Redacción/CAMBIO 22 

Puerto Príncipe/NuevaYork. Con el rostro cubierto para ocultar sus identidades, miles de personas marcharon el lunes por la capital haitiana para exigir protección de pandillas violentas que saquean los barrios de la capital, Puerto Príncipe, y otros punto de Haití.

La vida cotidiana en los haitianos se ha visto alterada por la incesante violencia de las pandillas, lo que ha empeorado la pobreza en todo el país en medio de la espera de una decisión del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas sobre el posible despliegue de una fuerza armada internacional.

“¡Queremos seguridad!”, coreó la multitud durante su marcha de más de dos horas desde la conflictiva comunidad de Carrefour-Feuilles hasta Champ de Mars en el centro de la ciudad y luego a la residencia oficial del primer ministro, donde la policía disolvió la protesta con gas lacrimógeno.

“No puedo trabajar, no puedo salir. Me siento como prisionera en mi propia casa”, señaló Wilene Joseph, una vendedora ambulante de 36 años y madre de dos hijos que se unió a la marcha por frustración.

“Me preocupa que le disparen a mis hijos porque las balas vuelan incesantemente en todas direcciones”, dijo Joseph sobre sus hijos, de 5 y 7 años. “La situación es inaceptable”.

De acuerdo con expertos, desde el asesinato del presidente Jovenel Moïse en 2021 las pandillas han tomado el control de hasta el 80 por ciento de Puerto Príncipe, matando, violando y sembrando el terror en comunidades que de antemano sufrían de una pobreza endémica.

De enero a marzo, más de mil 600 personas han sido asesinadas, heridas o secuestradas, un aumento de casi el 30% en comparación con los últimos tres meses de 2022, según el informe más reciente de la ONU.

Advierte Unicef sobre aumento “alarmante” de secuestros de menores y mujeres

El lunes, la UNICEF reportó un “aumento alarmante” en los secuestros, con alrededor de 300 casos confirmados en lo que va del año —casi igualando el número reportado para todo el año pasado y casi tres veces el total para 2021, al señalar esta como práctica que deja “cicatrices físicas y psicológicas” duraderas.

Estas cifras son similares a las registradas en todo 2022 y tres veces más que en 2021, según datos de la organización de la ONU para la infancia, que recuerda que tanto los menores como las mujeres en el país caribeño, escenario de una guerra de bandas armadas, están expuestos a una “violencia inimaginable”.

“Las mujeres y los niños no son mercancías. No son moneda de cambio”, alerta el director regional para América Latina y el Caribe, Garry Conille, en un comunicado de la organización. Y agrega: “Las historias que escuchamos de los colegas de Unicef y de nuestros colaboradores en el terreno son impactantes e inaceptables”.

“La tendencia creciente de secuestros y raptos es extremadamente preocupante, y amenaza tanto al pueblo de Haití como a quienes han venido a ayudar”, sostiene.

La organización alerta de que las víctimas “que logran regresar a casa enfrentan profundas cicatrices físicas y psicológicas, posiblemente durante años”.

“He sido testigo de la extraordinaria capacidad de recuperación de los niños, las mujeres y las familias haitianas, que se enfrentan a retos aparentemente insuperables y se niegan a rendirse”, dice Conille.

“Sin embargo, su valentía se enfrenta a un terror cada vez mayor e impensable. Esto debe terminar ahora”, implora.

La situación en Haití es “catastrófica”, recuerda la organización. Unos 5.2 millones de personas, casi la mitad de la población del país más pobre de la región, dependen de la ayuda humanitaria, entre ellos casi 3 millones de menores.

Por si fuera poco, los sistemas sanitarios locales “se tambalean al borde del colapso y las escuelas son objeto de ataques, lo que mantiene a la población civil bajo un terror constante”.

El aumento de la violencia, los saqueos, el bloqueo de carreteras y la omnipresencia de grupos armados obstaculizan gravemente los esfuerzos humanitarios, dificultando la entrega de la ayuda tan necesaria a las comunidades afectadas.

Además de la inseguridad, el pequeño país caribeño vive una grave crisis humanitaria, económica y política. Lleva desde 2016 sin celebrar elecciones.

“A medida que pasan los meses, se añade una capa cada vez mayor de miedo y complejidad a un entorno ya de por sí difícil para quienes prestan ayuda vital”, recuerda la organización, que hace un llamamiento urgente para la liberación inmediata y el retorno seguro de todos los secuestrados en Haití.

 

Con información de Ap y AFP

[email protected]

GCH

¡Únete a nuestras comunidades del Diario CAMBIO 22 en WhatsApp y Telegram! Mantente al tanto de las noticias más importantes del día, artículos de opinión, entretenimiento, tendencias y mucho más, directamente desde tu dispositivo móvil.



Data from Tiempo3.com
Data from Tiempo3.com
Data from Tiempo3.com