Fiscalía de CDMX No Actúa Contra el ExProcurador Jesús Murillo Karam, Denuncia Fisioterapeuta Victima de Abuso Sexual del Artífice de la Llamada “Verdad Histórica” del Caso Ayotzinapa
29 Jul. 2024
-
Fran Castellanos, fisioterapeuta del Hospital de Especialidades Dr. Belisario Domínguez, denunció a Jesús Murillo Karam, exprocurador general y quien actualmente está en prisión domiciliaria por el caso Ayotzinapa, por el delito de abuso sexual. Del caso, la médica acusó que tanto el hospital, como la Fiscalía de la CDMX han sido omisos para atender su denuncia y ante la falta de avances y justicia, decidió hacer público lo sucedido.
Redacción/ CAMBIO 22
Ciudad de México, 28 de julio (SinEmbargo).- Jesús Murillo Karam, exprocurador general de la República en prisión domiciliaria por su responsabilidad en la construcción de la llamada “verdad histórica” del caso Ayotzinapa, suma una denuncia más.
Fran Castellanos, fisioterapeuta del Hospital de Especialidades Dr. Belisario Domínguez de la Ciudad de México (CdMx), presentó una denuncia en su contra por el delito de abuso sexual ante la Fiscalía capitalina, y aunque también reportó lo sucedido al hospital, ambas instituciones públicas han sido omisas para atender su caso. Incluso, fue víctima de un intento de feminicidio y teme represalias frente a la falta de acceso a la justicia.
El 3 de noviembre de 2022, Murillo Karam fue trasladado del Instituto Nacional de Cardiología al Hospital de Especialidades Belisario Domínguez. Había estado internado durante dos semanas tras una operación de endarterectomía carotídea y fue ingresado al nosocomio de Iztapalapa para continuar con su tratamiento y aunque tenía fecha de alta desde el 9 de noviembre, permaneció internado hasta el día 30 de ese mismo mes.

“Su estado de salud no era grave. Desde el 9 de noviembre estaba listo para ser regresado al reclusorio, no obstante, ningún jefe de turno quería hacerse responsable de pedir su traslado”, comentó Castellanos a SinEmbargo.
De acuerdo con la denuncia de Castellanos, el exprocurador estuvo rondando entre servicios del hospital –de cirugía general a medicina interna o rehabilitación– para retrasar su alta, y fue el 19 de noviembre cuando ella lo atendió por primera vez tras un reporte por síntomas de vértigo. Murillo Karam solicitó una segunda sesión de rehabilitación el 20 de noviembre, cuando ocurrieron las agresiones sexuales: comentarios de índole sexual, miradas lascivas y tocamientos. Y pese a que debían haber custodios vigilándolo, en ese momento no había nadie más en la habitación.
“Fueron los momentos más horribles de mi vida, me quedé congelada. Pude salir. No había médicos, enfermeros, un custodio se asomó a la puerta cuando pude levantar la voz diciendo que había terminado la terapia, eran alrededor de las 6:45 horas, 15 minutos después me retire shockeada, sin actuar en ese momento por la situación tan grotesca, estresante y dolorosa. El olor, la mirada y sus palabras claro que las sigo recordando”, escribió la fisioterapeuta en su cuenta de X.

En su denuncia, Fran Castellanos también exhibió los privilegios para Jesús Murillo Karam en el hospital Belisario Domínguez como visitas en horarios amplios, pese a que a las personas privadas de su libertad tienen restringido esto: “todo el día recibía visitas, regularmente estaba su pareja que es la persona que estaba la primera vez que me presenté con él, el 19 de noviembre”.
Al exprocurador le ingresaban alimentos de fuera del hospital, no utilizaba la ropa hospitalaria, tenía exclusivamente asignada a enfermera de cada turno, el médico hemodinamista acudía de forma diaria a verlo y valorar su estado. Y otros beneficios como pantalla de televisión, internet, libertad para caminar por todo el pasillo del piso donde estaba internado.
Para evidenciar que Murillo Karam ya estaba dado de alto y podía regresar al Reclusorio Norte, donde fue ingresado desde el 19 de agosto de 2022 tras ser detenido por los delitos de desaparición forzada, tortura y obstrucción de la justicia por la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, la terapeuta compartió que la valoración de la primera sesión de rehabilitación no pudo registrarla de manera digital porque el nombre del paciente ya no estaba en el sistema, pero sí la anexo a su expediente físico con un documento hecho a mano.
Fuente: Sin Embargo
LRE


















