• Cómo el dinero del crimen organizado “se vuelve silencioso” en el oriente de Yucatán y por qué un polo ganadero se convierte en imán para el lavado.

 

  • De los caminos rancheros a los negocios de efectivo, señales verificadas, casos documentados y el tejido social que el narco intenta colonizar.

 

 

Gabriel Hernández/ CAMBIO 22

Durante años, Yucatán se ha vendido por reputación, estadísticas y vida cotidiana como una excepción a la regla, tasas de homicidio más bajas, mayor sentido de orden y un tejido comunitario que aún funciona como un entramado apretado. Sin embargo, la misma calma que protege también atrae. En datos oficiales de criminalidad resumidos por la prensa local, Yucatán cerró 2025 con la tasa más baja de homicidios dolosos del país (1.31 por cada 100 mil habitantes), al tiempo que registró 33 carpetas de investigación por homicidio ese año.

Esa calma convive con señales de alerta, con base en cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública reportadas por medios regionales, las carpetas por narcomenudeo en Yucatán alcanzaron 462 en 2024, un incremento de 18.15% respecto a 2023. El mismo seguimiento documenta un crecimiento sostenido desde 165 casos en 2020 a 223 (2021), 281 (2022), 391 (2023) y 462 (2024), un patrón consistente con un mercado que comienza a echar raíces.

La percepción social también se mueve junto con los números, en la ficha estatal de la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE) del INEGI, 25.3% de los adultos en Yucatán declaró que su entorno inmediato se sentía inseguro (2024); en la ficha del año siguiente la cifra sube a 31.5% (2025), lo que sugiere un cambio medible en la forma en que la seguridad se percibe a nivel de calle.

Lo que hoy puede verificarse es que autoridades han ejecutado órdenes de cateo en propiedades rancheras cercanas al corredor oriental, asegurando drogas y evidencia balística bajo autorización judicial.

También es verificable que las evaluaciones mexicanas en materia antilavado describen las ganancias del crimen organizado (narcotráfico, corrupción, extorsión) como un motor primario del riesgo de lavado de dinero, y que el decomiso de activos y la persecución de lavadores siguen siendo brechas persistentes.

Esa diferencia es clave, ya que el lavado no es solo “dinero moviéndose”, es un territorio adquiriendo una máscara legal entre aceptación social, presencia empresarial e influencia sin uniformes.

Tizimín como terreno fértil

El atractivo de Tizimín es estructural, no mítico, es geográficamente extenso, colinda con múltiples municipios y con la zona costera, el compendio geográfico municipal del INEGI señala que ocupa 9.75% de la superficie estatal, incluye 1,474 localidades y registró 73,138 habitantes en el conteo censal de la cabecera municipal.

Plataformas federales más recientes reportan una población municipal arribo de los 100,00 habitantes, reflejando crecimiento y una mayor huella de servicios, comercio y actividad en efectivo.

En lo económico, el sector primario no es ornamental, es política pública, un informe estatal sobre inversión rural describe 97 millones de pesos entregados como apoyos para herramientas, insumos, maquinaria, equipamiento apícola y ganado (incluyendo sementales), y enmarca explícitamente la economía ganadera como línea estratégica. El mismo reporte señala que durante la Feria de Reyes en Tizimín, el subsidio para mejoramiento genético de un toro reproductor bovino aumentará de 25 mil a 30 mil pesos a partir de 2026.

 

Esto es relevante para el lavado porque las economías ganaderas especialmente aquellas con alto volumen de transacciones, múltiples proveedores pequeños y compras recurrentes generan lo que investigadores financieros denominan “opacidad por escala”, demasiados movimientos legítimos para que lo sospechoso destaque sin controles y auditorías robustas.

La comunidad internacional antilavado ha advertido que el sistema comercial puede ser explotado precisamente porque el volumen y complejidad de flujos esconden transacciones anormales.

