• Respaldada por ADEMEBA y FIBA, la nueva liga semiprofesional fue presentada oficialmente en diciembre de 2025 para impulsar el talento joven y fortalecer el futuro del baloncesto nacional.

 

  • El circuito contempla categorías juveniles, competencia anual, regionalización del país y un sistema de desarrollo que busca nutrir a las selecciones nacionales.

 

 

Renán Castro Hernández / CAMBIO 22

Ciudad de México a 13 de Marzo.- El basquetbol mexicano comienza a construir una nueva etapa de crecimiento con la creación de la Liga Nacional de Desarrollo (LND), un proyecto deportivo que fue presentado oficialmente el 16 de diciembre de 2025 en la Cámara de Diputados, durante el foro “Basquetbol para el desarrollo de los jóvenes”, impulsado por la Asociación Deportiva Mexicana de Basquetbol (ADEMEBA) con el respaldo de la Federación Internacional de Baloncesto (FIBA).

La nueva liga surge como una plataforma nacional de formación deportiva, diseñada para impulsar el talento joven en México y ofrecer una estructura competitiva constante que permita a los jugadores desarrollar su potencial en un entorno profesionalizado.

De acuerdo con la propuesta presentada por ADEMEBA, la Liga Nacional de Desarrollo tiene como propósito principal detectar, formar y proyectar a las nuevas generaciones del baloncesto mexicano, brindando minutos de juego y experiencia competitiva a jóvenes talentos que en muchos casos no encuentran espacios suficientes dentro de los circuitos profesionales existentes.

La liga está enfocada principalmente en el desarrollo de atletas en categorías U17, U19 y U21, tanto en rama varonil como femenil, con el objetivo de fortalecer el proceso formativo que eventualmente nutra a las selecciones nacionales de México en competencias internacionales.

Dentro del modelo deportivo diseñado para este proyecto, cada equipo deberá integrar una plantilla estructurada por diferentes rangos de edad, lo que permitirá equilibrar la competencia entre juventud y experiencia. Entre los requisitos establecidos se contempla la inclusión de jugadores en categorías U17, U19, U21, U23 y U25, además de la posibilidad de incorporar dos refuerzos extranjeros menores de 25 años, siempre bajo la condición de que no hayan participado previamente en otras ligas mexicanas.

Cada franquicia podrá registrar hasta 15 jugadores, aunque los últimos lugares de la plantilla deberán estar destinados obligatoriamente a jugadores menores de 21 años, reforzando así el carácter formativo del torneo.

Uno de los aspectos clave del nuevo circuito es su estructura calendarizada durante gran parte del año, lo que permitirá mantener actividad competitiva constante.

La temporada varonil está programada del 1 de mayo al 3 de septiembre, mientras que la rama femenil se desarrollará del 5 de septiembre al 5 de diciembre, consolidando así un calendario deportivo prácticamente anual.

Los partidos se disputarán principalmente durante los fines de semana, con formatos de series que contemplan dos juegos consecutivos, ya sea viernes por la noche y sábado al mediodía, o sábado por la tarde y domingo al mediodía, permitiendo que los equipos disputen encuentros continuos dentro de cada jornada.

En el formato competitivo, la temporada regular se jugará bajo un sistema Round Robin a doble vuelta, lo que significa que cada equipo disputará 36 partidos en total: 18 como local y 18 como visitante, garantizando una temporada sólida de competencia para el desarrollo deportivo de los jugadores.

Además, la liga estará organizada bajo un modelo de regionalización nacional, con el objetivo de fortalecer el desarrollo del baloncesto en todo el país y reducir costos logísticos para los equipos participantes.

El territorio mexicano fue dividido en dos grandes conferencias: la Conferencia Nacional y la Conferencia Mexicana, que a su vez se subdividen en ocho regiones deportivas.

Dentro de esta estructura regional participan estados de prácticamente todo el país, incluyendo entidades del norte como Baja California, Sonora, Chihuahua y Sinaloa; del centro como Guanajuato, Querétaro, Estado de México y Ciudad de México; así como estados del sur y sureste como Oaxaca, Chiapas, Tabasco, Campeche, Quintana Roo y Yucatán, entre otros.

Al finalizar la temporada regular, los dos mejores equipos de cada región clasificarán a la fase final, donde se enfrentarán en eliminatorias cruzadas entre regiones hasta definir al campeón del torneo.

Más allá de la competencia deportiva, la Liga Nacional de Desarrollo también establece estándares técnicos y operativos para las sedes participantes.

Entre los requisitos se contemplan canchas con medidas reglamentarias, relojes de 24 segundos, marcadores visibles para el público, instalaciones adecuadas para jugadores y árbitros, además de infraestructura tecnológica para transmisiones y conectividad digital, elementos indispensables para garantizar la profesionalización del circuito.

La creación de la LND responde a una necesidad que durante años ha sido señalada por entrenadores, dirigentes y especialistas del deporte: construir una verdadera base de desarrollo para el baloncesto mexicano, que permita cerrar la brecha entre las ligas formativas y el alto rendimiento.

Con esta nueva liga, ADEMEBA y FIBA buscan consolidar un sistema estructurado que permita al talento juvenil mexicano dar el salto hacia niveles competitivos superiores, además de proyectar el crecimiento del circuito hacia torneos internacionales en el futuro, especialmente en la región de Centroamérica y el Caribe.

Así, la Liga Nacional de Desarrollo se perfila como uno de los proyectos más ambiciosos en los últimos años para el baloncesto mexicano, con la meta de construir desde sus bases el futuro de este deporte en el país.

 

 

Con información del Sistema de Noticias CAMBIO 22

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