Redacción/CAMBIO 22

La abuela de Nahel, el adolescente de 17 años cuya muerte a manos de un policía provocó esta semana una ola de disturbios en Francia, pidió poner fin a la violencia en el país galo.

“Quiero que todo esto pare. A la gente que está rompiendo cosas les digo que paren. Que no destruyan las escuelas”, lamentó este domingo la mujer, identificada como Nadia, en una entrevista al canal BFMTV.

Asimismo, acusó a una parte de los manifestantes de usar la muerte de su nieto “como excusa” para realizar actos vandálicos. “Que no destruyan las escuelas, que no destruyan los autobuses, porque son las madres quienes los usan”, aseveró. “Estoy cansada. Se acabó, mi hija ya no tiene vida”, expresó.

Por otra parte, manifestó que “le rompe el corazón” las muestras de apoyo al agente que disparó al joven el martes en Nanterre, un suburbio de París, como las del columnista de derecha, Jean Messiha, que ha abierto una colecta para apoyar económicamente a la familia del uniformado.

El periodista alegó que el policía se limitó a “hacer su trabajo” tras abrir fuego contra el joven en un control de tráfico, “y ahora está pagando un alto precio por ello”.

¿Qué ocurrió con el joven?

El joven conducía un Mercedes por un carril para autobuses, infringiendo las normas de tráfico. Cuando la Policía se percató de que circulaba un infractor, intentó detenerlo en un cruce con las sirenas y las luces encendidas.

Sin embargo, Nahel no accedió a las exigencias de la Policía y siguió conduciendo, poniendo en peligro la vida de un peatón y un ciclista. Sin embargo, el joven no logró escapar y los oficiales lo alcanzaron en un embotellamiento.

Según el fiscal Pascal Prache, los dos policías sacaron sus armas, se acercaron al coche y exigieron al joven que apagara el motor. No obstante, Nahel intentó alejarse del lugar y uno de los agentes le disparó a corta distancia a través de la ventanilla del coche. La bala atravesó el brazo izquierdo y el pecho del joven, matándolo. No era el primer incidente relacionado con una infracción de tráfico cometido por Nahel.

El asesinato del joven alimentó numerosas quejas sobre la violencia policial y el racismo sistémico existente entre las fuerzas del orden, expresadas por los franceses.

A pesar de que esas acusaciones se convirtieron en uno de los motivos de los disturbios, la madre del menor fallecido se ha pronunciado a favor de no condenar el sistema policial. “No culpo a la Policía. Solo estoy enfadada con una persona: el hombre que mató a mi hijo. […] No es el sistema, es un hombre”, afirmó. La mujer pidió que la Justicia sea “realmente firme” contra el agente, que fue detenido el mismo día del homicidio y que ahora se encuentra en prisión preventiva.

 

 

 

 

Fuente: RT

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MRM

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