Califican al Campo Mexicano como “El Gigante Dormido”
2 Feb. 2026
Redacción / CAMBIO 22
Hace 210 años, cuando se le preguntó al emperador Napoleón Bonarte, quien para ese momento ya había conquistado la mayor parte de Europa, sobre la posibilidad de invadir China, dijo aquella famosa frase: “China es un gigante dormido, déjenlo dormir, porque cuando despierte temblará el mundo”, una predicción que se convirtió en realidad, ya que actualmente, China es la 2da potencia económica mundial con un PIB de 18.7 billones de dólares, que para dimensionarlo es 10 veces más grande que la economía mexicana.
Lo mismo pasa con el campo mexicano… es un gigante dormido, que cuando despierte o cuanto lo apoyen adecuadamente, tiene todo para convertirse en la columna vertebral del desarrollo nacional, de la generación de empleos y de la soberanía alimentaria.
México es un país rico en recursos naturales, tenemos casi 2 millones de kilómetros cuadrados de superficie, 3.2 millones de kilómetros cuadrados de mares y 11,000 kilómetros de litoral para la pesca, lo que nos convierte en el 13vo país más grande del mundo.
Somos el 5to país con mayor diversidad biológica, eso quiere decir que contamos con el 12% de la biodiversidad mundial de plantas, mamíferos, reptiles y anfibios de todo el planeta, tenemos una gran variedad de climas y microclimas, lo que nos permite producir más de 800 cultivos y somos líder mundial en aguacate, tomate, limón, mango, pepino, naranja, brócoli y ganado bovino, entre otros.
Nuestra frontera agrícola para producir alimentos, sin deforestar, es de 24.6 millones de hectáreas, aunque sólo utilizamos alrededor de 20 millones de hectáreas cada año, entre los 2 ciclos agrícolas y los cultivos perennes.
Además, el sector primario da empleo a más de 6.4 millones de personas, lo que representa el 11% de todos los empleos en el país.
Estas bondades de territorio, productivas y de fuerza laboral nos convierten en el 9no productor y el 14vo exportador mundial de alimentos, con una oferta de 290 millones de toneladas de productos agrícolas, ganaderos y pesqueros y una derrama económica de 1.6 billones de pesos.

Con este potencial, el campo mexicano creció 3.7% en el 2025, comparado con el 0.7% promedio nacional (INEGI), esto quiere decir que las actividades primarias crecieron 5 veces más rápido que el resto del país, mientras que, por otro lado, la industria se contrajo -1.1% y los servicios crecieron 1.4% a tasa anual.
Precisamente, fue el buen comportamiento del campo mexicano lo que impidió que la economía nacional pasara de una desaceleración económica a una recesión.
Para atender estos temas, este año, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) ejercerá 75,836.5 millones de pesos, de los cuales, el 24% corresponden al Programa de Fertilizantes para el Bienestar, 23% al Programa de Producción para el Bienestar (antes Procampo) y 17% al Programa de Acopio para el Bienestar, en conjunto, estos 3 programas concentran el 64% de los recursos de la dependencia.
Para concluir, los invito a reflexionar en lo siguiente… si el campo mexicano sigue dando resultados positivos, a pesar de la sequía, el incremento de los costos de producción y el desplome de los precios internacionales, entonces, le pregunto estimado lector: ¿hasta dónde se podría desarrollar si se le dieran los apoyos adecuados para comercialización, financiamiento, mecanización, sistemas de riego y sanidad e inocuidad de los alimentos?
Fuente: Debate
GPC/RCM


















