► En plena Alerta Roja, no recibieron apoyo de sus superiores para llegar hasta la terminal áerea

 

Redacción/CAMBIO 22

CANCÚN, Q.ROO, 10 de julio-. Agentes de Migración del Aeropuerto Internacional de Cancún (AIC) son víctima de abusos, trabajan bajo presión, realizan tareas que no le corresponden y, como guinda del pastel, recibieron una amonestación por no presentarse a cubrir sus guardias el día del huracán, lo que les fue imposible porque, en plena alerta roja, no tenían como llegar y tampoco sus superiores les apoyaron con un vehículo para el traslado.

Son varios los trabajadores de Migración del AIC que recibieron un oficio con el asunto “se les hace una invitación a corregir su conducta”, firmado por Juan Mario Martínez Lara, encargado de despacho de la sub representación federal del Aeropuerto Internacional de Cancún, coordinador del aeropuerto.

Los afectados están molestos porque el día del huracán, mientras estaban en sus hogares reforzando la seguridad de viviendas y protegiendo a sus familias, recibieron indicaciones de cubrir la guardia en el aeropuerto durante la contingencia.

La mayoría de los convocados carece de transporte propio y a esas horas ya estaba suspendido el transporte público, por lo que avisaron que no tenían cómo llegar, con la esperanza que Migración o alguna otra dependencia enviara un vehículo para buscarlos y pudieran cubrir su guardia.

No recibieron el apoyo, pero sí sendos oficios exhortándoles a “corregir su conducta”, como si ellos fueran responsables de la mala organización del INM y su falta de empatía para con sus trabajadores, que sí estaban dispuestos a pasar el huracán en el aeropuerto, siempre y cuando sus superiores les facilitasen los medios para llegar. Su único delito fue no tener un transporte propio.

Este no es el único abuso que sufren los trabajadores de Migración en el aeropuerto que, lejos de recibir el apoyo de sus jefes, los amenazan y mangonean como quieren, por lo que muchos renuncian, cansados de las arbitrariedades y desorganización.

No tienen adecuadas herramientas de trabajo, las sillas están en deplorables condiciones, generalmente sus jornadas laborales son casi de 12 horas y de una hora de comida les quitaron media y solo disponen de 30 minutos, cuando los jefes quieran.

La desorganización y la falta de control llegan a tal extremo que cuando se hacen conducciones para deportar extranjeros o entregarlos en los Estados Unidos, los jefes desconocen qué agentes tienen visa americana.

El INM no tiene personal de intendencia ni tampoco parece necesitarlo, porque recurre a los agentes de Migración para que barran, sacudan y trapeen las oficinas del aeropuerto.

 

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JFCB

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