• El Ex Ídolo Infantil Asegura Que La Discriminación Y Las Presiones De La Industria Frenaron Su Desarrollo Artístico Durante Años

 

  • El Cantante Argentino Regresará De Gira A México Entre Mayo Y Julio Con Nuevos Proyectos Musicales Y Reflexiones Sobre Su Vida Personal

 

Redacción/CAMBIO 22

El aeropuerto de Ciudad de México se encontraba repleto de fans; jóvenes, mujeres y hombres esperaban al ídolo. Eran los años 80, no existían los celulares ni las selfies y el momento esperado se inmortalizaba sólo con una cámara de flash, tal vez una instantánea Kodak o un bolígrafo y libreta en mano para la firma del autógrafo.

La figura de un pequeño de ocho años de tez rubia, delgado, cabello lacio y peinado de raya en medio aparecía a lo lejos, vestía chamarra y pantalón de mezclilla en textura deslavada como lo dictaba la tendencia de moda del momento. Las cartulinas de las fans con plumones de colores expresaban todo: Te amamos Pablito Ruiz.

Los medios de aquella época se mostraban sorprendidos del gran suceso musical, y la pregunta era: ¿cómo un niño de ocho años puede causar tanta euforia en los jóvenes? Pero de un momento a otro, la respuesta a esta pregunta dejó de enfocarse hacia el gran talento del joven artista, despareciendo del encabezado de las planas principales de espectáculos en todo México, porque entonces el tema era más bien su preferencia sexual.

Hoy, con 50 años de edad, aquel ídolo aparece ante nosotros con el rostro un poco cansado y pensativo, pero sensible y dispuesto a confesar sus más dolorosas pérdidas y las razones por las que las puertas se le cerraron en nuestro país al confesarse abiertamente homosexual.

“Cuando bajamos a este plano terrenal, debemos entender que tenemos una misión y creo que parte de mi misión, y no me voy a comparar”, aclara, “es como la de Cristo que decidió morir en la cruz por diferentes circunstancias. A lo mejor yo decidí ser uno de los primeros que tendría que lidiar con esa espada de Damocles (leyenda griega que simboliza la fragilidad de la seguridad) en la cabeza.

“De lidiar con ese mote de gay, de mariquita, de homosexual, de pervertido, de todas las cosas que te dicen y te gritan cuando vas caminando por la calle. Después uno aprende con el tiempo a sobrellevarlo y a trabajarlo para que no te duela más y te creas una piel de elefante para resistir”, dice en entrevista con El Sol de México.

Casi a mediados del año 2000, el argentino declaró públicamente su homosexualidad, enfrentando discriminación y obstáculos en su carrera musical por parte de sus disqueras y representantes. En un video transmitido por el programa matutino Hoy,  a través de una entrevista, describe cómo es que le pedían mayor masculinidad y limitaban su estilo de vida sólo por su preferencia sexual.

“No aceptaban mi vida o mi sexualidad, no aceptaban cómo manejarla; me pedían que fuera al gimnasio, que fuera más masculino, que no saliera, que no fuera a ningún bar, que no saliera con mi pareja”, dice en el video grabado en 2017.

En la plática con esta casa editorial, describe cómo tuvo que salir de nuestro país y comenzar de cero, y tras este tropiezo, y otras circunstancias se entregó casi por completo al universo holístico y a la reflexión.

“Por lo regular, a los seres humanos nos cuesta mucho entender la pregunta de ¿por qué me haces tanto daño, si yo te quiero tanto? No entendemos por qué pasa, pero pasa porque en esta vida aplastamos y decimos, bueno, yo voy a ser tu peor enemigo…  aunque soy tu mejor amigo, a lo mejor soy tu familia.

“Y obviamente son pruebas que nos ponemos a nosotros mismos para poder entender lo que tenemos que pasar. Es muy difícil de entender y yo creo que no mucha gente lo logra. Y ahí es cuando empiezas a perdonar a todos, cuando empiezas a decir: este es mi peor enemigo, pero lo tengo que perdonar porque no es su culpa”, afirma el cantante.

En la charla habla sobre el tema de las parejas y ve el amor como una especie de atadura que no debe convertirse en algo tóxico.

“En cuestión de parejas, la gente tóxica que uno se encuentra muchas veces te obliga a decir, ¿por qué no me puedo liberar de esa persona? ¿Por qué lo quiero tanto y por qué me hace tanto daño? Y en realidad está enseñándote una lección muy importante”.

Para el también actor, la sociedad ha evolucionado en temas de inclusión. Sin embargo, dice, antes y ahora la percepción hacia los miembros de la comunidad LGBTQ+ se mantiene como un tabú.

“No aceptaban mi vida o mi sexualidad, no aceptaban cómo manejarla”

“Mucha gente me dice: ‘Ay, yo no podía soportar a los gays, pero a vos me caes tan bien que lo veo ahora de otra forma. Incluso con mis familiares, en gente que es cercana. Por ejemplo, el papá de una de mis mejores amigas me decía: ‘Yo no soportaba a los gay, pero a vos te adoro’”. 

