• Es mientras pueden reunirse con el INAH y tratan de llegar a un acuerdo que sea favorable para el núcleo ejidal

 

  • Los visitantes tendrán que pagar 3 dólares por persona para poder ingresar a los vestigios prehispánicos

 

Laura Beytia/CAMBIO 22

CHETUMAL, 3 de febrero.- El conflicto entre los ejidatarios de Sabidos y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) por la zona arqueológica de Kohunlich, es un litigio de larga duración en Quintana Roo, centrado en la exigencia de los comuneros para recibir una indemnización justa por el uso de las tierras que pertenecen a dicho núcleo agrario y que nunca fueron debidamente expropiadas o pagadas por el gobierno.

Por lo que, ante la imposibilidad y la negativa del INAH para llegar a acuerdos, el ejido tomó la decisión de instalar una caseta de cobro para el acceso a la zona arqueológica de Kohunlich, lo que catalogan como una manera de ejercer presión hacia las autoridades para retomar las negociaciones y se les cubran las hectáreas en donde están asentados los vestigios prehispánicos, afirmó el comisariado ejidal Milton Castañeda Blanco.

“La medida se da después de muchos años de desacuerdos con el Instituto Nacional de Antropología e Historia respecto al proceso de expropiación y pago de las hectáreas utilizadas por las ruinas y porque la gente está inconforme, no tenemos ningún beneficio, nos quieren indemnizar pero ofreciendo muy poco, pese a que Kohunlich es una zona arqueológica de mayor extensión, con más tiempo de explotación turística y con características naturales superiores como selva alta y media, inexistentes en otros polígonos ya indemnizados, entonces nos quedamos con la caseta.”

El líder ejidal, recriminó la disparidad en los avalúos que ha realizado el Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales (Inaabin), ya que en Bacalar pagaron 74 millones de pesos por 103 hectáreas de tierra que representa más de 650 mil pesos por hectárea, en tanto que en Sabidos, solo quieren otorgar 163 mil pesos por hectárea y es el origen del problema.

El representante del núcleo agrario, indicó que desde hace 41 años entraron en disputa con el Gobierno Federal al no reconocerlos como dueños legítimos de la superficie conformada por 196 hectáreas que es donde se encuentran las ruinas y en todo este tiempo, las autoridades tampoco han planteado un monto justo para compensarlos y mucho menos autorizan que reciban una parte de los recursos que se obtienen por el ingreso de visitantes.

Por lo después de protestar a la entrada de la zona arqueológica, tomaron la decisión de instalar la caseta de cobro, hasta que sean escuchados y atendidas sus demandas.

“Es mientras se alcanza un acuerdo forma con el INAH, solo buscamos una compensación justa y acorde con el valor real del predio, no vamos a bloquear el ingreso del turismo, sino solo vamos a cobrar una cuota simbólica de tres dólares por visitante en tanto podemos ser escuchados y se atiende una demanda que ha sido postergada por muchos años.”

Aunque se mencionó un fallo previo del Tribunal Unitario Agrario a favor del INAH en el 2014, el conflicto sigue activo con nuevas denuncias, con los ejidatarios buscando vías legales para el pago de sus tierras, basados en que la explotación turística del sitio, no genera beneficios para su comunidad.

 

 

 

lau.beytia@diariocambio22.mx

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