• Teherán intensifica ofensiva contra instalaciones petroleras y de gas natural, elevando riesgos para los mercados energéticos.

 

  • El estrecho de Ormuz, clave para el transporte de una quinta parte del petróleo mundial, mantiene presión sobre el suministro global.

 

Redacción/CAMBIO 22

DUBÁI, Emiratos Árabes Unidos.- Israel se comprometió a abstenerse de realizar más ataques contra un crucial yacimiento iraní de gas después de que Teherán intensificara el jueves su ofensiva contra instalaciones de petróleo y gas natural en todo el golfo Pérsico, en medio de crecientes riesgos por una guerra que ha sacudido los mercados energéticos y la economía mundial.

El suministro mundial de combustible ya estaba bajo presión debido al control asfixiante de Irán sobre el estrecho de Ormuz, una estratégica vía navegable por la que se transporta una quinta parte del petróleo mundial.

La represalia de la República Islámica por el ataque de Israel a su yacimiento de Pars Sur disparó aún más los precios del combustible e incrementó el riesgo de que los vecinos árabes de Irán se involucren directamente en el conflicto.

El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu anunció el jueves por la noche que, a petición del presidente estadounidense Donald Trump, Israel se abstendrá de realizar más ataques contra el yacimiento de gas iraní.

Desde que Estados Unidos e Israel iniciaron la guerra el 28 de febrero, altos líderes iraníes han muerto en ataques aéreos y las capacidades militares del país se han visto gravemente degradadas. En un discurso televisado, Netanyahu dijo que Teherán ya no tiene la capacidad de enriquecer uranio ni fabricar misiles balísticos, aunque no presentó pruebas de ello.

Aun así, Irán —ahora encabezado por el ayatolá Mojtaba Jamenei, hijo del líder supremo Alí Jamenei que murió en la ofensiva inicial de la guerra— sigue siendo capaz de atacar con misiles y drones a sus vecinos árabes del Pérsico.

Un barco se incendió frente a la costa de los Emiratos Árabes Unidos y otro resultó dañado ante Qatar, lo que pone de relieve el peligro constante para las embarcaciones en la región. Los intentos por evitar el estrecho también enfrentan retos: un dron iraní golpeó una refinería saudí en el mar Rojo, que el país esperaba utilizar como ruta de salida alterna.

El crudo Brent —el referente internacional— superó brevemente los 119 dólares por barril, con un alza de más del 60% desde que la guerra comenzó. El referente europeo de los precios del gas natural también subió agudamente, y prácticamente se ha duplicado en el último mes.

 

El Consejo de Seguridad de la ONU se reúne por los ataques de Irán a Estados del golfo Pérsico

El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas sostuvo el jueves una reunión urgente a puerta cerrada, durante la cual los países del Pérsico subrayaron la necesidad de que Irán detenga los ataques contra ellos, dijo el embajador de Bahréin ante la ONU, Jamal Alrowaiei, el representante árabe ante el órgano más poderoso del organismo mundial.

Pero Teherán no ha dado indicios de que piense dar marcha atrás. Arabia Saudí declaró que su refinería SAMREF en la ciudad portuaria de Yanbu, en el mar Rojo, había sido alcanzada. El gobierno saudí había comenzado a bombear grandes volúmenes de petróleo en el oeste, en dirección al mar Rojo, para evitar pasar por el estrecho de Ormuz.

Qatar, una fuente clave de gas natural para los mercados mundiales, indicó que misiles iraníes que causaron daños “extensos” a la instalación de gas natural licuado de Ras Laffan lo obligaron a reducir sus exportaciones en aproximadamente 17%, y costarán unos 20 mil millones de dólares al año en ingresos perdidos. Los daños tardarán hasta cinco años en repararse, aunque la producción en las instalaciones ya había sido suspendida tras ataques anteriores.

Irán también atacó dos refinerías de petróleo en Kuwait y operaciones de gas en Abu Dabi, indicaron autoridades.

Millones de personas huyeron a refugios en Israel mientras las sirenas advertían repetidamente luego de una andanada de misiles iraníes en la parte central del país, así como en Jerusalén y zonas cercanas, incluida Cisjordania.

 

Netanyahu dice que las fuerzas armadas de Irán han sido duramente golpeadas

En la conferencia de prensa el jueves, Netanyahu dijo: “Las defensas antiaéreas de Irán han quedado inutilizadas, su Armada yace en el fondo del mar… su Fuerza Aérea está casi destruida”.

Indicó que espera que el pueblo iraní se levante contra la República Islámica que lo ha gobernado durante casi medio siglo. No ha habido indicios de ninguna oposición organizada desde que comenzó la guerra, luego de que las autoridades iraníes aplastaran las protestas masivas de enero.

El primer ministro hizo sus comentarios a periodistas extranjeros en medio de días difíciles para Trump y Netanyahu, después de que un alto funcionario de inteligencia de Estados Unidos renunció y dijo que Israel empujó a Trump a la guerra, y de los ataques del gobierno israelí a Pars Sur, que derivaron en los ataques de represalia de Irán contra yacimientos de petróleo y gas de la región.

“No engañé a nadie”, expresó Netanyahu. “Y no tuve que convencer al presidente Trump sobre la necesidad de impedir que Irán desarrolle su programa nuclear”.

El general Dan Caine, presidente del Estado Mayor Conjunto, indicó el jueves que las fuerzas estadounidenses continúan atacando más profundamente en territorio iraní, con aviones de guerra que persiguen embarcaciones iraníes en el estrecho y lanzan bombas de 2.267 kilos sobre instalaciones subterráneas de almacenamiento de armas.

La televisión estatal iraní, citando un comunicado de la Guardia Revolucionaria, reportó que el sistema antiaéreo del país alcanzó un caza F-35. El Comando Central de Estados Unidos indicó que un F-35 se vio obligado a aterrizar de emergencia después de una misión de combate sobre Irán. Un portavoz del comando, el capitán Tim Hawkins, señaló que la aeronave aterrizó sin problemas, el piloto se encuentra “estable” y el incidente se investiga.

 

Trump dice que no está desplegando soldados en Irán

Irán condenó el ataque contra Pars Sur, la parte iraní del mayor yacimiento de gas del mundo, ubicado dentro del golfo Pérsico y de propiedad conjunta con Qatar.

Dado que cerca del 80% de toda la energía generada en Irán proviene del gas natural, según la Agencia Internacional de la Energía, el ataque amenaza directamente el suministro eléctrico del país.

Después de que Trump pidiera a Israel no atacar Pars Sur, también advirtió en redes sociales que, si Irán sigue atacando a Qatar, Estados Unidos haría volar “masivamente la totalidad” del yacimiento.

Al preguntársele más tarde sobre la posibilidad de que se despliegue infantería estadounidense en Irán, Trump respondió: “No. No voy a poner soldados en ninguna parte”.

 

Aumenta el número de muertos en la tercera semana de la guerra

Más de mil 300 personas en Irán han muerto durante la guerra. Los ataques israelíes contra el grupo político y paramilitar Hezbollah —respaldado por Teherán— en Líbano han obligado a más de un millón de personas a desplazarse, según el gobierno libanés, que dice que más de mil personas han muerto. Israel dice que ha matado a más de 500 combatientes de Hezbollah.

En Israel, 15 personas han perdido la vida a consecuencia de misiles iraníes. Cuatro personas también fallecieron durante la noche en la Cisjordania ocupada debido a un ataque iraní con misiles, según funcionarios.

Al menos 13 militares de Estados Unidos han muerto.

 

 

Fuente: AP

redaccion@diariocambio22.mx

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