Los Fracasos del Tren Maya y el Fiasco de su Militarización
5 Feb. 2026
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El Tren Maya ha sido “vendido” como la flamante columna vertebral del turismo en México, al menos en teoría, sin embargo su decepcionante operatividad no justifica los millones de pesos de inversión en su construcción.
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Tras sobrecostos y redes infrautilizadas, México lo pone bajo supervisión militar, misma que hasta el momento ha sido un rotundo fracaso en dónde impera la mala administración y los abusos a su personal civil además de algunos presuntos actos de corrupción.
Redacción/CAMBIO 22
Trenes ambiciosos hay muchos, pero como el Tren Maya no hay tantos. Y no es porque este tren destaque por su velocidad, por atravesar túneles imposibles o por el lujo, sino porque pocos trenes en el mundo deben soportar una carga tan pesada como el de este: ser la columna vertebral del turismo en México.
El Tren Maya ha sido “vendido” como la flamante columna vertebral del turismo en México, al menos en teoría, sin embargo su decepcionante operatividad no justifica los millones de pesos de inversión en su construcción.

Nació con una ambición tremenda, arrancó sus locomotoras con promesas de riqueza. Y se está estrellando estrepitosamente.
Tanto que México realizo la transferencia de control del tren a la Secretaría de Defensa Nacional en busca de su eficiencia y esto lo que ha provocado es un mal manejo y cero avance en sus proyectos de consolidación.
Tras sobrecostos y redes infrautilizadas, México lo pone bajo supervisión militar, misma que hasta el momento ha sido un rotundo fracaso en dónde impera la mala administración y los abusos a su personal civil además de algunos presuntos actos de corrupción.
Tren Maya era el organismo adscrito a la Secretaría de Turismo (Fonatur ) que, desde 2018, se encargó de liderar y gestionar el proyecto. Sin embargo, las cosas no salían, los planes no se cumplían y, ya en septiembre de 2023 cuando el entonces Presidente Andrés Manuel López Obrador veía cerca la llegada de la fecha límite para estrenar el tren, empezó a dar pasos para que la Secretaría de la Defensa Nacional tomara el control.
Tras una serie de pasos fue a finales de 2025 cuando se ultimó el proceso para que Fonatur dejara de operar el tren y la SEDENA se encargara de ello.

Objetivos. El programa tiene las siguientes metas:
Consolidar un transporte responsable con el medio ambiente y la sociedad.
Ofrecer un sistema de transporte seguro e innovador.
Asegurar la rentabilidad mediante una gestión eficiente.
Ese último punto suena como un hachazo a la gestión anterior, pero lo van a tener complicado.
Indiferencia. Fue hace unas semanas cuando, en un artículo publicado por El País, se reveló la cifra: el Tren Maya movía el 5% de la demanda prevista. Ni turistas ni lugareños parecen tener el más mínimo interés en un vehículo que nació para unir las diferentes regiones del sureste y la península de Yucatán.
Porque sí, es la joya turística de México, pero también una región tremendamente desigual en la que Chichén Itzá aglutina la mayoría del turismo arqueológico, en detrimento de las demás. Y parece que el tren no está solucionando esto. En el reportaje se expone que, durante el primer año, transportó a unos 3.200 pasajeros diarios.

¿Contextualizamos? Las previsiones pasaban por 74.000 pasajeros al día.
Fracaso milmillonario. Es un duro golpe para un proyecto que ya nació con el pie izquierdo. Fue el proyecto más ambicioso del anterior presidente, Andrés Manuel López Obrador, uno sin capital privado ni extranjero, 100% mexicano, que ocasionó dolores de cabeza prácticamente desde el principio.
López Obrador sacó pecho de esa inversión pública, pero de un presupuesto inicial estimado entre los 120,000 y 150,000 millones de pesos mexicanos -unos 7,400 millones de euros-, terminó costando más de 500,000 millones de pesos -unos 24,500 millones de euros- para 1,500 kilómetros de vías.

Itinerario actual
Expansión. El cambio de gestión no es algo simbólico: se han planteado una serie de acciones para ampliar los servicios. Por un lado, que pase a control militar implica que se busca operar con mayor seguridad para los pasajeros, sobre todo en zonas en las que los conflictos con los narcos son un problema. También se busca una mayor profesionalización de la gestión mediante una administración bajo mando militar, pero de fondo hay un plan de expansión.
Se busca transportar carga como alimentos para comunidades indígenas aisladas o bienes médicos. También que el tren sirva como un corredor humanitario frente a desgracias, y para ello se van a crear más de 3,000 kilómetros adicionales, con una extensión hasta Puerto Progreso.
¿Cambiará algo? Es la pregunta del millón. Por un lado, el Gobierno de Sheinbaum ha dejado claro en más de una ocasión que quieren que el ferrocarril sea la espina dorsal del país no sólo para transporte de personas, sino como corredor de mercancías. La meta para 2030 es que se muevan cuatro millones de pasajeros al año y 4,7 millones de mercancías anuales gracias a la integración con el Corredor Interoceánico del Istmo de Thuantepec. Vamos, convertir el tren en algo que pueda competir contra el canal de Panamá.

