• La violencia impacta la economía y la vida social, expone la presidenta de la Federación Mexicana de Economistas Colegiados en Chetumal.

 

  • Aunque Quintana Roo tiene registro de baja en homicidios dolosos, otros delitos de alto impacto y hasta del fuero común han subido.

 

  • Según el Índice de Paz México 2025, la inseguridad cuesta a los quintanarroenses más de 69 mil pesos anuales en promedio por persona y al estado, 130 mil millones de pesos, el 27 % de su Producto Interno Bruto.

 

Redacción/CAMBIO 22

CHETUMAL, 20 de marzo.- Contraria a lo que las autoridades federales, estatales y municipales buscan señalar con la supuesta reducción en el registro de homicidios dolosos, la presidenta de la Federación Mexicana de Economistas Colegiados, Cristina Isabell Ibarra Armenta, señaló que Quintana Roo se encuentra en los primeros cinco lugares de inseguridad registrada a consecuencia de diversos delitos de alto impacto y hasta del fuero común.

La economista de la Universidad de Sinaloa explicó que, de acuerdo con los análisis estadísticos, la situación delictiva en Quintana Roo realmente ha empeorado en los últimos dos años dentro de los indicadores de paz nacionales, “por un aumento en el índice de secuestros, por el crecimiento del cobro de piso y delitos del fuero común como el robo”.

“Aunque en los homicidios no figura entre las entidades ni las ciudades de Quintana Roo, tampoco figuran como entre los municipios más violentos por homicidio, pero sí por este tipo de actividades delictivas”, afirmó.

La presidenta dictó en Chetumal una conferencia sobre los Costos Económicos de la Violencia, en la que mostró la gráfica del Índice de Paz México 2025, en el cual Quintana Roo aparece como el quinto estado menos pacífico del país, por lo que forma parte del top 5 de estados más violentos junto con Colima, Guanajuato, Morelos y Baja California.

El estudio dice que después de Colima, los mayores deterioros en materia de paz desde 2015 se registraron en Guanajuato, Morelos, Nuevo León y Quintana Roo, con un índice que mide tasas de violencia generadas por homicidios, crímenes de la delincuencia organizada, delitos con violencia, delitos cometidos con armas de fuego y el miedo a la violencia.

En este sentido, el reporte, elaborado por el grupo de expertos internacional Instituto para la Economía y la Paz (IEP), resalta que este es el primer reporte desde 2019 en que Quintana Roo se ubicó nuevamente entre los cinco estados con menor nivel de paz, pues aunque la tasa de homicidios en el estado disminuyó en 2024, su tasa de crímenes de la delincuencia organizada aumentó 25.1 %, lo que llevó al estado a registrar su peor calificación en materia de paz en seis años.

 

Por lo mismo, dice que Quintana Roo tiene un alto costo económico de la violencia, equivalente a casi el 27 % del Producto Interno Bruto (PIB) estatal, el cual se traduce en un impacto promedio por habitante de 69 mil 542 pesos anuales y un impacto económico total de 130 mil millones de pesos, que lo coloca como el cuarto estado con mayor daño económico a causa de delitos violentos en México.

 

Costos económicos y sociales de la violencia

Por su parte, la economista Cristina Ibarra Armenta destacó que la violencia en México ha impactado en la actividad económica y la vida social, con la reducción en la productividad y la incorporación paulatina de más personas a actividades delictivas durante los últimos años, lo que afecta el núcleo familiar.

Advirtió de que si ocurre un evento como un homicidio o una desaparición forzada, la familia se ve afectada por la pérdida de capital social y los recursos que utilizan para salir adelante; “entonces, pierden su ingreso, no solamente ellos, sino que pierden también a veces algún otro familiar, se convierten, o sea, si habían 2 o 3 ingresos en una familia, ahora nada más hay uno y eso pues se hace muy complicado”.

Expuso que el 90 % de los homicidios es de varones, lo que genera un mayor impacto en la actividad económica “por la pérdida de mano de obra que, al final de cuentas, es una inversión pública que nosotros todos como sociedad hacemos para que las personas puedan eventualmente incorporarse al mercado laboral, y no solamente como trabajadores, sino que también como empresarios, emprendedores”.

Señaló que, además, la violencia ocasiona un aumento en los gastos personales para garantizar la seguridad de la familia, de los negocios y los hogares, obstaculizando la mejora económica.

“Todos los que son víctimas de algún tipo de delito, de robo, de extorsión, de secuestro, de cobro de piso. Todo eso es un costo económico, es un lastre económico que no permite la acumulación. Al final de cuentas, es una introducción a los mercados que limita la posibilidad de crecimiento”, explicó.

Dijo que, de acuerdo con el estudio realizado desde el 2015 hasta el 2025, “lo que estamos viendo es que las oportunidades no se están generando, sobre todo en algunas comunidades pequeñas, pues son jóvenes que se  van a terminar migrando a Estados Unidos o que se van a terminar integrando alguna actividad criminal”.

Cabe mencionar que, entre sus actividades en su visita a la capital de Quintana Roo, además de su conferencia en el Colegio de Economistas de Quintana Roo, la presidenta de la Federación Mexicana de Economistas Colegiados también dictó una conferencia en la Universidad Autónoma de Quintana Roo sobre Polos de Desarrollo para el Bienestar y el Plan México.

Además, con los presidentes de los colegios de Economistas de Quintana Roo y Yucatán, participó en una reunión de trabajo con la Secretaría de Desarrollo Económico (Sede), sobre proyectos clave de infraestructura del estado.

 

 

cambio22chetumal@gmail.com

RHM

 

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