Agrega que, “pocos somos los que podemos aguantar y sobrellevar eso, que no es fácil lidiar con todas estas situaciones a lo largo de tu infancia y en el proceso de evolución como artista y como persona.

“Creo que la transformación que tuve a nivel interno fue porque no había hecho conciencia de todo lo que pasó cuando era pequeño, de toda esa discriminación que tuve, tanto de la prensa como de la gente, de los medios algún momento y bueno lo pude superar con mucha terapia holística y con psiquiatra también”.

A pesar de la vicisitudes y el paso de los años, Pablo ha regresado a México y por la puerta grande de la diversidad, siendo valorado no sólo por la comunidad LGBTQ+ que lo ha nombrado en dos ocasiones Rey de Orgullo, sino por la sociedad actual y hasta por las pasadas y nuevas generaciones quienes, incluso, siguen entonando sus canciones.

“Yo he recibido muchos testimonios a lo largo de mi vida y de mi carrera donde me han dicho: ‘gracias a ti he podido ser quien soy’, ‘escuchando tu música pude atravesar mi vida’.

“Hoy en día soy otra persona, digamos, totalmente diferente. Pasé por muchos cambios, por muchas pérdidas, entre ellas, la más fuerte que fue la pérdida de mi madre, mi gran compañera de vida y después perdí a mi perro, fueron muchos con él. 

“Han pasado 10 años desde que mi madre se fue, partió de este mundo y bueno cuando ella se fue empezó la vorágine de trabajo y no pude hacer conciencia de su pérdida hasta que se terminó la pandemia y ahí comencé con un trabajo espiritual. Gracias a ella conocí mucho de la vida espiritual, por eso entiendo que ella no se fue, sino que se transformó en energía, está en otro en otro plano. A la muerte yo le digo la noche oscura del alma”.

Sobre el discurso negativo actual proveniente de los sistemas de gobierno de ultraderecha, incluyendo el de Estados Unidos en contra de la comunidad LGBTQ+ opina:

 

“pocos somos los que podemos aguantar y sobrellevar eso, que no es fácil lidiar con todas estas situaciones”

 

“Yo creo que es el momento de no bajar los brazos en esta guerra tremenda que tenemos hoy en día, que es algo monstruoso y que solamente lo hacen por interés, y así la ultraderecha viene a acabar con todo lo que hemos construido a lo largo de estas tres décadas.

“Debemos salir a las calles, proclamar la paz primero y los derechos de todos los seres humanos, los derechos de las minorías, de los de la gente LGBTQ+, los derechos de toda la gente que merece vivir con honradez y libertad”.

 

Un largo tiempo sin cantar

Una de sus grandes pasiones es la actuación, sin embargo el canto es lo que lo mantiene en completa conexión con el público.

“Cuando volví a la música hace poco, la gente se fue  conectando conmigo otra vez y estoy realmente feliz, no paro de trabajar por suerte. Quería dedicar un tiempo a la actuación, pero realmente la música no me deja. Y bueno, me gusta mucho la actuación, pero la música es mi más grande pasión”.

A finales de mayo, Pablo Ruiz vuelve de gira a México y permanecerá en nuestro país hasta principios de julio. “En estos días que voy a estar acá en Buenos Aires, voy a grabar algunos temas nuevos para lanzarlos en México. 

“Que la gente siga escuchando mi música, para mí es una magia. El año que viene cumplo 40 años de haber editado mi primer disco, en el 87. Entonces, en 2027 se cumplen 40 años de que la música de ese disco sigue sonando. Realmente no es fácil que pase eso, hay otros artistas que también salieron en esa época y nadie se acuerda”.

 

Un poco de historia

Pablo Maximiliano Miguel Coronel Vidoz, conocido popularmente como Pablito Ruiz o como Pablo Ruiz, nació en Buenos Aires, Argentina, el 4 de mayo de 1975. De niño integró el elenco coral de Festilindo entre los años 1986 y 1988, destacándose por el color de su voz, razón por la cual era el encargado de abrir diariamente el ciclo.

En 1985 editó su disco debut homónimo, que contiene el éxito “Mi chica ideal”, llegando a presentarse incluso en el teatro Colón, de Buenos Aires.

Dos años después grabó el aún más exitoso, Un ángel, que incluía los hits “Oh mamá”, “Orgullosa nena” y “Cachetada”.

En 1988 lanzó Océano, producción que incluye los sencillos “Hawai” y “La malagueña”, esta última canción llevada del mariachi al pop, que anteriormente también fue adaptada de la copla española.

En 1990 vendría Espejos Azules, cuyo sencillo del mismo nombre todavía fue un éxito radial en México, antes de pasar a una etapa de menor éxito comercial, con discos como Irresistible60/90 y Aire, todos ellos editados en nuestro país, con disqueras transnacionales.

Ya en el siglo 21 ha seguido editando discos, aunque con menor impacto popular, como Renacer (2010), Tu nombre (2017) y Déjate llevar (2018).

 

 

Fuente: El Sol de México

redaccion@diariocambio22.mx

RHM/GHC

 

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