• En tiempos de Moctezuma I, antes de la llegada de los europeos, se llevó a cabo una ofrenda múltiple que requirió, pro ejemplo, mover esculturas que pesan entre 600 y mil kilogramos

 

Redacción / CAMBIO 22

Durante el reinado del emperador mexica Moctezuma I, en el siglo XV y antes de la llegada de los europeos al continente, en el Templo Mayor de la antigua Tenochtitlan se celebró una ceremonia de tan grandes dimensiones que requirió lo que los arqueólogos han llamado una “logística colosal”.

Esto es lo que indican los recientes hallazgos de un equipo del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), que dio a conocer los resultados más recientes de su trabajo en el Huei Teocalli (Templo Mayor), ubicado junto al Zócalo o plaza principal de Ciudad de México, según un comunicado.

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Los expertos identificaron ofrendas que muestran una coincidencia en temporalidad y contenido con otras halladas décadas atrás, lo que les llevó a deducir que todas formaron parte de un acto colectivo de gran magnitud en tiempos de Moctezuma Ilhuicamina, que gobernó entre los años 1440 y 1469 de nuestra era.

Por esta razón, el equipo arqueológico del Proyecto Templo Mayor (PTM) concluyó que la ofrenda múltiple “debió implicar una logística colosal tan sólo para mover, con cuerdas, palancas y rodillos de madera, esculturas que pesan entre 600 y mil kilogramos, y disponer de 83 figurillas antropomorfas, labradas en piedra verde”.

El Templo Mayor, espectacular

“Imaginemos lo espectacular que fue aquella ceremonia: decenas de sacerdotes y miles de fieles rodeando el Templo Mayor y colocando, en un mismo momento, reliquias escultóricas, caracoles, conchas, semillas, rostros de peces sierra, copal, chapopote y otros dones” señaló Leonardo López Luján, líder del PTM.

Las esculturas encontradas en el Templo Mayor pesan entre 600 y mil kilogramos

El equipo arqueológico presentó este jueves los más recientes datos obtenidos de las ofrendas 186, 187 y 189 del Huei Teocalli de la ciudad-isla, en el ciclo de conferencias “La arqueología hoy”, organizado por El Colegio Nacional.

De acuerdo con López Luján, la abundancia de objetos evidencia la magnitud de un botín de guerra traído desde territorios como Tlaxco y Tlaxmalac —regiones del actual estado Guerrero— sometidos presumiblemente entre 1447 y 1450.

Las esculturas, talladas en piedras metamórficas verdes, presentan rasgos esquemáticos característicos del estilo Mezcala de la sierra norte de Guerrero, de acuerdo con los expertos.

“Cuando los mexicas sometieron a esos pueblos, las figurillas ya eran verdaderas reliquias, algunas de ellas de más de mil años de antigüedad, y es de suponer que servían como efigies de culto, de las que se apropiaron como botín de guerra”, explica López Luján en el comunicado del INAH.

El hallazgo incluye restos marinos procedentes del océano Atlántico que, según Belem Zúñiga, bióloga del Proyecto Templo Mayor, indican que los mexicas desarrollaron métodos eficientes de transporte, probablemente trasladando caracoles vivos en agua salada hasta la capital.

 

 

 

Fuente: Reuters

redaccion@diariocambio22.mx

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