Ejidatarios de Bacalar en Jaque por Tala Clandestina y Tráfico de Madera que Continúa sin Control
29 Sep. 2024
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Han reforzado la vigilancia, pero no han podido frenar la extracción de tablones
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Implementarán estrategias de reforestación mediante programas federales y estatales, pero el problema es constante
Laura Beytia/CAMBIO 22
CHETUMAL, 29 de septiembre.- Tanto el Ejido Bacalar, como en el Ejido Aarón Merino Fernández, continúan siendo víctimas de la tala ilegal de madera, que es comercializada en carpinterías locales para utilizarla en la construcción de negocios del giro turístico, por lo que aunque los ejidatarios se han unido para implementar una serie de acciones y evitar que se siga extrayendo, el problema persiste.
Manuel Jesús Poot Cojob presidente del comisariado ejidal del núcleo agrario de Aarón Merino Fernández, informó que a pesar de que los operativos de vigilancia los han mantenido de manera permanente desde hace algunos años, debido al tamaño de la reserva forestal, no han podido frenar el robo de madera, aún y cuando han detectado in fraganti a personas ajenas que ingresan a la selva.

“Ha habido en los últimos tiempos robo de madera, pero son maderas para construcción de casas, hablamos de hasta 3 robos a la semana donde desconocidos talan diversos árboles y se llevan la madera, porque maderas preciosas ya no hay, ya no tenemos en nuestro territorio, pero si se está trabajando con un grupo de ejidatarios para frenar estas actividades ilícitas que son constantes, yo considero que con todo el desarrollo que está llegando hay muchas personas que por necesidad lo hacen y estamos pensando guardias y vigilancia, para auto controlar.”

En tanto que en el Ejido Bacalar, la deforestación irregular se realiza de árboles como el huano o el machiche, que se comercializan a costos muy elevados, por lo que de igual manera han instalado vigilancia en varios puntos de la reserva del ejido y así tratar de prevenir estas actividades ilegales que son constantes.

La estrategia que ambos núcleos agrarios están empleando para tratar de revertir la deforestación y la tala clandestina, es precisamente la reforestación en su territorio a través de programas como sembrando vida, para la recuperación del medio ambiente y la riqueza forestal.
“Se está trabajando con un grupo de ejidatarios, que estamos viendo la reforestación a través primero, de sembrando vida y luego, nosotros ya tenemos dentro de nuestra conservación un proyecto también para trabajar la reforestación de nuestro territorio y establecer los grupos de vigilancia; la verdad estamos pensando que en 2 mil hectáreas podríamos empezar plantando más árboles.”

Y es que la pérdida de cobertura forestal en el municipio de Bacalar, se ha intensificado no solo por la tala clandestina, sino también por las colonias menonitas, que han acelerado el desmonte de las tierras y la pérdida de la cobertura arbórea en miles de hectáreas, lo que se ha advertido como un grave riesgo para el equilibrio ecológico del Pueblo Mágico.
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