febrero 29, 2024 15:59

Renán Castro Madera, Director General

  • Necesariamente Incómoda

 

Graciela Machuca Martínez/CAMBIO 22

El fracaso de las disposiciones en materia de seguridad pública en Playa del Carmen y el olvido en que las autoridades municipales tiene a la población de todo el municipio de Solidaridad, al dejarla a merced de la delincuencia, es motivo para contar una historia más de dolor e impotencia por parte de la ciudadanía y de una mujer de 31 años procedente de Argentina, así como de su familia.

Carolina Soledad Camaño llegó de su país a Playa del Carmen hace unos días de vacaciones y tenía previsto regresar a su país para pasar el fin de año con su familia, pero un accidente cardio vascular (ACV), se lo impidió. Ahora lucha por su vida en un hospital público.


Pero la causa que motivó esta condición de salud, fue que presenció un asesinato en un bar, por lo que al llevarla al centro de salud de Playa del Carmen, le detectaron un aneurisma por lo que su estado de salud es grave y se requiere una intervención quirúrgica muy compleja que se la pueden hacer en una clínica privada de Mérida, donde los diversos gastos ascienden a 50 mil dólares. En un hospital público los gastos serían de unos 20 mil dólares.

La familia busca por medio de colectas y rifas reunir esa cantidad, pero hasta el momento no lo ha logrado, mientras tanto la condición de salud de la joven mujer se debilita y complica. De las autoridades municipales de Solidaridad, ni sus luces.


Por otra parte, la violencia contra las mujeres sigue en aumento en Playa del Carmen, por ejemplo, durante el mes de octubre se abrieron 110 carpetas de investigación en la agencia del Ministerio Público adscrito al Centro de Justicia para la Mujer (CJM).

El Ministerio Público logró judicializar solo tres casos. Se suscribieron 41 actas circunstanciadas y se emitieron 103 ordenes de protección a favor de mujeres.

Esto sucede en Playa del Carmen, mientras la presidenta municipal Lili Campos Miranda busca su reelección por la Coalición PAN-PRI-PRD.

Una situación similar de violencia se vive en Cancún, donde la presidenta municipal se olvida que los policías requieren uniformes, botas y otros accesorios indispensables para realizar su labor diaria.

Recientemente, elementos de Seguridad Pública de Benito Juárez, manifestaron su inconformidad con la presidenta municipal Ana Patricia Peralta, porque en lugar de renovarles los uniformes, les dio cámaras corporales. Le aclararon que primero deben tener buenos uniformes para poder colocarse las cámaras, de lo contrario su uso será inútil.

A la presidenta municipal de Cancún poco le importa la violencia que todos los días se presenta en ese importante destino turístico del país, porque lo que ella quiere es quedarse en la silla presidencial.

Este 6 de diciembre, en el fraccionamiento Sac Bec, un grupo de hombres armados atacaron a balazos a un guardia de seguridad privada que custodiaba unos predios, alrededor de las cuatro y media de la tarde.

Al llegar elementos de la Policía Estatal, encontraron tirado en la calle el cadáver.

La noche del martes, una mujer y un hombre resultaron heridos de bala, al ser agredidos por personas armadas, quienes trataron de asesinarlos.

De acuerdo a la policía, la mujer recibió un disparo en un brazo y un rozón de bala en el pecho; el hombre tuvo lesiones de bala en los glúteos y en la pierna izquierda. Fueron trasladados al Hospital General.

Los hechos se registraron aproximadamente a las nueve y media de la noche del martes 5 de diciembre en la Supermanzana 238, cerca de la avenida Rancho Viejo.

Un día antes, Ángel Manuel ‘N’, alias ‘El Capullo’, de 27 años y fue agredido a balazos en su domicilio ubicado en la Supermanzana 251 de Cancún, por dos hombres, vestidos de negro, que tocaron a su puerta y preguntaron por Luis, al recibir como respuesta que allí no vivía, le dispararon a Ángel Manuel.

Los hechos se registraron como a las once de la noche en la calle Isla Mujeres con calle Haití, en el fraccionamiento Paseos del Mar. La víctima fue internada en el hospital general.

En el municipio de Othón P. Blanco, donde la presidenta municipal Yensunni Martínez también busca la reelección, los servicios públicos se encuentran abandonados, entre ellos, el de seguridad pública, siguen los homicidios, las personas desaparecidas, los asaltos, comandos de hombres armados se desplazan libremente por caminos y carreteras, sin que la policía municipal tenga capacidad de intervenir, la ciudadanía se encuentra en estado de indefensión, porque no hay autoridad policial que la proteja.

Cundo se ve a la Policía Municipal, a la Guardia Nacional o al Ejército Mexicano, es cuando llegan a acordonar una escena del crimen, en espera que llegue la Policía Ministerial y el Ministerio Público a realizar las diligencias de levantamiento de cadáveres.

Pero antes para prevenir, para ofrecer seguridad pública eficiente a la sociedad no hay una estrategia definida, las corporaciones de seguridad solo están para contar muertos o acordonar las escenas del crimen, para eso no es necesario gastar tantos millones de pesos para pagarles sus salarios y dotarlos de vehículos y armamento.

 

[email protected]

HBS/GCH

¡Únete a nuestras comunidades del Diario CAMBIO 22 en WhatsApp y Telegram! Mantente al tanto de las noticias más importantes del día, artículos de opinión, entretenimiento, tendencias y mucho más, directamente desde tu dispositivo móvil.



Data from Tiempo3.com
Data from Tiempo3.com
Data from Tiempo3.com