como “escudo humano” en Cancún. Benito Juárez (Cancún) encabeza la lista de incidencia por municipio con 24 casos, seguido por Playa del Carmen con 13 y Tulum con 5, de acuerdo a lo publicado por Cambio 22.
Las mujeres en Quintana Roo enfrentan una violencia sistemática desde las instituciones, como lo muestran los casos de Lucero, Eva y Grisell, quienes por exigir justicia ahora han sido criminalizadas.
GPC/RCM






















