▶Pasará poco más de 25 mil millones en deudas a la próxima administración

▶En septiembre de 2016, era de 19 mil 169 millones 

 

Francisco Hernández / CAMBIO 22

CHETUMAL, 3 de junio.- El gobierno de Carlos Joaquín González ha elevado la deuda directa del largo plazo que heredó de la pasada administración y ha aumentado a más del doble los otros pasivos, que incluyen la deuda con proveedores y contratistas, cuando faltan pocos meses para que entregue la silla al nuevo o la nueva titular del Poder Ejecutivo, a la cual dejará obligaciones de pago por arriba de los 25 mil millones de pesos como resultado de su gestión.

Carlos Joaquín González incumplió su promesa de no aumentar la deuda histórica del estado de Quintana Roo, pues con el crédito de 820 millones de pesos que contrató el año pasado y los gastos de las dos reestructuraciones que realizó, los cuales cargó a la deuda bancaria, al final terminó por aumenta el ya abultado saldo que le dejó Roberto Borge Angulo.

Deuda a largo plazo de 19 mil 631 millones de pesos

Esto lo revelan los estados financieros de la Secretaría de Finanzas y Planeación (Sefiplan), en donde está asentado que al 31 de marzo del 2022, la deuda directa de largo plazo presentó un saldo de 19 mil 631 millones 4 mil pesos, que es el pico más alto que ha alcanzado en el actual gobierno.

La deuda a largo plazo se elevó con respecto al cierre de diciembre del 2021, cuando era de 19 mil 543 millones de pesos, debido a que el gobierno de Carlos Joaquín dividió en cuatro partes la disposición del crédito de 820 millones de pesos, y conforme ha ido disponiendo del dinero ha sumado las cantidades a la contabilidad gubernamental.

En las Notas a los Estados Financieros del primer trimestre del 2022, la Sefiplan informó que para el 31 de marzo el gobierno del estado había realizado ya tres disposiciones del crédito de Banobras pactado a 20 años, por la cantidad de 745 millones 752 mil 390 pesos, quedando pendiente por disponer la última cantidad de 74 millones 247 mil 609 pesos, los cuales se sumarán a la deuda directa del estado en estos meses.

Con el aumento que resulta de este crédito, el gobierno de Carlos Joaquín González ya supera en más de 400 millones de pesos el saldo de la deuda bancaria de largo plazo que le heredó la administración de Roberto Borge.

Lo anterior porque al 30 de septiembre del 2016, cuando iniciaba el gobierno de Carlos Joaquín, el saldo de esa deuda era de 19 mil 169 millones 175 mil pesos, y al 31 de marzo de 2022, seis meses antes del final de esta administración, la deuda ya es de 19 mil 631 millones de pesos.

 

Deuda con proveedores y otros pasivos de 6 mil 48 millones de pesos

Además, también aumentó más del doble el otro concepto de deuda que le heredó Roberto Borge Angulo, que son los registrados como otros pasivos en la contabilidad gubernamental y que incluyen la deuda con proveedores, contratistas y acreedores, así como transferencias y retenciones e impuestos por pagar.

Este concepto de otros pasivos ya es de 6 mil 48 millones 838 mil pesos al corte del 31 de marzo de 2022, luego de una leve reducción con respecto al 31 de diciembre del 2021, cuando quedó en 6 mil 500 millones 532 mil pesos, y después de una reducción mayor en relación al final del 2020, cuando era de más de 8 mil millones de pesos, efecto de la crisis del Covid-19.

Sin embargo, el monto de estas obligaciones de pago todavía es de más del doble del que este gobierno heredó de Roberto Borge Angulo, pues al 30 de septiembre de 2016, cuando iniciaba la gestión de Carlos Joaquín, los otros pasivos eran de 2 mil 773 millones 902 mil 184 pesos.

El único rubro en el que ya no hay aumento de compromisos de pago, debido a una imposición de la Ley de Disciplina Financiera de las Entidades Federativas y los Municipios, es en el de deuda pública a corto plazo, que al final de marzo era de 955 millones de pesos, pero que el gobierno de Carlos Joaquín acaba de liquidar en su totalidad el cierre del mes de mayo, por lo que ya su saldo es de cero.

Lo mismo ocurrió con el gobierno de Roberto Borge, porque la misma ley le obligó a pagar en su totalidad la deuda de corto plazo que tenía antes de entregar la estafeta a Carlos Joaquín, por lo que sólo le heredó los conceptos de deuda de largo plazo y otros pasivos o deuda de proveedores, los cuales, como ya se expuso, han sido aumentados por la actual administración.

Carlos Joaquín recibió en septiembre de 2016 un total de deudas de 21 mil 943 millones de pesos, resultado de la suma de la deuda directa de largo plazo y los otros pasivos.

Ahora, al próximo gobierno que resulte electo el domingo 5 de junio, todo indica que la administración de Carlos Joaquín le dejará un total de deudas superior a los 25 mil millones de pesos, resultado del aumento aplicado en la deuda a largo plazo y los otros pasivos.

 

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RAM/GCH