• El trabajo de la barredora le toca a Guadalupe Teresa Reyes, la nueva titular, aunque salió con toda una cátedra encima de cómo están las cosas.

 

Redacción/CAMBIO 22

Empezó el desmantelamiento de la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB) creada a partir de la Ley General de Desaparición Forzada de Personas, aprobada por el Congreso de la Unión en el penúltimo año de Peña Nieto.

En su conferencia matutina de ayer, López Obrador no lo dijo, solo se dedicó a defender su versión de que su administración no elimina padrones de personas desaparecidas. Sin embargo, por diversas fuentes que aún trabajan al interior de la CNB esta columna supo de la operación que se lleva a cabo para  desmantelar la dependencia.

Se puso en marcha en esta temporada decembrina en medio de las versiones opuestas a las del presidente: las de que también hay alteración de los números. Son las denuncias de madres y familiares que buscan a sus seres queridos, así como de colectivos especializados a partir de la desgracia nacional. Además, están las versiones sobre que la renuncia de la ex titular de la Comisión obedeció a que se negó a “alterar” cifras incluidas en el registro.

La estrategia para debilitar a la CNB empezó con la solicitud a personal de todas las áreas para que se fueran de vacaciones, pero desde el lunes, martes y todavía ayer comenzaron a recibir llamadas para informarles que no se renuevan contratos.

Hay alrededor de 250 trabajadores en la CNB. Con el personal directamente de búsqueda han sido más cautos, pero éstas a su vez están preparando a los colectivos de lo que está ocurriendo allá adentro para que tomen previsiones, pues en algunos casos ya hasta les pidieron las computadoras.

El trabajo de la barredora le toca hacerlo a Guadalupe Teresa Reyes, nueva titular de la Comisión, quien al llegar al cargo quiso sermonear a las madres buscadoras de que ella era la nueva autoridad; sin embargo, después de reunirse con las víctimas salió con toda una cátedra encima de cómo están las cosas a ras de tierra.

Los colectivos sostienen que tres días después de la renuncia de la ex titular de la CNB, desaparecieron los reportes de 13,069 mexicanos que figuraban como desaparecidos en esa base de datos, pues el sábado 26 de agosto, ya solo había 44,069 personas en esa condición durante el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador. Cualquiera que sea el caso tenemos récord sexenal, pues en el periodo de Vicente Fox (2000-2006) hubo 854 desaparecidos; con Felipe Calderón (2006-2012), 17,210 y con Enrique Peña Nieto (2012-2018), 35,305, de acuerdo al Registro Nacional de Personas.

Periodistas, sin embargo, empezaron a documentar en estos días casos alterados, pues tomaron nombres de personas desaparecidas y junto con los familiares iniciaron el rastreo teniendo como resultado la nula existencia en el registro de la Comisión Nacional de Búsqueda.

UPPERCUT: Durante las reuniones de alto nivel en la CDMX entre funcionarios de los gobiernos de México y EU, inició el éxodo de más de 10 mil personas de América del Sur, Centroamérica y otras nacionalidades. Aunque todos los días hay caravanas de personas sin papeles, éste es el quinto o sexto éxodo en este gobierno, de cuyo problema no es culpable la administración federal, pero sí responsable de la manera de enfrentarlo. Pero entre otras cosas pasará a la historia por tener al frente del INM a uno de sus peores titulares: Francisco Garduño. Los expertos dicen que tras el apretón de EU a México se va a quedar en nuestro país más del 95 por ciento de esos migrantes… Esta columna le desea Feliz Año.

 

Fuente: EL HERALDO

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