• Una subestación subterránea de la CFE explotó en la calle 61 por 62, generando humo, movilización de emergencias y afectaciones eléctricas en el Centro Histórico

 

  • Tres días después del incidente, especialistas apuntan a fallas en aislamiento, sobrecargas o deterioro en equipos como posibles causas del siniestro en la infraestructura eléctrica urbana

 

Gabriel Hernández/ CAMBIO 22

Una explosión registrada hace tres días en una subestación eléctrica subterránea de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en el Centro Histórico de Mérida encendió las alertas sobre las condiciones de la infraestructura eléctrica que opera bajo las calles de la capital yucateca.

El incidente ocurrió en la calle 61 por 62, una de las zonas con mayor actividad comercial y turística de la ciudad, donde un cortocircuito dentro de una subestación subterránea provocó una explosión acompañada de humo, lo que obligó a movilizar a elementos de seguridad y cuerpos de emergencia.

De acuerdo con información confirmada por autoridades municipales, elementos de la Policía Municipal de Mérida que patrullaban la zona escucharon una detonación proveniente de la subestación eléctrica, tras lo cual observaron humo saliendo del sistema subterráneo que forma parte de la red de distribución eléctrica de la CFE.

Ante el riesgo de un incendio o una falla mayor en la red eléctrica, la zona fue acordonada de inmediato, mientras se solicitaba la presencia de bomberos y personal técnico de la Comisión Federal de Electricidad para evaluar el daño y realizar las maniobras necesarias para controlar la situación.

El incidente generó afectaciones temporales en el suministro eléctrico en el primer cuadro de la ciudad, particularmente en calles cercanas al punto de la explosión, donde comercios, restaurantes y establecimientos reportaron interrupciones de energía mientras se realizaban las inspecciones técnicas.

Qué ocurrió dentro de la subestación

Las subestaciones subterráneas como la que opera en el Centro Histórico forman parte de la red de distribución eléctrica urbana. Su función es transformar y distribuir la energía hacia los circuitos que alimentan calles, comercios, alumbrado público y edificios cercanos.

Cuando ocurre un cortocircuito dentro de este tipo de instalaciones, el flujo eléctrico puede generar una acumulación súbita de energía que provoca explosiones internas o liberación de gases y humo, especialmente si existen cables deteriorados, humedad en los ductos o equipos con aislamiento dañado.

Ingenieros eléctricos consultados explican que estos eventos suelen estar asociados a tres factores principales:

-Deterioro del aislamiento de cables eléctricos por antigüedad o humedad.

-Sobrecargas en los circuitos de distribución, comunes en zonas comerciales con alta demanda de energía.

-Fallas en transformadores o interruptores de protección dentro de la subestación.

En centros históricos como el de Mérida, donde gran parte del cableado eléctrico opera bajo el sistema subterráneo para preservar la imagen urbana, la infraestructura puede tener décadas de operación, lo que incrementa la posibilidad de incidentes si no se realizan trabajos constantes de mantenimiento y modernización.

El punto donde ocurrió la explosión se ubica en uno de los sectores más transitados del Centro Histórico, cerca de corredores comerciales y turísticos.

En este tipo de zonas, una falla eléctrica no sólo implica interrupciones de energía, sino también riesgos de incendio, afectaciones a comercios y posibles daños a la infraestructura urbana.

Por ello, tras la explosión, la Policía Municipal implementó un operativo de seguridad y control vial para evitar que peatones y vehículos se acercaran al punto afectado mientras se realizaban las revisiones técnicas.

Personal especializado de la CFE fue el encargado de intervenir la subestación para evaluar el origen del cortocircuito y restablecer el servicio eléctrico en los circuitos afectados.

Infraestructura eléctrica bajo presión

El incidente vuelve a poner sobre la mesa la discusión sobre el estado de la red eléctrica en zonas urbanas de alta demanda, particularmente en centros históricos donde el crecimiento del comercio, el turismo y los servicios ha incrementado el consumo energético.

En ciudades como Mérida, el aumento en la actividad económica y el uso intensivo de equipos eléctricos especialmente sistemas de climatización ha generado mayor presión sobre la red de distribución, lo que obliga a realizar revisiones periódicas en transformadores, subestaciones y circuitos subterráneos.

Aunque el incidente fue controlado sin reportes de personas lesionadas, especialistas advierten que este tipo de eventos debe ser analizado con detalle, ya que puede revelar problemas estructurales en la infraestructura eléctrica urbana.

Mientras tanto, autoridades municipales mantuvieron vigilancia en la zona durante varias horas para garantizar la seguridad de peatones y comercios cercanos, en tanto personal técnico de la Comisión Federal de Electricidad concluyó las labores de inspección y reparación.

 

 

 

Con información del Sistema de Noticias CAMBIO 22

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KXL/GCH

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