El “lavado basado en comercio” se define como disfrazar ganancias criminales moviendo valor a través del comercio, a menudo mediante la manipulación de precio, cantidad o calidad.

México cuenta con un marco regulatorio para actividades vulnerables, a través del portal del Servicio de Administración Tributaria se publican umbrales de identificación y reporte para actividades como juegos y apuestas, operaciones inmobiliarias y ciertos productos financieros. También existen restricciones al uso de efectivo en operaciones de alto valor (como bienes inmuebles y vehículos), limitando la liquidación puramente en efectivo por encima de montos establecidos.

Sin embargo, el comercio ganadero no siempre es donde el foco antilavado apunta de forma natural, precisamente por eso puede resultar atractivo, la lógica del lavado es encontrar un mercado que parezca ordinario.

El inicio de una tragedia anunciada…

El primer movimiento rara vez es violencia, es distancia.

Investigaciones anticrimen documentan que los grupos criminales invierten en la economía legal no solo para lavar dinero, sino para obtener mayor rentabilidad y aprobación social, frecuentemente vinculada al control territorial.

Esta inversión estratégica transforma una “plaza caliente” en una “plaza tranquila”, la violencia atrae atención; la calma atrae inversión.

La reputación de Yucatán respaldada por cifras de homicidio y percepciones relativamente más bajas de inseguridad frente a tendencias nacionales crea un entorno donde “nuevos actores con dinero” pueden instalarse sin activar alarmas inmediatas.

En términos criminológicos, la infiltración empresarial es inherentemente depredadora, puede implicar coerción, extorsión y promesas (o amenazas) de “protección”, convirtiendo el territorio en franquicia del miedo.

El segundo movimiento es la huella legal…

En febrero de 2026, fuerzas estatales y federales ejecutaron un cateo autorizado judicialmente en un rancho sobre la carretera Buctzotz–Tizimín, asegurando sustancias descritas como cannabis y una sustancia granular con características similares a metanfetamina, además de evidencia balística; el predio fue asegurado para investigación en curso, también hubo dos detenidos. El Diario CAMBIO 22 agregó que se trataba del segundo cateo en ese rancho, donde residía una familia originaria de Michoacán.

En otro operativo con orden judicial cerca de Tizimín, también se aseguraron presuntas dosis de cannabis y metanfetamina, con fuerzas federales brindando seguridad perimetral.

No son casos de lavado en papel, son algo igualmente relevante, prueba de que espacios rurales productivos ya forman parte del mapa de investigación.

Sociedad, familia y crimen

El lavado no es solo contabilidad, es proceso social, quién es invitado, quién es ignorado y quién se vuelve intocable.

Investigaciones de Naciones Unidas sobre crimen organizado y economía legal describen una “zona gris” donde profesionales, intermediarios y facilitadores funcionan como puente entre capital ilícito y mercado legítimo. Identifican corrupción y colusión como condiciones habilitantes cruciales, junto con el lavado y la búsqueda de aceptación social.

En Yucatán, la vulnerabilidad se agrava por la cifra negra, la ficha ENVIPE 2025 estima que 92.6% de los delitos no se denunciaron o no derivaron en carpeta de investigación, dificultando la detección temprana y permitiendo que la “normalidad” absorba patrones anormales.

La misma encuesta estima el costo económico de la inseguridad y el delito para los hogares en 3.4 mil millones de pesos en 2024.

Con el aumento del narcomenudeo, el tejido social se convierte en parte de la historia operativa, reportes regionales que compilan acciones antidroga en 2024 documentan operativos no solo en la capital estatal, sino en municipios del oriente y las costas como Progreso, San Felipe, Rio Lagartos además de Dzilam González, Tizimín,Valladolid, Panabá, Sucilá, Buctztoz y Kanasín.

En estos entornos, el crimen organizado no necesita comprar a todos, solo necesita difuminar la certeza moral, osea Convertir la advertencia en rumor y la investigación en “política”. Así aprende el lobo a vestir la ropa del pueblo.