Pero claro, puede convertirse en un modo de mover mercancías, pero hay que ver si los pasajeros lo usan para moverse. En declaraciones a El País, a los locales les sale más rentable, y también es más práctico, moverse en autobús. Y los turistas suelen llegar a Yucatán con itinerarios ya fijados que no requieren de los servicios del tren.
Y, por otro lado, están las polémicas asociadas a los militares y los tramos de construcción de los que ya se encargaron en el pasado. Los tramos 5, 6 y 7 fueron encargados directamente a SEDENA, y no son pocos los casos de violaciones ambientales, conflictos sociales, vulneración de derechos humanos contra comunidades indígenas mayas y sobrecostes asociados a esos tramos bajo control militar.
Defensa toma el control del Tren Maya: por qué mejorará el servicio del ambicioso proyecto ferroviario de la 4T
Se oficializa la extinción de FONATUR Tren Maya. La Sedena asume el mando total con el objetivo de centralizar la operación, garantizar la rentabilidad financiera y activar el negocio de carga y comercio hacia 2030.
La reconfiguración administrativa más importante para el sureste mexicano se ha consumado. El Gobierno Federal ha oficializado el traspaso definitivo de la administración del Tren Maya a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena). Esta decisión, formalizada mediante decreto en el Diario Oficial de la Federación (DOF), implica la extinción de FONATUR Tren Maya, el organismo que incubó el proyecto desde 2018, para dar paso a una gestión militar que prometió elevar los estándares de servicio y eficiencia.

Bajo la firma de la presidenta Claudia Sheinbaum y el general secretario Ricardo Trevilla Trejo, el decreto transfiere todos los derechos y obligaciones del sistema ferroviario a la dependencia castrense, consolidando a Tren Maya, S.A. de C.V. como la única empresa encargada del sistema.
Tren Maya: por qué el cambio promete mejorar el servicio
Las autoridades prevén que esta reingeniería institucional subsane los retos de la fase inicial. Al eliminar la dualidad entre FONATUR y Sedena, se apuesta por una administración centralizada.
Según el Programa Institucional 2025-2030, la nueva gestión se enfocará en tres ejes estratégicos para optimizar la experiencia del usuario:
Rentabilidad y Eficiencia: Asegurar la sostenibilidad financiera del proyecto mediante una gestión rigurosa.
Innovación y Seguridad: Ofrecer un sistema de transporte moderno que garantice la integridad de pasajeros y mercancías.
Responsabilidad Social: Consolidar el enfoque ambiental y de desarrollo comunitario.
Tren Maya: carga y comercio
La visión para 2026 y años posteriores va más allá del turismo. Con la Sedena al mando, el Tren Maya diversificará agresivamente sus ingresos. La empresa militar no solo operará las vías, sino que asumirá la prestación de servicios de transporte de carga, un sector clave para el retorno de inversión.
Además, gestionará directamente las actividades comerciales y servicios complementarios asociados al sistema, buscando detonar el desarrollo económico local y la conectividad intermodal en la región.

Tren Maya: cronología de un traspaso
El camino hacia la militarización administrativa del tren fue gradual:
Septiembre 2023: Se establecieron los primeros lineamientos para la transferencia.
1 de marzo 2024: Un decreto presidencial fijó la fecha límite para la entrega.
29 de agosto 2024: La Secretaría de Hacienda aprobó la desincorporación formal de FONATUR Tren Maya, cesando sus operaciones para unificar la estructura.

Tren Maya: impacto Social y seguridad nacional
Dentro del Plan Nacional de Desarrollo 2025-2030, el proyecto se ha integrado al eje de “Economía Moral y Trabajo”. La infraestructura no solo servirá para mover turistas; se ha catalogado como un activo estratégico para el traslado de insumos médicos y apoyos alimentarios a comunidades indígenas de difícil acceso.
Asimismo, el control de la Sedena tiene un componente de seguridad nacional, al contribuir directamente a la vigilancia y seguridad en la frontera sur del país.
Fuente Xataca/Sistema de Notícias CAMBIO 22
redaccionqroo@diariocambio22.mx
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