Redacción / CAMBIO 22

Las irregularidades por 494.8 millones de pesos detectadas por la Auditoría Superior de la Federación (ASF) en la construcción del Puente Vehicular Nichupté se dan en un contexto marcado por retrasos constantes, ajustes presupuestales y presión pública por la conclusión de una de las obras de infraestructura más relevantes para Cancún en los últimos años.

La revisión corresponde a la Cuenta Pública 2024 y se realizó sobre una muestra de 2 mil 593 millones de pesos, equivalente al 93 por ciento de los recursos analizados. Las observaciones derivan de diferencias entre volúmenes de obra pagados en estimaciones y la documentación técnica revisada por el órgano fiscalizador.

Aunque la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) aseguró que no se trata de un daño patrimonial definitivo y que se encuentra dentro del proceso ordinario de fiscalización, el señalamiento se suma a una serie de cuestionamientos en torno al proyecto.

El Puente Vehicular Nichupté contempla una longitud de 11.2 kilómetros sobre la laguna del mismo nombre y fue concebido como una alternativa para desahogar el tráfico en el bulevar Kukulcán, principal vía de acceso a la zona hotelera de Cancún.

La obra inició en 2022 con la promesa de concluirse a finales de 2023. Sin embargo, la fecha de inauguración ha sido pospuesta en más de diez ocasiones. En distintos momentos se anunció su apertura para diciembre de 2024, luego para enero de 2025 y más recientemente se estimó que podría estar listo entre marzo y abril de 2026.

El retraso ha tenido impacto no solo en la movilidad urbana, sino también en el sector turístico y empresarial, que considera el proyecto clave para garantizar conectividad, tiempos de traslado más cortos y rutas alternas ante contingencias climáticas.

Originalmente adjudicado por 5 mil 570 millones de pesos mediante licitación pública a la empresa ICA en 2022, el costo del proyecto ha aumentado de manera sostenida.

Para el primer trimestre de 2024, con un avance físico de 42 por ciento, el monto ya se ubicaba en 7 mil 847 millones de pesos. Al cierre del cuarto trimestre de 2025, el presupuesto proyectado ascendía a 10 mil 899 millones de pesos, lo que representa un incremento de 95 por ciento respecto al costo inicial.

Tan solo en 2025 se destinaron 2 mil 929 millones de pesos adicionales. Aún está pendiente la publicación del informe correspondiente al primer trimestre de 2026 para determinar si el costo volvió a modificarse.

La SICT informó que cuenta con 30 días hábiles para presentar ante la ASF la documentación técnica, contractual y volumétrica que respalde las cantidades ejecutadas. Posteriormente, el órgano fiscalizador dispone de hasta 120 días hábiles para analizar la información y emitir una determinación sobre la solventación o, en su caso, el fincamiento de responsabilidades.

La dependencia sostuvo que en proyectos de gran escala pueden presentarse ajustes documentales derivados de la dinámica constructiva, los cuales deben integrarse formalmente durante el proceso de revisión.

Mientras avanza la fiscalización, el Puente Nichupté continúa como una obra emblemática para la actual administración federal y estatal, pero también como un proyecto bajo escrutinio por su impacto financiero y los reiterados cambios en su calendario de conclusión.

 

 

 

redaccion@diariocambio22.mx

KXL

WhatsApp Telegram
Telegram