• La Artista Visual Explora Identidad, Género Y Sociedad A Través De Sus “Prototipos” Y El Uso De NFT

 

  • Su Obra Trasciende Fronteras Con Exposiciones Internacionales Y Un Próximo Proyecto En México

 

Redacción / CAMBIO 22

Brenda Cabrera trasciende las fronteras. La artista cubana no solo rompe las barreras geográficas de su lugar de residencia con su presencia, sino que su obra intenta superar la realidad para crear mundos ideales a través de sus personajes.

“Es muy interesante que lo estoy haciendo desde Cuba, porque yo creo que ser cubana, ser caribeña, ser isleña también me ha llevado a imaginarme una sociedad, ya que nosotros [los cubanos] tenemos una forma muy particular de participar de lo que es la sociedad y lo global”, dice, en entrevista desde Cuba, Brenda Cabrera, artista visual y diseñadora.

“Aflora una creatividad bien particular y yo creo que lo estoy aprovechando en este momento y siento que también tanto cubanos como mexicanos están teniendo ideas interesantes sobre qué es la identidad, qué es la raza, el género, el sincretismo”, dice.

Cabrera se concibe como una artista cubana que trabaja desde circunstancias específicas en una generación artística que aflora en los límites de la política. Ella nació en La Habana en 1997.

Desde que era niña, Brenda recuerda que tenía aptitudes visibles para el arte y su familia jugó un rol fundamental en su desarrollo como artista, sobre todo su abuela Gladys, quien se percató de la sensibilidad artística de su nieta y le ayudó a fomentarla.

“Yo creo que siempre me gustó mucho observar lo que era la naturaleza humana y también representarla. O sea, me interesaban mucho distintos prototipos de personajes y los desarrollaba e insertaba dentro de escenas y dentro de imaginarios… eso es algo que hice desde niña y creo que la obra que tengo ahora es la condensación de todo lo que a mí me interesó siempre”, explica.

Brenda es egresada de la Academia San Alejandro y de la Universidad de las Artes. Su obra se expresa a través de dibujos, pintura y creaciones con tecnología NFT.

La artista desarolla su universo de “Prototipos”, cuyos personajes crean su propia coexistencia en el mundo de los avatares de la virtualidad.

“En mi casa estoy ahora mismo desarrollando una obra que habla sobre esta sociedad contemporánea vista a través de personas que, desde la izquierda, están hablando de la forma en la que nos percibimos como seres humanos”, dice.

Brenda quiere crear un hábitat de personas como una autocrítica de una sociedad actual y lo hace través de formas utópicas de concebir una estructura social dentro de su obra, en donde los personajes no están definidos por un solo género, sino que van mutando y conviven en armonía, como ella imaginaría una sociedad en el presente.

“Quiero ofrecer una mirada no prejuiciosa, una mirada sobre cuán rica puede ser la identidad del ser humano y también tomar la naturaleza como referente de un ente complejo, pues la naturaleza es un ente complejísimo, variado, versátil, que cada parte dentro de ella se adapta y se reinventa y se reconfigura”, asegura.

Y es que la tecnología y el arte están aportando lugares insospechados a la humanidad, como es visible en las creaciones de los artistas contemporáneos. Brenda es consciente de la relación de estos elementos, pues ella misma aprovechó el uso de los NFT (Token No Fungible), que se traduce en un activo digital único por medio de una cadena de bloques, los cuales permiten verificar la propiedad y originalidad de una obra, por ejemplo.

“Dentro de los artistas cubanos, una parte de nosotros formamos una comunidad que fue bastante interesante y bastante activa en este en este fenómeno [de los NFT], entonces mis personajes comenzaron siendo personas virtuales, o sea, se comenzaron a mover a través de la virtualidad y, al mismo tiempo, tuvieron ese carácter de avatares virtuales en el principio […] básicamente fue una herramienta de la tecnología que nos permitió a nosotros los artistas contactar con coleccionistas”, asegura.

En la actualidad, Cabrera mira como un reto constante para los artistas es la visibilización de su trabajo, lo cual también está ligado a la política, pues es inherente a la precariedad material y las limitantes para acceder a las galerías.

“Yo creo que es algo que nos pasa a todos los artistas, cómo acceder a curadores, cómo también viajar alrededor del mundo y poder insertar nuestro trabajo en algún contexto, ¿no? Son varias limitantes, la verdad, pero creo que nosotros somos bastante resilientes y siempre sabemos sacar provecho a todo”, expresa.

Y es que Brenda es consciente que su profesión es un viaje constante a través del arte, el cual requiere reinventarse de forma constante.

Los últimos 5 años le han dado a la artista una visibilidad importante a través de las exposiciones internacionales. “Estoy en un momento, diría que de grow up, es decir, de crecimiento y tengo mucho que hacer, tengo miles de ideas en la cabeza, tengo muchos proyectos que creo que van a tener mayor viabilidad”, dice.

“Tengo un proyecto de exposición personal en México, el cual todavía está sobre la mesa, se está trabajando, pero estoy muy feliz de que mi obra está trascendiendo los límites de Cuba y está llegando a Latinoamérica”.

 

 

 

Fuente: Forbes

redaccion@diariocambio22.mx

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