¿Un Infalible San Lázaro?
13 Mar. 2026
Federico La Mont / CAMBIO 22
Acuerdos: El rechazo a la reforma electoral propuesta por la presidenta Claudia Sheinbaum marca un punto de inflexión en 2026. Al no alcanzar la mayoría calificada en la Cámara de Diputados, Morena enfrenta una realidad diferente: la pérdida de la infalibilidad legislativa. Este revés no solo detiene la transformación estructural del Instituto Nacional Electoral (INE), sino que altera la percepción de la fuerza política del partido oficial. La democracia mexicana, bajo este escenario, se reafirma como un espacio de pesos y contrapesos donde las mayorías relativas no bastan para modificar la Carta Magna. Para Morena, el costo es simbólico y operativo, pues evidencia que el liderazgo presidencial, aunque robusto en popularidad, encuentra límites claros en el Congreso cuando la disciplina de sus aliados se resquebraja frente a temas que tocan la supervivencia de las estructuras partidistas.
Ruta: Ante el naufragio de la iniciativa la administración de Sheinbaum diseñó el Plan B. Este conjunto de reformas a leyes secundarias busca realizar cambios sustanciales sin necesidad de modificar la Constitución. Si objetivo consiste en una reingeniería administrativa del sistema electoral bajo la premisa de la “austeridad republicana”. Entre sus puntos más relevantes se encuentra la reducción del gasto operativo del INE y de los tribunales electorales, la eliminación de duplicidad de funciones y la desaparición del Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), sustituido por cómputos distritales que inicien el mismo día de la jornada. Además, el Plan B impulsa medidas para fortalecer la fiscalización de recursos, aportaciones en efectivo y regulando el uso de inteligencia artificial y “bots” en campañas, junto con la aplicación del voto electrónico y la eliminación de la reelección para diversos cargos a partir de 2030.
Narrativa: La caída de la reforma fue producto de una alianza atípica. El rechazo no provino únicamente de la oposición tradicional conformada por el PRI, Movimiento Ciudadano y PAN sino de los aliados históricos de Morena: el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM). Las causas detrás de este voto disidente fueron pragmáticas. Para el PT y el Verde, la propuesta presidencial amenazó su propia existencia al modificar el sistema de representación proporcional y eliminar las conocidas listas plurinominales Estos partidos, cuya fuerza electoral se concentra en la negociación de coaliciones y la obtención de escaños y curules por lista, vieron en la reforma un camino directo a la irrelevancia o a la absorción por parte de un partido hegemónico. Por su parte, el PRI y MC argumentaron que la reforma era regresiva, centralizaba el poder y no abordaba problemas críticos como la injerencia del crimen organizado en los procesos locales, calificando de un intento por debilitar la autonomía del árbitro electoral.
Desenlace: Este episodio legislativo proyecta una sombra sobre el proceso electoral de 2027. La votación fracturó temporalmente, la cohesión del bloque oficialista, lo que obligará a Morena a renegociar las condiciones de su alianza con el PT y el PVEM para los comicios intermedios. Si la desconfianza persiste se avizora una fragmentación del voto de izquierda que beneficiaría a la oposición en distritos clave. Asimismo, la instrumentacion dell Plan B a través de leyes secundarias abre un periodo de intensa judicialización; es previsible que la Suprema Corte de Justicia de la Nación se convierta en el nuevo campo de batalla, donde se decidirá la legalidad de los cambios administrativos antes de que comience el calendario electoral de 2027. La narrativa de la “traición” de los aliados frente a la “defensa de la autonomía” de la oposición definirá los discursos de campaña al poner prueba si la estructura de Morena puede mantener su hegemonía sin el control total de las reglas del juego.
Así lo dice La Mont
GPC/RCM


















