• Padres de familia y maestros exigen a las autoridades educativas y de seguridad pública una respuesta inmediata y eficaz para detenerla

 

Ricardo Jesús Rivas/ CAMBIO 22

CHETUMAL, 5 de diciembre. – La Escuela Primaria Santiago Pacheco Cruz, ubicada en la ciudad de Chetumal, ha sufrido un nuevo episodio de robo. Este fin de semana, delincuentes irrumpieron en el colegio, cortando los barrotes de la dirección para acceder y sustraer diversos equipos, incluyendo una impresora y una bocina. Este incidente se suma a una serie de robos que ha sufrido la institución, convirtiéndola en una de las más afectadas por la delincuencia en la ciudad.

Alarmantemente, entre junio y julio, la escuela fue objeto de más de 15 robos, lo que evidencia una preocupante tendencia. A pesar de la frecuencia de estos incidentes, la respuesta de las autoridades ha sido insuficiente. Ni la Secretaría de Educación ni la Secretaría de Seguridad Ciudadana han tomado medidas efectivas para prevenir estos delitos o proteger la escuela.

El patrón de robos en la Escuela Primaria Santiago Pacheco Cruz preocupa profundamente a los trabajadores y padres de familia del lugar. La situación se agrava debido a la falta de avances en las investigaciones de las denuncias previas, presentadas ante la fiscalía general del Estado por los robos anteriores.

Este contexto de inseguridad y vulnerabilidad en el que se encuentra la escuela primaria genera cuestionamientos sobre la eficacia de las estrategias de seguridad implementadas en las instituciones educativas de la ciudad. La recurrente victimización de la escuela por parte de los delincuentes vuelve necesaria una intervención más decidida y coordinada por parte de las autoridades competentes.

Padres de familia y maestros exigen a las autoridades educativas y de seguridad pública una respuesta inmediata y eficaz para detener la ola de robos y garantizar un ambiente seguro para el aprendizaje y el desarrollo de los estudiantes. Esta situación no solo afecta el funcionamiento de la escuela, sino que también impacta negativamente en la percepción de seguridad y bienestar de la comunidad.

 

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RHM