Una vida de ensueño pagada por la lavandería

El tercer movimiento es el más peligroso porque parece prosperidad, un negocio limpio construido con dinero sucio.

No es metáfora, es tipología.

En una investigación federal de 2025 resumida por El Economista, autoridades de inteligencia financiera describieron patrones repetidos en 13 casinos, grandes movimientos en efectivo, transferencias internacionales a múltiples jurisdicciones y plataformas digitales que facilitaron dispersión, ocultamiento y reintegración de fondos. También se documentó el uso de personas cuyo perfil económico no coincidía con los recursos recibidos como estudiantes, jubilados y desempleados como aparentes intermediarios.

En paralelo, la Red de Control de Delitos Financieros de Estados Unidos (FinCEN) advirtió en 2025 que organizaciones criminales transnacionales con base en México generan efectivo en Estados Unidos a partir de delitos como narcotráfico y trata de personas, para luego lavarlo mediante esquemas que involucran negocios mexicanos, repatriando el efectivo a sistemas financieros a través de transporte blindado y aéreo, permitiendo colocación, estratificación e integración.

El panorama global conecta con la realidad local, una vez que las ganancias están suficientemente “limpias”, pueden ingresar a un municipio a través de motores ordinarios como construcción, hotelería, transporte o comercio minorista, especialmente en sectores donde depósitos diarios en efectivo parecen normales.

El Grupo de Acción Financiera Internacional ha señalado reiteradamente que el riesgo de lavado en México proviene principalmente de ganancias del crimen organizado y que las autoridades deben escalar investigaciones y decomisos acorde al riesgo.

¿Dónde encaja la ganadería?

No como eslogan, sino como infraestructura, puede servir como:

a) Sumidero de activos (tierra, ganado, equipo).
b) Narrativa de flujo de efectivo (ventas, alimento, transporte, veterinaria).
c) Cobertura logística (movimiento constante de bienes).

Herramientas de trazabilidad ganadera como el SINIIGA muestran el intento estatal de controlar parte de esa opacidad, el sistema asigna un número único y permanente a cada animal, consolida origen y movimientos en una base central y apoya control sanitario y combate al abigeato.

No es un programa antilavado, pero demuestra que la trazabilidad es enemiga del mercado ilícito.

No todo cuento termina igual

Una sociedad puede sobrevivir a la pobreza; le cuesta sobrevivir a la erosión de la confianza.

El panorama 2025 captura la paradoja, tasa más baja de homicidio, pero número histórico de feminicidios (10 en 2025) y aumentos en ciertos delitos patrimoniales, como robos a casa habitación.

La lección no es que Yucatán se convirtió en otro estado de la noche a la mañana, es que los indicadores de daño social pueden crecer incluso mientras el estado sigue siendo estadísticamente más seguro que la mayoría del país.

Si el lavado se profundiza en lugares como Tizimín, la trayectoria probable no es guerra inmediata, es fatiga institucional, negocios cuyo crecimiento no se explica; más silencios comprados; más decisiones pequeñas intercambiadas por favores; más delitos no denunciados; más niños creciendo creyendo que el poder es una camioneta de lujo, un rancho para presumir o una fiesta, y que la violencia sucede en otro lugar… hasta que sucede frente a su casa o incluso dentro de ella.

La analogía no es poética, es estructural.

Yucatán suele imaginarse como una hamaca tejida con hilos firmes, familia, lengua, ritual, trabajo y reconocimiento mutuo, pero definitivamente el dinero lavado no corta la hamaca de un solo golpe; afloja los nudos uno por uno, comprando silencio aquí, normalizando miedo allá, intercambiando orgullo cultural por impunidad importada.

El crimen organizado, como advierte la investigación internacional, no busca solo ganancias, busca aceptación territorial y esparcir sus raíces por doquier…

Y de lo que estamos seguro es que sobrevivirá aprendiendo las canciones de cuna del pueblo…

Con información del Sistema de Noticias CAMBIO 22

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