Jimena Madrigal/ CAMBIO 22

En un acto protocolario celebrado en la parroquia de la Sagrada Familia en Cancún, autoridades civiles y eclesiásticas dieron la bienvenida a monseñor Salvador González Morales, quien asume como segundo obispo de la Diócesis de Cancún-Chetumal, marcando el inicio de una nueva etapa pastoral para la Iglesia católica en Quintana Roo.

Durante la ceremonia, el sacerdote Mauro Noriega destacó que la llegada del nuevo prelado representa un momento trascendental para la comunidad católica del estado, subrayando que su experiencia, historia y carismas fortalecerán el trabajo pastoral en la región.

“Recibimos con gran alegría su llegada y creemos firmemente que el Espíritu Santo guiará a la Iglesia. No vemos su arribo como una casualidad, sino como un signo de la providencia de Dios. Sabemos que trae consigo sus dones y su historia, que ahora se entrelazan con la vida de la Iglesia en Quintana Roo. Confiamos en que, bajo su guía, seguiremos creciendo como una comunidad que ora, que sirve y que evangeliza”, expresó.

El presbítero añadió que la comunidad está dispuesta a caminar junto al nuevo obispo para enfrentar los desafíos actuales y atender las necesidades pastorales de una realidad marcada por cambios sociales, crecimiento poblacional y problemáticas que exigen cercanía y acompañamiento.

Por su parte, la gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama, resaltó la relevancia del nombramiento no solo para la Iglesia católica, sino para el conjunto de la sociedad.

“Este es un evento importante no solo para bendecir a la Iglesia católica, sino también para la sociedad en general. Dar a César lo que es de César y a Dios lo que es de Dios”, expresó, al subrayar que, más allá del carácter laico del Estado mexicano, es deseable mantener una relación institucional respetuosa entre el gobierno y los distintos sectores religiosos.

La mandataria estatal señaló que su administración es humanista y que comparte con la labor pastoral la búsqueda del bienestar común, la reducción de las brechas de desigualdad y el combate a las violencias.

“Son públicas mis convicciones religiosas. Soy católica, creo en Dios y le temo a Dios; forma parte significativa de mi vida y de mis principios de servir a los demás, especialmente a quienes más lo necesitan”, afirmó.

Asimismo, recordó al anterior obispo de la diócesis, Pedro Pablo Elizondo, reconociendo su labor pastoral y señalando que hoy goza de la paz del Señor. Destacó que, cuando se anunció la designación del nuevo obispo por parte del Papa, se habló de una renovación esperanzadora, de sangre nueva, vida nueva y fuerza nueva para la Iglesia local.

La llegada de monseñor Salvador González Morales ha sido interpretada por la comunidad católica como un signo de esperanza. Nacido el 20 de diciembre de 1971, el nuevo obispo es considerado un líder joven, con carisma y calidad humana, cualidades que, aseguran, serán fundamentales para fortalecer la fe y promover valores en la sociedad quintanarroense.

Autoridades y fieles coincidieron en que su gestión inicia en un contexto que demanda unidad, cercanía pastoral y trabajo conjunto entre Iglesia y sociedad para atender problemáticas sociales y espirituales.

“Nos da mucho gusto su llegada. Se le ve en paz y estamos seguros de que realizará una gran labor”, concluyeron durante el acto, que reunió a representantes religiosos, funcionarios públicos y feligreses que acudieron para dar la bienvenida al nuevo pastor de la diócesis.

Con este nombramiento, la Diócesis de Cancún-Chetumal abre una nueva etapa marcada por la esperanza, el compromiso pastoral y la búsqueda del bienestar común en Quintana Roo.

 

 

redaccion@diariocambio22.mx

RHM

 

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