Renán Castro Madera/CAMBIO 22

Leyendo unas amorosas palabras de mi amigo de la infancia Radamanto Rosado Marfil para honrar la memoria de uno de los hombres que considero desde mi humilde punto de vista pilar de la enseñanza educativa de Tizimín que sin tantas vanaglorias se convirtió en guía moral y educativa de múltiples generaciones de profesionistas que hoy deambulan por el mundo compartiendo parte de la semilla que dejó el maestro Renán Rosado Rosado, tanto en la escuela primaria Otilia López como de la escuela secundaria estatal número ocho, Miguel Barrera Palmero ambas de la ciudad de Tizimín.

En esta última tuve el privilegio de recibir mi enseñanza secundaria con el Maestro Renán Rosado Rosado, quien me impartió la materia de Historia en mis tres años que cursé en dicho centro educativo de la ciudad de Tizimín y que sembró la semilla y el gusto por la lectura que hasta la fecha sigo practicando.

Empero, cómo olvidar esas ideas de izquierda que con tanta vehemencia nos hacían Vibrar de emoción cuando nos platicaba acerca de la historia y de la vida de nuestros héroes nacionales, misma que sirvió como una semilla que germinó en nuestro gusto por dicha materia y por las humanidades en general.

El maestro Renán, siempre gozó de la simpatía y admiración de sus alumnos gracias a su sencillez y don de gente así como por su manera de impartir sus cátedras en esas acaloradas tardes tizimileñas que se llenaban con el olor a estiércol y tierra mojada como símbolo de la productividad de esta noble tierra ganadera.

Mi gratitud eterna para el maestro Renán Rosado Rosado por su dedicación y enseñanza para gran parte de la niñez y juventud tizimileñas.

Por su importancia publicamos el homenaje que le brinda su hijo Radamanto Arístides y que plasma parte de su vida y obra que dejó tanto en Tizimín como en otras poblaciones yucatecas:

El maestro Renán Rosado Rosado nació el 14 de febrero de 1919, hijo del matrimonio conformado por los maestros Antonio Rosado Espadas y María Amparo Rosado Aguilar; sus hermanos: Remigio Rolando, Raúl Antonio, Isela Amparo todos ellos finados y Alicia Bolivia.

Desde pequeño se inclinó por la enseñanza, además de realizar diversos trabajos. Estudio en el Centro de Capacitación del Magisterio donde se graduó de Profesor; trabajó en distintas escuela entre las que destacan la José María Morelos y Pavón de la ciudad de Motul; Esc. Luis G Vives de Río Lagartos; Otilia López donde por muchos años fue su director y secundaria Miguel Barrera Palmero de Tizimín, dando clases de Historia y Civismo, además de fungir como su subdirector.

En el ámbito sindical fue secretario general de la delegación de primarias de Tizimín, Secretario de Jubilados y Pensionados Seccional y Secretario General de la Delegación de Jubilados y Pensionados de la sección 57 del SNTE., desde donde encabezó la lucha para mejorar las condiciones e igualdad de los compañeros jubilados en el sistema estatal con los federales, un gran logro; siempre inculcó la honestidad, respeto, valores, agradecimiento y sobre todo el lado humano.

Contrajo matrimonio con la Srita Raquel Marfil Sansores(+)en Río Lagartos con quién procreó a sus hijos: Renán Ariel(+}; Raquel Amparo; Rosa Aziyadé; Rigel Armando; Rurik Augusto; Radamanto Aristides y Ruy Abdalazis.

Un gran Maestro, líder sindical, amigo, esposo y padre de familia .

Hoy como siempre mis manos tiemblan al escribir, mis ojos se humedecen y mi corazón se encoje; los recuerdos invaden nuevamente todo mi ser. Tú siempre me pareciste el mejor de todos los hombres, el más inteligente, el más sabio; pero sobre todo, el más feliz con sólo saberme en tu mundo…

Papá, cuanto te extraño, pasan los años y yo aún pienso encontrarte en tu casa sentado junto a la puerta, mirando a tu alrededor, observando lo que puedes hacer, ayer miraba tu foto, húmeda por la lluvia que cayó toda la mañana, y es aquel rostro tal cual yo tengo y tendré siempre en mi memoria, como es la vida padre mío, tú me enseñaste muchas cosas que en la vida debía afrontar, pero jamás me enseñaste a saber lo que es estar sin ti.

Los kilómetros que antes nos separaban ahora se convirtieron en una eternidad, uno cree estar preparada para vivir, pero no es así, que difícil es el camino de seguir aquí en este mundo, sobre todo sin las personas que amabas con todo tu corazón, pero mi recuerdo y amor estarán ahí intactos con el tiempo, no habrá jamás nadie que lo pueda destruir, el amor verdadero crece y florece por siempre, extraño no poder abrazarte y decirte cuanto te quieroo.

 

 

Del Muro de Radamanto Arístides Rosado Marfil

Recopilación y contribución en la introducción Sistema de Notícias CAMBIO 22

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