• Las descargas de las anguilas fueron capaces de cambiar los genes de algunos peces cebra. Las anguilas eléctricas tienen la capacidad de generar hasta 860 voltios, suficiente energía para hacer funcionar una máquina.

 

Redacción/CAMBIO 22

Un grupo de científicos ha descubierto que las descargas de las anguilas eléctricas (Electrophorus electricus) podrían generar cambios genéticos en otros organismos y especies a su alrededor, según detallan en un estudio publicado en la revista científica PeerJ.

La E. electricus, que usa sus descargas para cazar o para defenderse de otros depredadores, es la especie generadora de energía más grande del planeta: hasta 860 voltios, suficiente para hacer funcionar una máquina o perforar membranas celulares.

Electroporación en la naturaleza

La transferencia de genes mediante impulsos eléctricos es una técnica conocida en la ingeniería genética. De hecho, existe la electroporación, un fenómeno usado para penetrar en las membranas celulares mediante pulsos eléctricos.

Los investigadores sabían que la electroporación es demostrable a nivel de laboratorio, pero querían ver si este fenómeno se encontraba presente en el entorno acuático de las anguilas y en la naturaleza.

Peces con ADN modificado

Con estos antecedentes, los científicos observaron que las descargas eléctricas de estos animales provocan modificaciones en las moléculas como el ADN u otras proteínas de otros organismos.

Los expertos hicieron nadar a crías de peces cebra en agua a la que se le había añadido ADN con genes de una proteína brillante. Tras agregarle a la E. electricus y provocar que libere sus descargas eléctricas con un pez señuelo, los investigadores demostraron que el 5% de las crías desarrollaron tejidos que brillaban de color verde. Para comprobar sus resultados, se realizó el mismo experimento sin la anguila.

Posible “recombinación genética” en la naturaleza

“Esto indica que la descarga de la anguila eléctrica promovió la transferencia de genes a las células, a pesar de que las anguilas tienen formas de pulso diferentes y un voltaje inestable en comparación con las máquinas utilizadas habitualmente en la electroporación”, afirma en un comunicado el coautor Atsuo Iida, biólogo molecular de la Universidad de Nagoya, en Japón.

A pesar de que el estudio no prueba el cambio genético en la naturaleza, sugiere que es posible: “Los organismos que viven en los alrededores podrían actuar como células receptoras, y los fragmentos de ADN ambiental liberados en el agua se convertirían en genes extraños, provocando la recombinación genética en los organismos circundantes debido a la descarga eléctrica”, agrega.

 

 

Fuente: DW

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