Quintana Roo Seguirá Cobrando Impuesto por Actividades con Delfines en Cautiverio
16 Dic. 2025
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El impuesto estatal cobrado a partir del segundo semestre del 2025, consistente en 50 pesos por persona que pague por actividades con delfines, seguirá vigente en el 2026
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La recaudación no ha sido exitosa, pues no ha logrado ni el 20 % de la meta que se puso
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Los delfinarios deben cerrar gradualmente, conforme a la “Ley Mincho”
Francisco Hernández/CAMBIO 22
CHETUMAL, 16 de diciembre.- Aunque asegura que realizará acciones para hacer cumplir la reforma que ordena el cierre paulatino de los delfinarios, el gobierno del estado de Quintana Roo continuará obteniendo recursos de un impuesto por participar en actividades acuáticas con delfines en cautiverio.
El cobro del impuesto, aplicado por primera vez a partir del segundo semestre de este 2025, fue ratificado para el 2026, cuando ya se está en etapa de extinción de los delfinarios, por lo que se seguirá cobrando a sus usuarios hasta que cierre el último de ellos.

El gobierno del estado sólo hizo una modificación al concepto del impuesto, que fue incluida en la reforma a la Ley de Hacienda del estado aprobada en la última sesión ordinaria del año por el Congreso local.
La reforma cambió el nombre del Impuesto sobre las Erogaciones por Participar en Actividades con Animales Acuáticos por el de Impuesto sobre las Erogaciones por Participar en Actividades con Cetáceos, para ajustar el concepto a la reforma federal a la Ley General de Vida Silvestre conocida como “Ley Mincho”, que establece parámetros estrictos para la protección de los cetáceos y el cierre de los delfinarios.
El dictamen del cambio de concepto del impuesto dice que con esto se reconoce que “Quintana Roo es un destino cuya economía y turismo se benefician de espectáculos acuáticos responsables”, y se delimita el objeto del cobro únicamente a las actividades con cetáceos, “siempre que estas se realicen de forma controlada y supervisada, prohibiendo expresamente cualquier interacción que comprometa su integridad y asegurando un trato digno y respetuoso”.
Para lo anterior, también se modificó el artículo que describe el concepto de cobro, para quedar como sigue:
“Artículo 60 Undecies. Es objeto de este impuesto la erogación que se haga por participar en actividades que se realicen con cetáceos, entre estas la recreación, relajación, educación, terapia, natación, siempre y cuando el contacto físico entre humanos y cetáceos esté limitado a conductas de nado libre, interacciones supervisadas por una o un entrenador, técnico, manejador o asistente, prohibiendo estrictamente cualquier otra actividad que comprometa su integridad, asegurando en todo momento el trato digno y respetuoso de estos mamíferos, y cualquier interacción deberá ser supervisada y controlada, ya sea que se desarrolle en instalaciones naturales o artificiales dentro del territorio del estado que cumplan con los requisitos de la Ley General de Vida Silvestre y demás disposiciones legales aplicables”.

El cobro no cambió, seguirá siendo de 50 pesos por persona física, moral o unidad económica que pague por participar en actividades acuáticas con cetáceos.
Cabe mencionar que este impuesto no se comenzó a cobrar desde enero del 2025, sino que se comenzó a cobrar en mayo a los clientes de los delfinarios.
El gobierno del estado pretendía recaudar 107 millones 758 mil pesos por este impuesto, pero al cierre de septiembre del 2025 apenas había ingresado 14 millones 353 mil pesos, apenas el 13 % de la meta.
El gobierno dijo que el 40 % de la recaudación será destinado al denominado Fideicomiso para
Proteger las Especies Marinas, que tiene el propósito oficial de promover un turismo ambientalmente más sustentable, pero hasta la fecha no lo ha constituido y no está contemplado entre los que expuso la secretaria de Finanzas y Planeación, Martha Parroquín Pérez, al Congreso del Estado.
Según la “Ley Mincho”, los delfinarios tendrán que cerrar y desaparecer paulatinamente, pero lo harán hasta que los especímenes que tienen en cautiverio para actividades acuáticas con humanos o espectáculos se mueran, por lo que se supone que serán la última generación de delfines en cautiverio con uso turístico.
KXL


















