• La víctima, Verónica D. B., fue esposa de Heriberto “El Diablo” Campos Martínez, ex líder del autogobierno del Cereso de Chetumal y uno de los criminales más conocidos y temidos del sur de Quintana Roo.

 

  • Actualmente, Verónica mantenía una relación con José Luis Camacho Solís, elemento de la Policía Ministerial de Quintana Roo, lo que añade un componente aún más delicado al caso.

 

  • La gravedad del caso, que revive viejos fantasmas del crimen organizado dentro de la Fiscalía General del Estado en la zona sur.

 

 

Redacción/ CAMBIO 22

CANCÚN, 19 de enero. – La tarde de este viernes, el fraccionamiento Marsella en la capital del estado se convirtió en escenario de un hecho alarmante luego de que vecinos reportaran una camioneta Dodge Journey, color blanco, placas URZ-977-L, abandonada a mitad de la calle Enrique Barocio Barrios, con el motor encendido y los seguros puestos. Testigos señalaron que la conductora fue sacada del vehículo y se la llevaron del lugar por dos delincuentes armados, sin que hasta el momento se conozca su paradero, lo que encendió las alertas y activó el código rojo.

Al sitio arribaron unidades de la Policía de Tránsito y de la Policía Estatal, quienes confirmaron que el vehículo permanecía encendido y sin signos de robo. Al entrevistar a los vecinos, estos indicaron no contar con mayores datos sobre las personas que se llevaron a la conductora, ni características del vehículo en el que huyeron. Ante la gravedad del reporte, se solicitó la intervención de la Policía de Investigación.

La verificación en Plataforma México confirmó que la unidad está registrada a nombre de Verónica D. B., de 34 años, con domicilio en el mismo fraccionamiento. Las autoridades también detectaron que el vehículo fue captado horas antes circulando frente a la Secretaría de Seguridad Ciudadana. Dentro de la camioneta se localizaron un teléfono celular con una llamada entrante al 911, documentos oficiales y licencias de conducir a nombre de la propietaria, indicios que fueron asegurados por peritos y trasladados bajo cadena de custodia.

El caso tomó una relevancia cuando arribaron al lugar dos menores de edad, hijos de la propietaria del vehículo, quienes señalaron que su madre no había regresado a casa. Minutos después, la directora de un jardín de niños reportó que otro menor, también hijo de Verónica D. B., no había sido recogido del colegio, confirmando que la mujer se encontraba desaparecida desde horas antes.

Los tres menores fueron atendidos por personal médico y psicológico tras presentar crisis nerviosa al enterarse de la presunta privación de la libertad de su madre. Posteriormente, fueron trasladados por la unidad especializada GEAVIG para su resguardo y localización de una red familiar de apoyo, mientras el caso avanzaba a instancias ministeriales.

La información más impactante del expediente es un hecho plenamente confirmado: Verónica D. B., fue esposa de Heriberto “El Diablo” Campos Martínez, ex líder del autogobierno del Cereso de Chetumal y uno de los criminales más conocidos y temidos del sur de Quintana Roo. Este vínculo no es un rumor ni una especulación; forma parte de antecedentes plenamente documentados y cambia por completo el contexto del caso.

Actualmente, Verónica mantenía una relación con José Luis Camacho Solís, elemento de la Policía Ministerial de Quintana Roo, lo que añade un componente aún más delicado al caso, al cruzar líneas entre el pasado criminal, las fuerzas de seguridad y una desaparición que ocurre en circunstancias altamente irregulares.

La Fiscalía General del Estado abrió la carpeta de investigación correspondiente por posible privación ilegal de la libertad. Mientras tanto, el hermetismo oficial contrasta con la gravedad del caso, que revive viejos fantasmas del crimen organizado dentro de la Fiscalía General del Estado en la zona sur y deja al descubierto cómo las sombras del pasado siguen alcanzando al presente en Quintana Roo.

 

 

 

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