“No fue simplemente un líder de los derechos civiles, fue un movimiento en sí mismo. Llevaba la historia en sus pasos y la esperanza en su voz”, escribió Sharpton. “Cambió a la Nación y al mundo”, añadió
Jackson fundó dos organizaciones para promover la igualdad y la justicia social: PUSH (Gente Unida para Salvar la Humanidad), en 1971, y la Coalición Nacional Arcoíris, en los años 1980. Ambas se fusionaron en 1996.

También se distinguió por su labor de mediador y enviado especial en varios frentes. Abogó por el fin del apartheid en Sudáfrica y, en los años 1990, fue nombrado emisario especial a África en la administración de Bill Clinton.
También participó en negociaciones para liberar a rehenes y prisioneros estadounidenses en Siria, Irak y Serbia.





















