El Camino de las Armas; El Estado No Prohíbe el Acceso: lo Administra
15 Feb. 2026
Redacción / CAMBIO 22
Mientras el Gobierno mexicano acusa a fabricantes y distribuidores estadounidenses por el flujo ilegal de armamento hacia el crimen organizado, el propio Estado comercializa en territorio nacional rifles, pistolas y municiones de origen estadounidense bajo un esquema administrativo controlado.
El contraste ocurre en medio de reportes internacionales que documentan ataques de cárteles con munición calibre .50 producida en plantas militares de Estados Unidos y utilizada contra policías y civiles en México.

El señalamiento reavivó la discusión sobre el tráfico transfronterizo de armas, pero también exhibe un circuito paralelo: la entrada legal de plataformas balísticas diseñadas por la industria armamentista estadounidense y vendidas por la Secretaría de la Defensa Nacional a través de la Dirección de Comercialización de Armamento y Municiones (DCAM).
Ahí, el Estado no prohíbe el acceso: lo administra.
La DCAM ofrece armas cortas, rifles de precisión y fusiles semiautomáticos de fabricación estadounidense disponibles para civiles autorizados y corporaciones policiales.
En el nivel más alto del catálogo se encuentran fusiles tácticos semiautomáticos:
– SIG Sauer MCX: 50,811 pesos
– SIG Sauer SIG516: 37,782 pesos
– Ruger AR-556: 29,201 pesos
Estas plataformas disparan un cartucho por presión del gatillo, con cadencia práctica de 45 a 60 disparos por minuto y alcance efectivo cercano a 500 metros, multiplicando varias veces la distancia operativa de una pistola convencional.
El catálogo también incluye rifles de repetición de largo alcance:
– Winchester XPR calibre .30-06: 17,176 pesos (alcance aproximado 800 m)
– Weatherby Vanguard .243 Win: 17,393 pesos
– Tippmann M4-22 calibre .22 LR: 24,232 pesos
En armas cortas, disponibles para defensa personal o servicio policial:
– SIG Sauer P365 .380 ACP: 14,930 pesos
– SIG Sauer P320 Carry 9 mm: 15,582 pesos
– SIG Sauer P320 Full Size 9 mm: 14,982 pesos
– Springfield XD-M Elite 9 mm: 10,396 pesos
– Springfield Echelon 9 mm: 10,738 pesos
Su alcance efectivo oscila entre 25 y 50 metros.
Más armas, más confrontación
Datos oficiales muestran que la Defensa contrató la compra de 12 millones de municiones para los ejercicios 2025-2026.
Paralelamente, las agresiones armadas contra fuerzas federales pasaron de poco más de 400 en 2024 a más de 560 en 2025: un aumento cercano al 22 por ciento, con emboscadas, minas, granadas y drones.
Para el especialista en seguridad pública, José Antonio Ortega Ortega, el fenómeno refleja una dinámica de escalamiento de la violencia.
“Estamos viendo un aumento de confrontación: si me atacas respondo. Pero la solución no es pelear más, sino investigar mejor”, señala.
Agrega que los países que reducen violencia lo hacen mediante judicialización, no confrontación directa. Ortega advierte que la violencia muestra signos de incremento y brutalidad creciente.
“Cada vez vemos homicidios más despiadados: decapitaciones, descuartizamientos y desapariciones más frecuentes”, afirma.
Indica que el problema central no es el armamento sino la impunidad.
“No vemos el mismo crecimiento en el abatimiento de la impunidad. Las policías y fiscalías deberían centrarse en investigar homicidas y extorsionadores para que exista una sentencia clara”.
Documentos oficiales también muestran que el Ejército incrementó adquisiciones de armamento en años recientes respecto al periodo 2015-2018, principalmente a proveedores extranjeros como Israel Weapon Industries.
El objetivo institucional es equipamiento y profesionalización. Pero el efecto paralelo es un ecosistema armado cada vez.
El debate público suele separar dos realidades: El tráfico ilegal desde Estados Unidos hacia cárteles. Y el mercado legal administrado por el Estado.
Sin embargo, ambos comparten origen industrial, tecnología y balística.
La diferencia radica en el control posterior. Uno alimenta arsenales criminales. El otro abastece defensa civil y policial.
México combate el flujo ilegal de armas estadounidenses mientras regula su entrada legal.

La estrategia no es prohibirlas sino concentrarlas.
Un sistema pensado para contener la proliferación, pero que confirma que el problema no es únicamente el origen del arma, sino el contexto en que se usa.
Más compras con AMLO
La Defensa incrementó la compra de armas durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador; las adquisiciones superan las de años previos.
Documentos oficiales de la Secretaría de la Defensa Nacional obtenidos vía Transparencia muestran que el Ejército mexicano adquirió mayor volumen de armamento en los años recientes -principalmente durante el Gobierno de López Obrador- en comparación con compras registradas desde 2015.
La información corresponde a adquisiciones realizadas principalmente a la empresa israelí Israel Weapon Industries (IWI) y abarca pistolas, ametralladoras, fusiles de precisión, lanzadores y carabinas tácticas.

