Laura Beytia/CAMBIO 22

CHETUMAL, 2 de agosto.- El robo de ganado conocido como abigeato va en incremento en el sur de Quintana Roo, lo que ha puesto en alerta a los productores ganaderos de la región por la afectación económica que esto conlleva y porque han tenido que intensificar la vigilancia en sus ranchos para evitar perder sus hatos ganaderos.

Sin embargo, el presidente de la Unión Ganadera Regional (UGR) Sergio Crisanto Morteo, lamentó que prevalece el desinterés de las autoridades por atender este delito y no se le da celeridad a las denuncias que han interpuesto, por lo que no hay avances en este sentido y mucho menos pesquisas para dar con los presuntos responsables.

“Seguimos siendo víctimas del robo de ganado, en lo que va del año se han presentado alrededor de 20 casos que han sido denunciados de manera oportuna, pero no sirve de mucho porque no hay avances en las investigaciones y tampoco mucho interés para resolverlos o dar con los responsables, entonces aunque se ha reformado la ley para imponer penas más severas por el abigeato, mientras no se detenga a nadie no habrá ningún beneficio, necesitamos que se atiendan los casos, se les dé seguimiento y no se archiven las denuncias como ha venido ocurriendo.”

Señaló, que ha sido en las comunidades de Sergio Butrón Casas y Nicolás Bravo en la Ribera del río Hondo donde más casos se han registrado, por lo que han solicitado a la Secretaría de Seguridad Ciudadana mayor presencia policiaca en la zona, petición que tampoco ha sido atendida y que es lo que ha ocasionado que la delincuencia pueda apoderarse de las cabezas de ganado con total libertad.

Calificó de millonarios los robos de ganado que han sufrido los productores de la zona sur, que han tenido además, que desembolsar grandes cantidades de dinero para seguir por su cuenta pistas y hacer sus propias indagaciones, ya que el actuar de la Fiscalía General del Estado (FGE) ha resultado deficiente.

“Los casos se han dado mayormente en las localidades de Sergio Butrón Casas y Nicolás Bravo, por eso pedimos que se incrementara la vigilancia en la zona pero no ha habido una respuesta y menos en la fiscalía, por eso cuando se presenta una situación como esta, es el afectado que le da seguimiento, que sigue pistas, que investiga por su cuenta para intentar recuperar a sus animales, sobre todo porque cada cabeza de ganado está entre 15 mil y 20 mil pesos y es un daño económico grande.”

Y aunque los diputados de la XVII Legislatura tienen ya noción de esta problemática y al menos los del PT, prometieron que buscarían el apoyo de las demás bancadas para trabajar y exhortar a la FGE para que contrate a personal especializado para atender los casos de abigeato, lo cierto es que todo ha quedado en promesas, ya que mientras los ganaderos continúan padeciendo los robos, los legisladores están más ocupados en participar en asambleas informativas y reuniones con las corcholatas.

 

 

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