Redacción/CAMBIO 22

CHETUMAL, 13 de julio.- Luego del “error” cometido por trabajadores contratados por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) que comenzaron a rellenar el canal de un tramo del Estero de Chac, organizaciones ambientalistas, incluyendo a Sélvame del Trena, abierta opositora a la obra, emitieron una carta pública a la que han sumado las firmas de académicos, investigadores, centros culturales y unos pocos pobladores de la zona, para demandar al presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, que ordene la suspensión inmediata del proyecto Tren Maya en el Tramo Bacalar-Chetumal.

Alegan a favor de su demanda que existirán graves daños ocasionados por la obra al ecosistema, como afectación del flujo natural del agua que existe entre lagunas, humedales, el río Hondo y el mar Caribe en el sur de Quintana Roo.

Concretamente se refieren a los rellenos del Estero de Chac, un canal natural que conecta a la Laguna de Bacalar con el río Hondo, y que atraviesa una zona de humedales y manglares.

Aunque el relleno fue detenido, porque fue un exceso cometido en los trabajos preparatorios para afirmar el suelo donde se posarán grúas y maquinaria que construirán un puente de un kilómetro de largo sobre ese canal, según la Sedena, el hecho dio a pie a que los ambientalistas consideren que se realizarán otros rellenos semejantes durante las obras.

Inclusive, los ambientalistas acusaron que al realizar el paso del del Tren Maya sobre una gran zona de humedales como el Estero de Chac, violenta el artículo 60 TER de la Ley General de Vida Silvestre (LGVS), que prohíbe toda obra que interrumpa el flujo hidrológico de los humedales.

“La decisión de construir la vía del tren sobre este humedal pone en riesgo la salud de todo el sistema lagunar. Esa decisión es una enorme equivocación que traerá consecuencias graves para los frágiles ecosistemas que conforman esta región. Constituye además una amenaza para el bienestar y la seguridad de las poblaciones locales quienes nunca fuimos consultadas y atenta contra nuestro derecho a un medio ambiente sano”, se lee en el escrito.

La carta abierta es firmada por más de 150 personas y se dirige además a la titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), María Luisa Albores; y al director general del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), Javier May, quien en días pasados anunció públicamente que estaba próximo a renunciar, porque competirá por la gubernatura de Tabasco.

El pasado 7 de julio, habitantes de la localidad de Huay-Pix, cerca de Chetumal, detectaron que la Sedena había comenzado a rellenar el río del Estero de Chac, lo que motivó una intensa movilización en redes sociales para denunciar el hecho y la manifestación pacífica en el sitio, logrando que la Sedena suspendiera los trabajos, argumentara que fue “por error”.

Luego de la suspensión, la Sedena sobre el canal del Estero de Chan pasará un puente de poco más de un kilómetro de largo, encima del cual correrá el tren en dirección a Chetumal, y explicó que a los lados del canal ha rellenado zonas bajas para dejar firme el paso para meter la maquinaria que se utilizará para colocar los pilotes del puente, y que fue como parte de esos trabajos que se cometió el “exceso” de meter relleno al canal.

No obstante, los ambientalistas que han comenzado su campaña contra la construcción del tramo Bacalar-Chetumal del Tren Maya alegan que no basta con eso.

“La construcción de un puente elevado para evitar impactar el Estero de Chac no resuelve el problema; el problema es el trazo que Sedena ha decidido realizar, el cual conlleva el relleno de varios kilómetros de humedales afectando los flujos naturales y, por ende, la temperatura, el color y el caudal que ellos regulan modificando el hábitat de cientos de especies de flora y fauna”, advierten las y los firmantes de la carta.

Alegan que, además, no existió ninguna consulta pública en donde se pidiera la opinión de las comunidades aledañas, sobre pasar el Tren sobre una zona inundable, al estar sobre un humedal; tampoco se divulgó ni presentó un proyecto de ingeniería; y la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) evaluada y aprobada por la Semarnat, omite referirse a estudios geológicos y geohidrológicos que permitan descartar colapsos en el trazo de la vía férrea.

También alegan que desde hace meses la Sedena llegó a la región sur de Quintana Roo abriendo una brecha principal de entre 50 y 70 metros de ancho, derribando miles de árboles, además de cientos de accesos más para acceder a ella, con aperturas de entre 15 y 25 metros de ancho.

Las personas, instituciones y organizaciones que piden la suspensión de las obras también se quejan de cientos de camiones de volteo, cargados con sascab y piedra –material de la región usado para la construcción– invadieron la carretera entre Chetumal y Felipe Carrillo Puerto para rellenar la brecha principal y las brechas secundarias.

“Finalmente hemos visto cómo están rellenando los humedales. En el sur de Quintana Roo se encuentran un conjunto de lagunas interconectadas por canales y por cientos de hectáreas de humedales y bajos, cubiertos por manglares y orquídeas que conforman el hábitat de aves, reptiles, mamíferos y peces.

Se trata del Sistema Lagunar de Bacalar, el cual alberga el mayor arrecife bacteriano del planeta y cuya salud depende de la posibilidad de un permanente y libre intercambio de agua entre lagunas, el río Hondo y el Mar Caribe”, describen.

“Estamos constatando que la construcción de las vías para el tren no está tomando en cuenta el enorme valor de los humedales y ni ha dado la importancia debida a los procesos de conectividad entre ecosistemas acuáticos.

Esto es evidente ante lo ocurrido recientemente en el Estero de Chac, al sureste de la Laguna de Bacalar y lo que estará por ocurrir a lo largo del tramo de vías que corre del oeste de la laguna hasta la ciudad de Chetumal, en donde la construcción de un camino basado en el relleno de sascab tendrá impactos incalculables”, advirtieron.

Cabe mencionar que, mientras ambientalistas que no habitan en el sur de Quintana Roo hacen pronunciamientos como estos, los que se encuentran en Bacalar no se oponen a la obra, sino que piden simplemente que se privilegie la construcción de puentes lo suficientemente altos sobre los cuerpos de agua que forman parte del sistema lagunar.

Tal es el caso de la asociación Agua Clara Bacalar, que considera pedir a la Sedena que el paso del Tren Maya sea elevado por todo el sistema de la laguna de Bacalar, del cual forma parte del Estero de Chac.

Asimismo, piden que el puente por donde pasará el Tren Maya sea lo suficientemente elevado para el paso de lanchas que ya utilizan este canal para realizar actividades ecoturísticas.

Así mismo, precisó que pedirán que se usen pilotes y no terraplenes que pueden resultar más dañinos para el suelo y, lo más importante, la participación de la ciudadanía en cada una de las acciones que se contemplen en ese tramo del megaproyecto ferroviario.

 

 

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