¿Cuánto cuesta armarse en México?
El mercado formal de armas en México tiene un catálogo con precios públicos donde la capacidad de fuego depende, antes que nada, del poder adquisitivo.
La diferencia para lograr obtener un arma es incluso menor a lo que vale un teléfono de gama media.
Un ciudadano puede adquirir su primera arma de fuego, una pistola calibre .22, el acceso mínimo al disparo real, por un precio que ronda los ocho mil a nueve mil pesos.
Es de bajo retroceso, ruido reducido y un proyectil de energía limitada. Pero sigue siendo un arma de fuego.
La barrera económica de entrada es deliberadamente baja: cualquiera que cumpla requisitos administrativos y tenga liquidez inmediata puede adquirirla.
El salto ocurre cuando el comprador deja de buscar “aprender a tirar” y comienza a buscar potencia. Ahí aparece el .38 Super, un cartucho concebido en Estados Unidos para penetrar carrocerías y blindajes ligeros en los años treinta. En el mercado mexicano legal, esa plataforma supera los 160 mil pesos.
La diferencia está entre herir y perforar. Con menos de 10 mil pesos se puede comprar un rifle .22 de cerrojo: mecánica simple, munición barata, uso recreativo.
Pero el mismo sistema de venta permite adquirir una escopeta calibre 12 de alta gama cercana al medio millón de pesos.
Las armas están disponibles en la Dirección de Comercialización de armamento de la Defensa.
Para los cuerpos de la Policía también está a la venta.
Gasta Defensa 332 mdp en municiones y granadas
La Secretaría de la Defensa Nacional adjudicó una compra internacional de 12 millones de municiones y granadas para el Ejército y la Fuerza Aérea Mexicanos por un monto estimado de más de 332 millones de pesos, destinada al abastecimiento operativo de armamento institucional.
El anexo técnico del procedimiento establece la adquisición de 12 millones 949 mil 634 cartuchos y aproximadamente 260 mil 996 granadas y proyectiles de distintos calibres, lo que constituye una reposición masiva de inventarios balísticos para unidades terrestres y aéreas.
Entre la munición adquirida destacan 10 millones de cartuchos calibre 5.56 mm SS109, 1 millón 411 mil 634 cartuchos calibre 7.62 x 51 mm eslabonados bala normal, 1 millón de cartuchos calibre 5.56 x 45 mm trazadores, 500 mil cartuchos calibre 7.62 eslabonados combinación bala trazadora y bala normal, 35 mil cartuchos calibre 12.7 x 76 mm para fusil y 3 mil cartuchos de 90 mm salva en blanco, además de 500 mil eslabones metálicos M27 para alimentación de ametralladora.
Esas municiones son utilizadas por la Infantería y las Fuerzas Especiales del Ejército y Guardia Nacional en los despliegues anticrimen.
El contrato también contempla granadas de múltiples sistemas de armas: 23 mil 926 granadas calibre 20 x 139 mm AP-T, 17 mil 352 granadas calibre 20 x 139 mm HEI, 3 mil 535 HEI-T del mismo calibre, 5 mil granadas calibre 20 x 102 mm SAPHEI, 12 mil 142 granadas calibre 40 mm HEDP y 42 mil 710 granadas calibre 40 mm práctica B.V.
Además, 25 mil granadas calibre 40 mm alto explosivo B.V., 6 mil 129 granadas calibre 40 mm de goma baton, 10 mil granadas práctica A.V., 2 mil 500 granadas calibre 105 mm alto explosivo, 2 mil 500 granadas calibre 106 mm HEP-T, 2 mil 500 granadas calibre 106 mm HEAT-T, 900 granadas calibre 120 mm alto explosivo de mortero, 800 fumígenas de mortero.
La compra incluye 400 fumígenas adicionales para mortero de ánima lisa, mil 500 granadas calibre 90 mm HE-T, así como 25 mil 851 granadas de mano defensivas, 30 mil ofensivas, 10 mil 151 de práctica, 5 mil de gas CS, 5 mil tipo stun, además de granadas de humo blanco, rojo, verde y amarillo para señalización táctica.
Las partidas fueron adjudicadas a fabricantes especializados Sophos Inc., Safeland LLC y Sig Sauer Inc., cuyos contratos se fijaron en dólares estadounidenses.
Los contratos fueron otorgados a Sophos Inc. por 11 millones 221 mil 721.50 dólares, Safariland LLC por 172 mil 950 dólares, SIRA Solución Integral SA de CV por 851 mil 778 dólares e Industrias Tecnos SA de CV por 104 millones 300 mil pesos, todos con vigencia del 14 de octubre de 2025 al 31 de diciembre de 2026.
El documento establece entregas calendarizadas, certificaciones de calidad, trazabilidad del material y requisitos de seguridad durante traslado y almacenamiento con sanciones por incumplimiento conforme a la legislación federal de adquisiciones.
La magnitud de la compra corresponde a abastecimiento operativo regular y reposición estratégica de reservas para entrenamiento y despliegue permanente de unidades militares en territorio nacional.
Fuente: Reforma
KXL/RCM


















