Narco Estado
10 Feb. 2026
RICARDO AGUIRRE CUELLAR/CAMBIO22
Estimado amigo; la detención del alcalde del municipio de Tequila, Jalisco ligado al Cartel Jalisco Nueva Generación, viene a demostrar una vez más, que la irrupción de Morena y López en la escena política nacional, fue resultado de una siniestra alianza entre delincuencia organizada y la voluntad política de Lopez y la izquierda mexicana, que se tradujo en un pacto de impunidad y protección con beneficios mutuos y no casuales, ni mucho menos circunstanciales.
Lo que hoy vemos en nuestro país, es la peor combinación de intereses que permiten la convivencia de un andamiaje político con los criminales, jamás experimentado, anclado en las más altas esferas del poder. Con las que fraguaron la construcción de un sistema cuyas raíces económicas y financieras tienen sus orígenes, en el dinero sucio del narcotráfico y sin el cual no se entendería la creación maléfica llamada Morena.
Y es que hasta antes de la llegada de López y su engendro Morena, el narcotráfico era una actividad criminal de bajo perfil que si bien, había tenia una fuerte presencia durante los gobiernos priistas y panistas, sus nexos políticos aún eran coyunturales, no sistémicos, salvo en las épocas de mayor presencia del cartel de los Zetas, la organización más sanguinaria de que se tenga memoria y que para desgracia nuestra innovó en su esquema criminal, confrontando al estado y penetrado las estructuras políticas y poniéndolo contra la pared, con tal fuerza y originalidad, que dejó perplejo al gobierno de Calderón, quien asumiendo su combate como un guerra al narco, derivó en un auténtico baño de sangre, porque convirtió las calles de las grandes ciudades, en verdaderos campos de batalla y donde la organización criminal desplegó su mejor estrategia delictiva, dejando mal parada la reacción oficial, que se vio rebasada por la afrenta criminal y que si bien en el gobierno de Peña se modificó, no alcanzó para destruirla, ni tampoco el reconocimiento y ni los resultados , pero que sirvió de excusa y pretexto, para que López, defenestrara el plan de combate al narco, seguido hasta el gobierno de Peña y esgrimiera un enfoque diferente es su lucha.
La guerra de Calderon, como la denominó López, se convirtió en una consigna de fracaso y malos resultados, lo que permitió a López establecer como política publica atacar las causas, que según su propio diagnóstico estaban en la pobreza y que resolviendo el origen del mal, milagrosamente se resolvería el fenómeno criminal.
La envoltura discursiva sonaba muy bonita, dicha de esa forma.
Porque quien estaría en contra de atacar la pobreza para acabar con el narcotráfico? Evidentemente nadie.
Sin embargo lo maravilloso de la idea, tenía una trampa y la trampa no era otra, que ocultar en el manto de la opacidad, la simulación y sobre todo de la impunidad, la aviesa sociedad entre la delincuencia y el poder político, que tomó forma como política pública, bajo el enunciado de “ abrazos y no balazos” con la que fue bautizada.
Y que dejó al garete la lucha iniciada desde las épocas de Calderon y provocó que grandes regiones del país, fueran dominados por los diversos grupos criminales, pero sobre todo se dimensionara en toda su magnitud, el alcance de la sociedad politico-criminal que hoy tiene en jaque a la sociedad mexicana.
Pues para nadie es sorpresa la cantidad de políticos de Morena involucrados y señalados, ya no solo en actos de corrupción, si no también en el narcotráfico.
Como ha quedado demostrado en Tabasco con La Barredora de Adan Augusto López o en Sinaloa con Rocha Moya y con el alcalde de Tequila en Jalisco. Por citar sólo unos claros ejemplos de la pudrición producto de la nefasta sociedad de los gobiernos morenarcos coludidos y apoyados por alguna de las facciones criminales y que no dejan dudas por su inacción y pasividad frente al crimen.
Y que de ninguna manera se pueden reducir a meras casualidades. Sino que obedecen a una consecuencia estructural del modelo diseñado por López y cuyos matriz está construida en el narcotráfico, la corrupción, la complicidad y la impunidad como la razón de su existencia y sin las cuales no se entiende su permanencia.
Es en síntesis un auténtico narco estado.
No lo crees así estimado amigo.
Entre paréntesis; y el desastre continúa y las masacres y secuestros son el pan de cada día.
Pero parece que vivimos en un mundo feliz, pues la brutal criminalidad sólo sirve para eufemísticos encabezados “ fueron confundidos” como si tal situación minimizará el drama.
Y con tal resultado la autoridad responsable se lava la cara. Y se limpia las lagañas de su ineptitud y complicidad criminal.
Y los criminales es como si dijeran “ usted disculpe por las molestias ocasionadas”.
Mientras que la tragedia continúa sin tregua para la población, que inerte ve como su libertad se ve menguada en el territorio donde vive bajo amenaza permanente.
Mientras Harfuch – Shiembaum protegen su corrupta incapacidad con la clásica y cínica excusa “ es que los confunden con bandas contrarias”.
PD. La pútrida izquierda está al borde de un ataque de histeria.
La ínsula paradigmática del hombre nuevo y el pensamiento único está en estado Mortiz.
Y eso para todos los dogmáticos de la lucha de clases, es la peor noticia.
Pues se demuestra plenamente y sin cortapisas el fracaso del más deleznable experimento y vestigio del siglo pasado.
El hundimiento del maléfico Titanic ideológico, sin luz y en casi obscuridad que anuncia la muerte en toda America Latina de la nefasta doctrina marxista- leninista que tanto daño y sufrimiento ha producido a nuestros pueblos.
Y Sheinbaum desesperadamente, tratando de dar respiración de boca a boca a la siniestra dictadura.
Que papelón.
Que vergüenza.
Cuanta miseria.
PD1. Y por si fuera poco. Mientras el mundo cambia y se anuncia un nuevo orden mundial.
En nuestro país surgen los “hombres nuevos” que ejemplifican la más primitiva condición humana de soberbia y arrogancia.
“El hombre nuevo” que requiere de serviles lacayos para que le limpien los zapatos. Para demostrar de que están hechos. Y para que están hechos.
La escena no puede ser más elocuente.
La humildad preconizada del soberano ministro indígena, con las manos en la bolsa y poniendo por todos lados sus zapatos para que se los limpien los lamesuelas contratados.
El más claro ejemplo de sometimiento.
Los tiempos de la “renovada Corte del pueblo”
Fuente: latitudmegalopolis
redaccionqroo@diariocambio22.
AFC/RCM


















