Redacción/CAMBIO 22

El presidente Donald Trump protagonizó un tenso y viral enfrentamiento con la periodista Kaitlan Collins, corresponsal jefe de la Casa Blanca para CNN, durante una sesión de preguntas en la Oficina Oval.

El intercambio ocurrió en el contexto de la reciente liberación de archivos relacionados con Jeffrey Epstein, documentos altamente redactados (tachados) que han generado controversia por las conexiones del financista con figuras poderosas y las demandas de justicia pendientes de las víctimas de abuso sexual.

“Eres la peor reportera, CNN carece de ratings por gente como tú… te he conocido desde hace 10 años, eres una mujer joven; nunca te he visto sonreír ¿sabes por qué? porque sabes que no estás diciendo la verdad”, afirmó el mandatario ante la simple pregunta de qué pensaba sobre las sobrevivientes de Epstein que reclaman justicia.

 

Collins no tuvo oportunidad de insistir en su pregunta o defenderse porque Trump ordenó que se le diera el micrófono a alguien más.

El ataque no fue sólo verbal; Trump se dirigió al resto de los presentes en la sala para resaltar el comentario, como si buscara validación colectiva, y continuó criticando a Collins incluso mientras los reporteros eran escoltados fuera, repitiendo que “nunca sonríe”.

Nadie de los presentes, reporteros o funcionarios, hizo el mínimo intento por respaldar a Collins, quien tuvo que soportar a pie firme el alegato de Trump, como en otras ocasiones, sólo que en esta realmente se lanzó con todo.

Posteriormente la periodista respondió a través de X: “El presidente Donald Trump argumenta que el país debería pasar página respecto a los archivos de Epstein y arremete cuando le preguntan sobre la respuesta de las sobrevivientes a la última liberación del Departamento de Justicia”.

 

En reacciones posteriores (incluidas declaraciones y apariciones en CNN), desestimó el ataque como parte de una estrategia conocida de Trump para evitar responder preguntas difíciles, enfatizando que su rol periodístico no requiere sonreír para validar su profesionalismo, sino hacer preguntas incisivas y basadas en hechos.

Muchos colegas y observadores la elogiaron por su firmeza, describiéndola como un ejemplo de periodismo resiliente frente a presiones presidenciales.

 

 

 

 

Fuente: Eme equis

redaccionqroo@diariocambio22.mx

AFC/RCM

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