Bacalar Cumple 15 Años como Municipio
27 Feb. 2026
Carlos Barrachina Lisón / CAMBIO 22
Mereció la pena crear un nuevo municipio en Bacalar? El municipio de Othón P. Blanco, en donde se encuentra Chetumal, la capital de Quintana Roo, era tremendamente extenso y las autoridades no eran capaces de brindar servicios, ni de llegar a los rincones más alejados del municipio. Quizás todavía pase con Nicolás Bravo y su área de influencia y deba seguir desagregándose administrativamente OPB. No es sencillo para la autoridad, que además no maneja grandes presupuestos, el llegar a todas las comunidades con eficacia y ello debe ser una prioridad.
En ese sentido la conformación de Bacalar y su separación de Othón P. Blanco, como municipio fue un acierto de las autoridades en su momento.

¿Qué ha sucedido desde entonces? Se ha conformado una incipiente clase política. El magisterio, los líderes ejidales, y algunos grupos como los de hoteleros, ganaderos y ambientalistas se han ido consolidando como elite local. Algunos políticos han aprovechado su paso por la administración pública para enriquecerse y sumarse a esas elites incipientes. Lamentablemente no puede hacerse una radiografía de Bacalar sin mencionar al crimen organizado, que lleva muchos años presente, pero que últimamente se ha vuelto más visible por la lucha de diferentes grupos por el control de pistas de aterrizaje, el narcomenudeo, la actividad ganadera, la venta de terrenos o la extracción del carbón que de forma irregular se produce en el interior de la zona rural de Bacalar.
Hoy en día tenemos un extenso municipio, con una red de carreteras en muy mal estado, y con serios problemas para que los servicios públicos se provean de una forma continuada. La luz va y viene (incluso en la cabecera municipal), y no existe ningún proyecto que genere certidumbre a inversionistas, ni al propio sostenimiento ecológico de la laguna. Todo está por hacerse, y ello es un gran atractivo para muchos de los que visitan Bacalar, y lo ven con ojos de negocio. Sin embargo, ese futuro está condicionado por una elite voraz, que aprendió el oficio de la mano de políticos rechazados por la población por corrupción. También lo está por la inseguridad y por unos precios de tierras y servicios extremadamente sobrevalorados.
La política en Bacalar es muy rural. Si no fuera tan dramático nos extraería sonrisas. Aplican a la perfección los retratos caricaturescos de Damián Alcázar, o de otros retratistas de la realidad política mexicana tradicional.

La transformación de MORENA, como en muchos otros sitios, es pura simulación, y perdura la misma clase política de siempre, que se revuelca consigo misma, para continuar siendo la misma que fue. En Bacalar existen ilustres muy pagados de sí mismos que son pederastas y viven sin remordimientos y con glamour. Todo el mundo lo sabe y todo el mundo calla.
Los actuales reyes del carnaval son los hijos del Tesorero y de la Síndico (que por cierto repite alternando a uno de sus hijos en el “reinado”). La elite utiliza el Facebook para presumir su nueva riqueza. Sus ranchos, sus vehículos, sus animales. Es verdaderamente obscena la ostentación. No hay mesura ni vergüenza. El pueblo calla y otorga. De hecho, algunos de ellos se convierten en talibanes de las redes sociales, dispuestos a dejarse el cuero en el intercambio de mentadas de madre, defendiendo a sus patrones, de los que piensan que pueden conseguir algún favor.
Bacalar, como todo municipio pequeño, es un infierno grande. Todo el mundo se conoce y las pasiones se encienden en estos pequeños detalles. Nadie se sonroja, porque parece normal. Pero ello no es normal, para una comunidad que aspira a tener un municipio en el que se instalen cadenas hoteleras importantes y a desarrollar una economía más o menos moderna.
El presidente municipal gobierna desde el cielo. Nada parece perturbarle. Las oficinas alternas del municipio se encuentran en una propiedad suya, pero nadie dice nada, porque es el que te da y te quita, y parece natural. Es el poder absoluto al que se le arriman los que pretenden heredarle, y al que nadie se atreve a enfrentar.
En lo particular a mí se me hace un personaje simpático. Tiene una taquería conocida, y dicen que tiene buena mano para la cocina. La leyenda cuenta que le cocina a la gobernadora, y ya se sabe que entre fogones se pueden resolver muchos temas políticos. Él ahora está centrado en ver qué es lo que sigue para él. Sin embargo, no ha creado equipo, ni ha consolidado un grupo político que le pueda apoyar. En ese sentido es tremendamente frágil. Su imagen entre la clase política lo es todo, y ello lo vuelve muy vulnerable.
Sus directores no le apoyan. Se encuentran muy activos pensando en su propio futuro personal. En pelearse entre ellos y en ver quien tiene más poder que el otro o la otra. El presidente municipal es responsable de este desmadre, porque desde el primer momento le dijo a unas y otros que ellos serían sus sucesores. Y en ello están ocupados los directores/as, sus amantes y todo el que se pueda acercar a esa burbuja de poder. Al presidente le incomoda que hablen de su vida personal, y tiene mucha razón en ello; sin embargo, una de las piezas que más está potenciando es la directora del DIF, de la que no recuerdo el nombre, pero que es prima de su esposa fallecida.
En Bacalar no interesa la gobernabilidad, ni la transparencia, ni la rendición de cuentas. Interesa el poder, y potenciar la imagen de nuevo rico abriéndose espacio en un contexto de ruralidad empobrecida. Interesa la simulación, para hacer como que las cosas cambian, sin hacerlo.
La gente pareciera muchas veces que juega a hacer política. Hizo mucho daño en la formación personal de alguno de estos políticos las clases de oratoria que el PRI, y en general la clase política, popularizaron en el país a mediados del siglo XX. Los engoló de por vida, en lugar de hacerlos conectar con la realidad. Los convirtió en políticos poco confiables, dispuestos a defender cualquier argumento por muy falaz que fuera.
El servicio público no es un juego, pero todavía ha de madurar esta clase política para entenderlo.
KXL


















