Redacción / CAMBIO 22

La comercialización de “pieles de animales” fue incluida en una oleada de solicitudes de registro de marca efectuadas por la paraestatal Tren Maya, manejada por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), con las que busca diversificar sus actos mercantiles que van más allá del manejo del proyecto ferroviario en esta parte del país, pues también pretende vender joyería y brindar servicios bancarios.

Además de la controversial solicitud señalada de incongruente por ambientalistas, la empresa de gobierno quiere entrar en la distribución de joyería con piedras preciosas y relojes vía diversas denominaciones de marcas comerciales en los que se utilizará la frase “Tren Maya”, de acuerdo con expedientes publicados por el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI).

Se trata de 24 solicitudes iniciadas ante la citada dependencia entre noviembre y diciembre de 2025, las cuales aún no se encuentran autorizadas para su uso exclusivo, pero que coinciden justo cuando los trabajos de construcción de la terminal multimodal para el Tren Maya en su modalidad de carga van adelantados en Cancún, debido a que las nuevas autoridades judiciales han rechazado suspender el proyecto tras una solicitud, vía juicio de amparo, del Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda) por probables daños ecológicos.

De acuerdo con documentos de registro de marca consultados por Proceso, en los expedientes 3498367 y 3498476 la paraestatal busca hacerse de la denominación “Tienda Tren Maya” que, entre otros actos de compraventa, busca la comercialización de pieles de animales, cueros y artículos de guarnicionería relacionado con la utilización de indumentarias exclusivas para caballos.

Asimismo en los expedientes 3498362 y 3498393, igual para el uso exclusivo de la marca “Tienda Tren Maya”, el proyecto federal busca explotar comercialmente “metales preciosos y sus aleaciones, artículos de joyería, piedras preciosas y semipreciosas, artículos de relojería e instrumentos cronométricos”.

Además, en el expediente 3498331, con el que busca hacerse de la marca “Tren Maya”, la Sedena planea ofrecer servicios bancarios, financieros, monetarios, de seguros e inmobiliarios.

Los anteriores actos de comercio previstos van dirigidos a población con altos recursos económicos y distante al sector poco privilegiado para quienes, se supone, el proyecto federal fue erigido, como en su momento trató de convencer el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador.

Actualmente la empresa de gobierno tiene en su favor el uso de 32 marcas comerciales para brindar el servicio de transporte ferroviario, hoteles y restaurantes.

Las nuevas solicitudes se perfilan sean autorizadas por el IMPI, porque hasta ahora no han tenido ninguna negativa de uso las peticiones efectuadas en años anteriores.

En caso de ser afirmativas, podrá utilizar las denominaciones por un tiempo de 10 años, tal como establece la Ley Federal de Protección a la Propiedad Industrial.

Inconformidad ambiental 

No es la primera vez que la paraestatal Tren Maya se ve inmersa en una controversia de este tipo luego del inicio de operaciones del proyecto federal, porque en 2024 contrató a la empresa Susoma Soluciones Ambientales, de Toluca, para ahuyentar jaguares, venados y tapires de la zona cercana a la vía ferroviaria que recorre toda la Península de Yucatán.

En los contratos se calificó al grupo de especies como fauna nociva, que levantó una ola de protestas principalmente en Playa del Carmen, donde se ubica el Tramo 5 del proyecto.

José Urbina Bravo, buzo de cuevas y fundador de Sélvame MX (antes Sélvame del Tren), principal organización ambientalista detractora del proyecto federal en Quintana Roo, calificó de contradictoria estas solicitudes de la Sedena, tras la destrucción de diversos elementos del ecosistema local sin que hasta el momento haya ocurrido la reparación integral del daño.

Ha quedado claro que ninguna de las promesas del éxito económico que se planteaban con el tren en la selva maya ha sucedido –denuncia Urbina Bravo–, el tren siempre generará deuda y nunca será capaz de generar lo suficiente para sostenerse a sí mismo ni tampoco ha generado ese progreso que tanto prometió (…) por ello buscan sacarle provecho con lo que puedan, con invasiones alrededor de la selva, proyectos inmobiliarios (…) ahora buscan sacarle provecho con productos de piel, no tendrían ningún freno para promocionar productos de piel de animales de la zona.

De acuerdo con una solicitud de información vía la Plataforma Nacional de Transparencia, de diciembre de 2023 a febrero de 2025 el Tren Maya tuvo un ingreso por la venta de boletos de 387 millones 25 mil 864 pesos.

En contraste, Proceso reportó en su número de junio de 2025 que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador destinó a la construcción de la megaobra 470 mil 428 millones de pesos; es decir, distante aún entre lo que costó y ha ingresado por su “rentabilidad”, pues las estaciones son señaladas de manera constante de estar vacías.

“Hay gente que cree que traer una gorra, una camisa con el logotipo del Tren Maya es una cuestión de orgullo, pero en realidad es promocionar un producto inmoral, ilegal, es promocionar el ecocidio. No tardan en promocionar estas marcas del Tren Maya y sus productos de piel”, agrega Urbina Bravo.

Nuevas trabas legales de protección ambiental

Las solicitudes de los registros de marca coinciden con el inicio de trabajos para la construcción de la terminal multimodal para el Tren Maya en su modalidad de carga, al poniente de la estación de pasajeros, ya en operación, ubicada al sur de Cancún.

La autorización de desmonte, sobre un predio de 260 hectáreas, fue otorgada por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) en julio de 2025 en favor de la paraestatal Tren Maya, pese a que en los terrenos propuesta existe flora y fauna protegida de ecosistema costero.

En septiembre del año pasado el Cemda solicitó un amparo que fue admitido hasta febrero último, cuatro meses después.

La asociación civil denunció graves afectaciones al ecosistema costero por tala de selva y desplazamiento de fauna silvestre.

Tanto magistrados federales como el juez federal que lleva el caso se han negado a otorgar suspensiones contra la obra al argumentar que los abogados del Cemda no demostraron en su escrito de demanda que existe una afectación real.

El 10 de marzo último el juez federal Alonso Robles Cuétara, titular del Juzgado Quinto de Distrito, rechazó entregar la suspensión definitiva en favor de la organización ambientalista.

Con lo anterior, prácticamente no existe ningún impedimento legal para terminar la obra, que se prevé entre en operaciones antes de que concluya el sexenio de la presidenta Claudia Sheinbaum.

 

 

 

Fuente:Proceso

redaccion@diariocambio22.mx

KXL/RCM

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