Pregunta curiosa, ¿se incluirá en la adecuaciones de los libros de texto algunos capítulos que les expliquen a los niños las mafias del huachicol y del fentanilo entre el crimen organizado y los jerarcas de Morena?
Un “Terrorista”, Líder de Morena
17 Feb. 2026
Ramón Alberto Garza / CAMBIO 22
Mario Delgado está siendo considerado para volver a la dirigencia nacional de Morena. La revelación la hizo ayer el periodista Raymundo Riva Palacio, quien advierte con contundencia que frente a los insuficientes resultados de Luisa María Alcalde y de su edecán Andy López Beltrán, la presidenta Claudia Sheinbaum está evaluando el regreso de quien como dirigente de Morena la encumbró en la Presidencia.
El drama de consumar esa decisión es que el personaje en el que se piensa -Mario Delgado- es un ambicioso morenista que está hoy en el “top” de la lista de la docena de políticos, evaluados en Washington, por sus vinculaciones con los dineros del huachicol y del crimen organizado. Bajo la nueva visión trumpista, quien se alía con los mismos propósitos de los llamados “grupos terroristas” del crimen organizado es en consecuencia un “terrorista”.

No hay que olvidar que el actual Secretario de Educación -a quien no lo respeta ni su subalterno Marx Arriaga- tiene en su historia el récord de haber recibido y distribuido miles de millones de dólares como presidente nacional de Morena para instalar a más de una veintena de gobernadores guindas en la elección de 2021. Y que la misma operación la repitió en la elección presidencial de 2024. Por eso, su premio de consolación como inexplicable Secretario de Educación del actual gobierno. Para evitar que, por el maltrato político que se le dio, lo alcanzara la tentación de declararse “testigo protegido” ante el Departamento de Estado.
Caer en la tentación de reinstalar a Mario Delgado, de nuevo al frente de Morena, sería pactar un suicidio para el partido en el poder. Sus huellas están impresas -indelebles- en todos los crímenes electorales de 2021 y no se diga, en los de la elección presidencial que renovó también al Congreso y a una docena de gobernadores. Su fragilidad ya entonces era de tal claridad frente a las investigaciones de los norteamericanos, que el presidente Andrés Manuel López Obrador evitó regalarle su automático fuero legislativo. Fue el único presidente de partido que no está hoy ni en el Senado ni en la Cámara de Diputados. Algo intuiría el entonces inquilino de Palacio Nacional para dejarlo fuera de “los favoritos”.
Además, el historial de Mario Delgado es una estela de escándalos que estallan desde su manejo turbio con las finanzas en la Línea 12 del Metro, pasando por sus relaciones peligrosas con Sergio Carmona “El Rey del Huachicol”, asesinado en 2021, en San Pedro Garza García y con quien orquestó todo el entramado de corruptelas de la mano de Erasmo González, entonces presidente de la Comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados y hoy alcalde de Ciudad Madero. Juntos se desplazaron en el jet de Sergio Carmona por todo el territorio nacional. Juntos acudían con excesiva frecuencia a Ciudad Victoria y a San Pedro Garza García a recoger, en persona, “los favores” en efectivo para cumplir con los compromisos electorales… y los propios. Abundan los videos y los audios. Los exhibió Código Magenta en exclusiva en 2024, cuando se descifró el teléfono de Sergio Carmona.

Su último escándalo, el amotinamiento del tejedor de panfletos de izquierda, Marx Arriaga, describe a Mario Delgado como incapaz de sortear la rebelión de un subalterno. ¿Cuánto se gastó de verdad en esos millones de libros de texto con los que hoy se indoctrinan las mentes de millones de niños mexicanos? ¿Cuánto de ese presupuesto fue desviado para imprimir libros de texto para apoyar “humanitariamente” al sistema educativo de Cuba?
A menos que la presidenta Claudia Sheinbaum ya haya pactado con Washington para dinamitar la viabilidad de Morena, no se explica el que Mario Delgado esté siendo considerado para volver a sus andadas al frente de Morena. Eso le facilitaría a quienes tienen las riendas de las investigaciones, en Estados Unidos, el acelerar los hallazgos encontrados sobre los dineros sucios de Mario Delgado y allegados, ligarlos a un “grupo terrorista” y, en consecuencia, transmitirle ese estatus al partido al que dicen que regresaría. Sería el fin de la Cuarta Transformación al momento en que su presidente fuera declarado “extraditable”.
Y aunque la presidenta Claudia Sheinbaum se jacte de que en Morena no existen ni fisuras, la terca realidad se encarga de desmentirla, sobre Adán Augusto, sobre Andy López, sobre Jesús Ramírez, sobre Mario Delgado y sobre Marx Arriaga, entre muchos tantos.
KXL/RCM


















